Comenzar un negocio sin dinero. ¿Cómo lograrlo?

Cómo emprender un cuando no tienes capital. Conoce las opciones de financiamiento que puedes obtener.
Comenzar un negocio sin dinero. ¿Cómo lograrlo?
Crédito: Depositphotos.com

Grow Your Business, Not Your Inbox

Stay informed and join our daily newsletter now!
6 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Dejémoslo claro desde el principio: ¿Se puede o no se puede comenzar un negocio sin dinero?

Sí se puede, sin embargo, no es un camino que todos quieran recorrer. Estas historias de grandes compañías surgiendo de la nada en áticos tienen muchos por menores que no se cuentan para hacer parecer más romántico el camino emprendedor. No obstante, todas esas compañías requirieron de años de esfuerzo, carencias, mucho trabajo anidado y son solo un puñado de las miles de compañías que se crean todos los años en el mundo.

Así que si piensas que el camino emprendedor es lo tuyo, pero no tienes dinero, tal vez esto te sirva. 

Puedes comenzar un negocio con poco o nada de dinero, pero eso no es lo mismo que comenzar sin recursos. De hecho, entre más recursos tengas menos dinero necesitarás. Por recursos podemos mencionar algunos como la inteligencia, la imaginación, el círculo social, la experiencia, los estudios y conocimiento en general, el tiempo disponible, la habilidad de conectar puntos aparentemente inconexos, la capacidad de ver oportunidades dónde nadie más las encuentra, las habilidades manuales, deportivas, artísticas o físicas en general, las habilidades intelectuales, la salud y así, un largo etcétera. 

Todo comienza por una idea

Al inicio no intentes descubrir el hilo negro. Hay fórmulas que ya son ganadoras; toma una e innova sobre la misma: más barato, de lujo, mejor servicio, personalizado, más sencillo, más bonito, más rápido, a domicilio, en una aplicación... 

Toma en cuenta que luego tendrás que adecuar esa idea a lo inmediato y hacerla funcionar exclusivamente con los recursos con los que cuentas. Es decir, al principio mantenlo simple.

El plan

Te sugiero contenga: 

  • Descripción corta y concreta del negocio. Solo un párrafo, pero si se puede una línea, mejor. El requerimiento es que cualquier persona que lo lea entienda al instante tu producto o servicio.  
  • Presupuesto simple. Es decir, cuánto dinero tienes y con qué otros recursos cuentas como tiempo, conocimientos, experiencia, contactos, posibles socios, posibles clientes y demás.
  • Acciones inmediatas bajo el presupuesto dado.

Medios de financiamiento

Si de verdad no tienes nada de dinero, solo hay una manera de comenzar: pides fondos o trabajas para conseguirlos. 

Si ya tienes experiencia en el ramo en el que quieres emprender, entonces puedes pedir y tienes estas opciones de financiamiento

Amigos y familiares: Toma en cuenta que “cuentas claras, amistades largas”. Te aseguro que no quieres arruinar tus relaciones interpersonales por temas monetarios. 

Crowdfunding: Plataformas de financiamiento colectivo. Si no conoces al respecto y piensas que tu idea no será lo suficientemente atractiva, deberías investigar un poco los locos proyectos que han visto la luz de esta manera.

Apoyo de gobierno: Busca oportunidades de financiamiento para pequeñas empresas por parte de gobierno estatal o federal para nuevas empresas. Actualmente hay muchos planes para ello. 

Financiamiento privado: Bancos, financieras o prestamistas. Solo ten cuidado con lo que firmas, pues una tasa de interés variable o desfavorable puede matar tu proyecto antes de que empiece. De hecho, este tipo de financiamiento se recomienda solo cuando demostraste que tu negocio funciona y produce las ganancias suficientes para pagar los créditos obtenidos. Es decir, para escalar el negocio.

Inversión ángel: Existen redes de inversionistas de alto riesgo que ponen el capital semilla de empresas o proyectos prometedores. Investiga un poco en internet ya que continuamente se abren convocatorias para competencias por la obtención de estos fondos.

Y si de plano no tienes cómo acceder a ninguna de las opciones anteriores, siempre te tienes a ti mismo, la fuente de financiamiento que nunca falta es TU PROPIO TRABAJO. Dicho de otra manera, no esperes sentado con la mano estirada a ver quién se apiada de ti. Busca un trabajo de preferencia en el ramo donde quieres emprender tu negocio. De esta manera, ganarás dos cosas, experiencia valiosísima que podrás aplicar en tu futuro negocio y dinero para financiarlo. 

Comienza en pequeño pensando en grande

Al iniciar una empresa no hay dinero que alcance. Cuanto más tienes más gastas, así que mantenlo tan simple como te sea posible. Adecúa tu modelo de negocio para evitar la mayor parte de costos fijos que puedas (evita rentas, sueldos y servicios innecesarios). Convierte a internet en tu tienda, en tu escuela, en tu centro de marketing, en tu medio de contacto, en todo. 

Haz una lista de las cosas que serán esenciales para tu negocio y otra de las cosas qué podrías conseguir gratis, hacerlas por tu cuenta o intercambiarlas con otros que posean lo que quieres y que deseen lo que tú puedes aportar.

Puede que este camino te lleve algo de tiempo y que tengas que aprender varias habilidades digitales, pero eso mismo te hará crecer como persona, como emprendedor y en el futuro como empresario.  

Venta y ajuste de tuercas

Comienza por tu mercado natural, es decir, todas las personas que conoces, familia, amigos, excompañeros de trabajo, etc. Manda un WhatsApp a todos y cada uno de los contactos en tu agenda para ofrecer tu producto o servicio, concreta tu primera venta y no olvides pedir retroalimentación sobre el servicio y calidad de lo que ofreces. De esta manera, podrás comenzar a realizar los ajustes correspondientes. 

Consideraciones finales

  • Low costs: Sin importar el tamaño de tu emprendimiento o negocio debes mantener esta idea como un mantra. Mantén los costos bajos tanto financieramente como en tiempo y esfuerzo. 
  • Reserva de presupuesto: Ten un “guardadito” que te permita cubrir tus gastos y los de tu negocio por al menos seis meses que es el tiempo en el que deberías haber llegado a tu punto de equilibrio.  
  • Régimen ante hacienda: Puedes comenzar como persona física y en el momento que veas que tu negocio pega, puedes cambiarte a persona moral.

¿Cometerás muchos errores? Por supuesto (y más de los que crees). Todos y cada uno de tus pasos  deberá ser corregido y necesitarás dar otros que ni siquiera te habían pasado por la mente. Pero no te preocupes, es natural. Solo adecua y sigue avanzando

Keep Reading

Latest on Entrepreneur