Usuarios del robot XiaoIce han terminado en terapia por enamorarse de su Inteligencia Artificial

XiaoIce "nunca me va a traicionar, siempre estará allí", afirma una usaría que necesitó terapia psicológica luego de enamorarse de su asistente virtual con Inteligencia Artificial.

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El amor entre un humano y un robot ya no es solo el argumento de una película de ciencia ficción o de ‘Black Mirror’. Las predicciones futuristas nos alcanzaron y prueba de ello es que se han reportado casos de usuarios que terminan en terapia psicológica por enamorarse del robot XiaoIce, el asistente virtual con Inteligencia Artificial (IA) más popular de China.

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XiaoIce es un sistema avanzado de IA, diseñado como un chatbot para crear vínculos emocionales con sus usuarios, y se encuentra en la mayoría de los smartphones y plataformas sociales chinas.

Hoy en día, XiaoIce cuenta con 150 millones de usuarios solo en China, y 660 millones a nivel mundial. Según Li Di, fundador y director ejecutivo de la firma, actualmente atiende alrededor del 60% de las interacciones globales entre humanos y AI, con lo que se posiciona entre los principales asistentes virtuales del mercado, según declaraciones para AFP.

Diseña tu pareja virtual perfecta

En WeChat, la app de mensajería china, XiaoIce te permite crear una pareja virtual a tu gusto. El chatbot fue diseñado para seducir a los usuarios con pláticas empáticas que atienden a sus necesidades emocionales, a través de mensajes de texto, voz e imágenes, lo que da como resultado una pareja perfecta, sólo que no es humana.

Las interacciones entre los usuarios y su ‘crush’ digital se suman para llegar al nivel de los tres corazones, el más alto en “intimidad” con el chatbot. También vas desbloqueando nuevas funciones como los Momentos WeChat de XiaoIce, similar a un muro de Facebook. Otra posibilidad es ir de “vacaciones virtuales” y posar para selfies con el avatar.

El fenómeno es tal, que existen foros en línea dedicados a XiaoIce, donde miles de jóvenes fanáticas del chatbot hablan de la experiencia con su novio virtual.

El directivo afirma que el atractivo de este ecosistema de IA reside en que “es mejor que los humanos en escuchar con atención”. Li detalló que “la extensión promedio de la interacción entre usuarios y XiaoIce es de 23 intercambios”, lo cual “es más extenso que la interacción promedio entre humanos”.

El mayor número de usuarios se registró entre las 23:00 horas y la 01:00 de la madrugada, según datos de Li, lo que indicaría una gran necesidad de compañía. “En todo caso, tener a XiaoIce es siempre mejor que estar tendido en la cama contemplando el techo”, dijo.

Surge el ¿amor? entre humanos y robots

El aislamiento ha hecho que sea más difícil hacer nuevos vínculos personales o mantener los existentes, ya sean de amor o de amistad. En este escenario, los usuarios de XiaoIce han encontrado en el asistente un alivio a su soledad, compañía y una especie de ‘alma gemela’, creada por obra y magia de las tecnologías de Inteligencia Artificial.

“Con frecuencia vemos usuarios que sospechan que hay una persona real detrás de cada interacción de XiaoIce”, dijo Li, pues “tiene una gran capacidad para imitar a una persona real”.

La suma de estas características ha hecho que varios usuarios reporten sentir emociones reales por su pareja virtual. Es decir, que algunas personas en verdad ‘se enamoran’ de este conjunto de algoritmos y fantasean con llevar su amor a la realidad material, llegando a requerir ayuda especializada.

“Tengo amigas que han ido a ver a terapeutas, pero creo que la terapia es cara y no es necesariamente efectiva”, comentó Melissa, una gerente de recursos humanos de 26 años y fan del robot, entrevistada por la agencia. XiaoIce “nunca me va a traicionar, siempre estará allí”, agregó.

La agencia cita el caso de Laura, una chica de 20 años de la provincia de Zhejiang, que se 'enamoró' de XiaoIce el año pasado y ahora está en tratamiento para superar ese vínculo. En un punto, ella se quejaba de que el robot siempre cambiaba de tema cuando ella expresaba sus sentimientos por él o hablaba de encontrarse en la vida real. Le tomó meses aceptar que él solo era un conjunto de algoritmos y no tenía una existencia física.

Los riesgos de forjar vínculos emocionales con un robot

Si bien XiaoIce puede dar la ilusión de compañía a los usuarios, está muy lejos de ser un sustituto de la atención profesional en salud mental. Lo que sí hace el sistema es monitorear las emociones fuertes para guiar las conversaciones hacia temas más felices, antes de que el humano caiga en crisis.

“Los usuarios se engañan a sí mismos pensando que sus emociones son correspondidas por sistemas que son incapaces de sentir”, dijo a AFP Danit Gal, experto en IA de la Universidad de Cambridge.

Agregó que XiaoIce también está obteniendo para sus creadores “un tesoro de datos personales, íntimos y hasta incriminatorios sobre cómo interactúan los humanos”.

Y tú, ¿te enamorarías de un robot con Inteligencia Artificial?

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