Revisa tus hábitos y elabora un inventario de tus pensamientos

¿Qué pensamientos son los más repetitivos en tu día a día?

Por
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Uno de los grandes desafíos para entender la conducta humana ha sido tratar de lograr interpretarla para diversos propósitos con el fin de buscar una explicación a nuestros actos. En este sentido, si nos vamos a lo más básico y simple como levantarse por la mañana: ¿Qué es lo primero que haces? Algunos se quedan pensando en lo que harán durante el día o lo que tienen que hacer urgente, o quizás en nada (un poco difícil si eres emprendedor y estas en todos los frentes de tu proyecto o negocio). Otros simplemente se paran al baño en piloto automático o se preparan para hacer algún tipo de ejercicio corporal o algunas técnicas de yoga para apalear el estrés de la vida diaria con responsabilidades y obligaciones que en muchos casos nos agobian. 

prottoy hassan vía Unsplash

Sin embargo, cualquiera de estas acciones tiene un denominador común: si las repetimos en forma constante y semejante se denominan hábitos. Son esas elecciones que todos hacemos de forma deliberada en algún momento y en las que luego dejamos de pensar, pero seguimos haciendo, muchas veces a diario. 

Siguiendo con nuestro ejemplo básico de levantarse por la mañana, te invito a que hagas el siguiente ejercicio: observa estos actos como si los vieras en una película sentado en el televisor de tu casa o en la proyección de un cine 3D. ¿Qué aspectos te llamarían la atención? Si tienes un poco de imaginación quizás la forma en cómo mueves la cabeza, te cepillas los dientes o lo ridículo que te sientes haciendo ciertas posturas de yoga. Y si le agregas un poco de mente a esta observación podrás darle algún tipo de explicación a estos simples actos, quizás modificarlos (cambiar la secuencia, agregar otra repetición a la rutina de ejercicios, por ejemplo). 

Observa tus actos y elabora un inventario de tus pensamientos

Imagen: Uday Mittal vía Unsplash

Ahora si pudiéramos observar nuestros pensamientos así como lo hemos hecho en el ejercicio antes descrito, ¿con qué nos encontraríamos? ¿Qué pensamientos son los más repetitivos en nuestro día a día? ¿A qué situaciones o circunstancias están asociados? Imagina que tu mente es como un almacén con una serie de estantes y repisas donde guardas tu mercadería: ¿Podrías hacer un inventario de tus pensamientos y clasificarlos? Por ejemplo en algo simple asociado a sensaciones de agrado o desagrado (positivos o negativos). Sobre tu trabajo, negocio, carrera, relaciones, familia, dinero, cuerpo, crecimiento personal, etc. 

Te invito a que hagas un inventario de tus pensamientos y le asignes un valor. ¿Cómo? Todo depende de tu voluntad, es decir, de las ganas de hacer las cosas, las cuales están determinadas por diversos factores que no vale la penda describir y que están asociados a tus experiencias de vida, estados de ánimo, circunstancias, etc. Selecciona el pensamiento asociado a una de esas categorías y establece el que más se repite en tu día a día: trabajo, negocio, relaciones, etc. Después asígnale una valoración (+positiva o +negativa) ( -positiva o -negativa). Te encontrarás con sorpresas sobre esas valoraciones y observarás una tendencia. Dependiendo de la tendencia +positiva o +negativa tomarás conciencia sobre tu estado real y podrás hacer un plan de acción en consecuencia.

Si tienes un problema que resolver en algunos de estos aspectos enunciados, es el momento de incorporarlo a tu despertar de cada mañana y lograr hacerlo en actos repetitivos y continuos. Busca ayuda en libros; relaciónate con personas que te aporten y aprendas de ellas; lee frases inspiradoras; hazte preguntas poderosas como: “¿Qué estamos dispuestos a hacer para concretar nuestro proyecto personal?” o “¿Qué determinaciones debo tomar y qué acciones debo llevar a cabo para cambiar o superar la incómoda situación en la que me encuentro?"

Pega en la pared de tu lugar de trabajo, en la cocina, en el espejo del baño, en el techo de tu habitación, o simplemente en una pizarra, frases y preguntas inspiradoras; escucha música; ríete que es una buena terapia. Pronto verás que en poco tiempo te llenarás de sensaciones positivas y despertarás esas fuerzas impulsoras de la voluntad que fomenten tu creatividad para resolver los problemas de manera más consciente y como dicen los expertos estudiosos de los hábitos: para dominar un hábito debemos reconocer el deseo que los impulsa con un simple inventario de tus pensamientos, evaluando los resultados de tus actos día. Nunca olvides creer en tus capacidades y en la energía que nuestra divinidad nos entregó al momento de nacer: pide, agradece y recibe.

Ingresa Ahora