Por qué esta farmacéutica mexicana comenzó a investigar el cannabis

Landsteiner es una empresa 100% mexicana enfocada en la farmacéutica tradicional y cuya performance está dedicada mayormente a los medicamentos genéricos.

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Nota original publicada en El Planteo

Por Hernán Panessi 

Depositphotos.com

Landsteiner es una empresa 100% mexicana enfocada en la farmacéutica tradicional y cuya performance está dedicada mayormente a los medicamentos genéricos. Sin embargo, en sintonía con la medicina de las plantas y con la tradición herbolaria de la medicina mexicana, comenzó a investigar medicamentos con base cannábica.

“La medicina de las plantas es prehispánica”, avisa Alejandro Lara Terrazas, médico cirujano, anestesiólogo, especialista en dolor y cuidados paliativos para pacientes oncológicos y responsable de la dirección médica, el acceso y el desarrollo de Landsteiner.

Desde Landsteiner advirtieron la demanda de la sociedad de volver a las bases herbolarias y cannábicas. “Como buen médico, desde hace 10 o 20 años, veo que muchos pacientes llegan a las consultas con sus botecitos con infusiones”, cuenta.

Eso obligó a los médicos a prestarles atención, a seguir estudiando el tema.

No obstante, al no tener una reglamentación, existía un gran desorden.

En boca de Lara Terrazas: “Cuando sale la ley, marca las reglas. Pero la cancha la marca el reglamento. Y es de muy reciente aparición. Sucedió el mes pasado. Es muy novedoso y salió como pensábamos. El reglamento permite el uso medicinal enfocado a la investigación”.

Pero como la medicina no es una ciencia exacta, están desarrollando estudios clínicos controlados para medir la eficacia, la seguridad y la calidad de los productos medicinales con base cannábica.

“Como industria, nos habíamos adelantado a desarrollar una línea herbolaria. En Landsteiner somos expertos en lo alopático, pero hoy incursionamos en la herbolaria”, afirma.

Mientras tanto, desarrollan estudios clínicos que miden dosis y toxicidades, que escalarán en estudios de grandes poblaciones para medir la calidad de los insumos, la seguridad de los productos y su eficacia.

Medicina paliativa

Desde Landsteiner desarrollaron un protocolo paliativo para pacientes oncológicos.

“Sirve para evitar el sufrimiento, controlar la ansiedad, la depresión y otros diez síntomas. Pero no nos gusta hablar de ‘dignificar’. Nosotros tenemos que asegurar la calidad de vida. ¿Adónde voy con esto? Que los productos de cannabis no curan, pero controlan. Lo holístico es controlar los síntomas”.

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Según asegura el Dr. Lara Terrazas, es la primera vez que pacientes en fase terminal, en lugar de perder peso, lo ganan. Ahora bien, ¿por qué? “Porque les doy producto en base cannábica”.

“Estos productos potencializan la quimio, bajan las dosis, evitan las náuseas y los vómitos. Dan un beneficio global”.

¿Y cómo se administrarán estos productos?

Como industria farmacéutica no vamos a recetar que fumes. Los medicamentos tendrán que ser desarrollos farmacéuticos: tabletas, cremas, gotas, spray nasales, discos. Ahí es donde agrega valor la medicina farmacéutica. Conocemos los perfiles de cómo se absorbe, metaboliza y elimina. El objetivo máximo es que el paciente esté en las mejores condiciones de vida por el tiempo que Dios permita. Mi función es que el paciente lo pase en las mejores condiciones. Como farmacéutica no estamos peleados con los medicamentos, pero conocemos el valor agregado de una línea cannábica que potencie y tenga un beneficio real en la población.

Por caso, el acercamiento del Dr. Lara Terrazas a la investigación del cannabis se dio de manera fortuita: por las mascotas.

“Cada vez hay más mascotas viviendo en departamentos y se ponen muy nerviosas: notamos que, si al alimento se le agrega una sustancia cannábica, se tranquilizan. Eso genera una armonía social, porque controla el humor y el talante de los animales y de sus dueños”.

A la sazón, la ciencia cannábica determina que, dependiendo del origen y de la trazabilidad, se pueden desarrollar medicamentos que potencien los efectos analgésicos. “Con la medicina a base cannábica se puede detener la progresión de algunas enfermedades. No podemos curar, pero podemos detener”, dice.

En estas investigaciones, el laboratorio Landsteiner mantiene un vínculo estrecho con la academia. “Cuatro de nuestros protocolos cannábicos están siendo desarrollados en conjunto con la universidad, lo que le agrega muchísimo valor. En la investigación no se puede ser juez y parte”, desliza.

Landsteiner mantiene un acuerdo de cooperación con la Universidad Autónoma del Estado de México.

La regulación mexicana

Como el reglamento aún es muy nuevo [enero 2021], todavía están buscando un punto de equilibro.

“[El reglamento] permite la investigación y el desarrollo de productos médicos. Necesitamos desarrollar la práctica y la experiencia. La farmacéutica, después de la aeronáutica, es de las industrias más reguladas. Requiere de mucho papeleo porque hablamos de vidas”, Lara Terrazas dixit.

Todavía buscan encontrarle la vuelta a esa reglamentación y asegurar lo que exige la ley, pero –al mismo tiempo- hacer que las cosas sucedan.

“El control excesivo limita. El no control genera un caos. Debemos encontrar un equilibrio. Estamos proponiendo perfeccionar los reglamentos. Que nos permitan un acceso abierto, sin perder el control”, identifica.

¿Y cómo se posiciona Landsteiner ante este nuevo desafío?

Estamos en medio de una transformación vertiginosa. Queremos ser de los primeros jugadores que coloquen productos a nivel continental. Es un partido que juega al mundo. Lo han demostrado Canadá, Holanda, Australia, que los veo como el futuro. Algo que hay que hacer. Creo en el valor agregado de un producto efectivo que, por ejemplo, reduzca la epilepsia refractaria. Es un fin muy noble, muy último. Tenemos urgencia. Queremos ser los primeros.

¿Cómo está México con respecto al mundo?

Gozamos de una ventaja: para bien o para mal, tenemos colindancia con Estados Unidos. Manejamos los estándares de la FDA y de la Unión Europea. Eso nos obliga a tener altos estándares para el continente. Partimos de los acuerdos NAFTA y T-Mec. Al tener de vecino al que marca los lineamientos, tenemos que cumplirlos. Y el gobierno tiene interés en que las cosas sucedan. Hoy, hay acercamiento con grandes países. Nos hemos globalizado. Si mantenemos los estándares de nuestro vecino, no vamos a tener problemas.

El futuro

Con respecto a la mirada sobre el futuro, se suman Arturo Morales, vicepresidente de asuntos corporativos, y Nohemí Juárez, gerente de asuntos regulatorios.

Morales sostiene que “ha sido tímido el avance en México. La posición es conservadora y el gobierno tuvo que aguantar la presión. Se dio el primer paso para las farmacéuticas, que es aprobarla para uso medicinal. Todavía no se aprueba la ley, lo que hay es un reglamento. Entonces, permitir la siembra legal daría un control de calidad, no criminalizaría a los campesinos y ayudaría a verificar los insumos de agros como fertilizantes. Tenemos que seguir con desarrollos en la parte farma”.

A propósito, cierra Juárez: “Este es un paso muy importante para la herbolaria. El cannabis es una planta a la que se le da mucho enfoque por los beneficios médicos. Abre una oportunidad para tomar a otras plantas con seriedad. Con los temas regulatorios, también es una oportunidad muy grande. Este es un momento de importancia para darle énfasis a volver a los conocimientos sobre las plantas”.

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