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Esta es la razón biológica por la que debes ser agradecido

Intenta esto para ayudarte a mejorar tu humor y que no te levantes con estrés anticipado.
Esta es la razón biológica por la que debes ser agradecido
Crédito: Christian Horz | EyeEm | Getty Images
Guest Writer
Founder and CEO of Bulletproof 360
5 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Extracto de Game Changers, de Dave Asprey

Una gran experta que me enseñó muchísimo sobre la gratitud es la doctora Elissa Epel, profesora en la Universidad de San Francisco que estudia el impacto que tiene el estrés en nuestro envejecimiento biológico. Esto lo hace a través del sistema de telómeros y midiendo cómo las diferentes modalidades de meditación pueden prevenir los efectos del estrés a la vez que mejoran el bienestar físico y espiritual.

La Dra. Epel me contó sobre un estudio que hizo en conjunto con el Dr. Martin Picard, investigador de la mitocondria en la Universidad de Columbia. Ambos examinaron la sangre de los participantes para determinar la actividad de sus enzimas mitocondriales. Estos químicos tienen un papel importante en la producción de energía para tus células. Los doctores encontraron que, como grupo, las personas que se encargaban de cuidar gente (como mamás con un hijo que padezca alguna condición crítica) tenían una actividad menor de sus enzimas. Sin embargo, dentro de este mismo grupo había algunas excepciones importantes.

Para entender el origen de estas diferencias, los investigadores hicieron un inventario de la vida cotidiana de los participantes y les hicieron preguntas como: Desde que te despiertas, ¿qué tanto te emociona el día? ¿Qué tanto te preocupa? ¿Qué tan feliz eres? ¿Qué tan estresado o ansioso estás? Los investigadores no sólo buscaban el afecto o la emoción de los participantes, sino su percepción sobre lo que podría pasarles en el día, bueno o malo. En otras palabras, ¿estaban bloqueados en un ciclo que siempre anticipaba amenazas o tenían también sentimientos de esperanza y gratitud? Revisaron las enzimas mitocondriales de los participantes en la mañana, después de pasar por una situación estresante, y las revisaron nuevamente por la tarde. Encontraron que la gente con mayor número de enzimas mitocondriales era la misma gente que mostraba una percepción positiva a la hora de despertarse y a la hora de dormirse, con una marcada tendencia a la noche. Lo que determinaba el buen funcionamiento de la mitocondria era su capacidad para recuperarse y si se aferraban o no a lo que les había pasado durante el día.

Para ayudarle a la gente a mejorar su humor y a no despertar anticipando el estrés, la doctora Epel sugiere que agradezcamos las cosas buenas antes de acostarnos. Ese simple ejercicio de gratitud puede mejorar potencialmente las enzimas mitocondriales y hacer que seamos más felices.

Aunque es perfectamente comprensible que una mamá con hijos enfermos sea proclive a esperar lo peor, la Dra. Epel explica que muchos de nosotros anticipamos los momentos de estrés sin siquiera darnos cuenta. La pregunta es: ¿Pasas todo tu día cargando esa percepción de peligro o amenaza? ¿Te estás poniendo a ti mismo en modo pelea, anticipándote al estrés antes de que las cosas ocurran? ¿O te llenas de seguridad agradeciendo lo bueno que tienes? Una forma muy fácil de saber a qué grupo perteneces es poniendo atención a cómo te sientes antes de dormir. Tu humor en las noches es muy importante porque refleja lo bien que te recuperaste del estrés del día. ¿Qué tan positivo es tu humor cuando llegas a casa después de un día de trabajo?

Hace varios años, instituí la práctica del agradecimiento en Bulletproof. Nuestras reuniones semanales con el equipo directivo empiezan con cada miembro compartiendo algo por lo que está agradecido. En ocasiones es una victoria laboral. Pero por lo general se trata de cosas familiares, o proyectos de voluntariado o incluso una victoria de su equipo favorito. El hecho de empezar una junta con una práctica de agradecimiento hace que se tenga una interacción más poderosa y construye conexiones fuertes entre los miembros del equipo. Yo lo veo como un acto de servicio que le puedo ofrecer a la gente que trabaja de manera apasionada para lograr la misión de mi empresa: ayudar a la gente a descubrir el poder ilimitado de ser humano.

Valoro tanto la gratitud que no la guardo únicamente para el Equipo Bulletproof. Desde que mis hijos eran lo suficientemente grandes como para hablar, todas las noches les pido que me cuenten un “acto de bondad”, algo que hayan hecho en el día para ayudar a otra persona. Su tono vago (relacionado con el nervio vagal) aumenta cuando recuerdan algo lindo que hicieron. Y a continuación hacemos una práctica de gratitud. Lana y yo les pedimos que digan tres cosas que agradecen. En ocasiones es algo pequeño como haber cenado un corte delicioso (¡me encanta tener hijos foodies!) Pero también hay momentos en los que agradecen cosas profundas. Una vez, cuando mi hijo tenía cinco años, puso una mirada extraña y dijo “Papá, estoy agradecido por el Big Bang porque si no hubiera pasado eso, no existiríamos”. Se dio la vuelta y se fue a dormir con su sistema nervioso en calma y su mitocondria funcionando a toda máquina. Y esto también funciona para los adultos. Inténtalo.

Esta es la razón biológica por la que debes ser agradecido