Emprendedores

Fracaso, el empuje

Enrique Gómez Junco, un emprendedor nato, quien sufrió en carne propia el desempleo así como el fracaso de un negocio; debilidades que le enseñaron a erigir sus fortalezas
Fracaso, el empuje
Crédito: Depositphotos.com

La creación de redes solares que permitan el ahorro de energía, agua y combustible, hoy es una realidad cuya semilla germinó con un trabajo universitario que realizó este emprendedor y empresario regiomontano.

"En 1986, durante el séptimo semestre de la carrera de ingeniería química, en una clase extracurricular --evaluación de proyectos--, visualicé la conformación de lo que hoy es Óptica Energía.

Sin embargo, fue hasta 1988 cuando nació esta empresa de servicios energéticos integrales que ayuda a las compañías a ser más eficientes en el manejo de áreas como la energía, combustible y agua", cuenta Gómez Junco, hoy de 39 años y para quien, antes de elevar el vuelo en este negocio, fue importante obtener conocimientos financieros.

Al concluir la carrera que cursó en el Tecnológico de Monterrey y habiendo definido el proyecto de su empresa, comenzó a trabajar en Multivalores Casa de Bolsa en donde duró seis meses, "y un día se presentó el famoso `Martes negro' en los mercados, lo que me hizo tomarla decisión de independizarme", recuerda. "México requiere de más emprendedores que generen empleos; hoy más del 50 por ciento de los desempleados son personas que concluyeron una licenciatura", anota, aunque acepta que no es nada fácil.

Saltando obstáculos

Pese a los obstáculos, el apoyo que Enrique Gómez Junco obtuvo del Programa Emprendedor del ITESM, le permitió hacer realidad su sueño, luego de probar la viabilidad de su proyecto de negocio al demostrar que éste permitiría generar ahorro de costos en servicios como el energético en el sector empresarial. "En la biblioteca completé todo el proyecto de negocio, pues en ese entonces aún no había Internet. Investigué todas las fuentes posibles, incluso consulté una base de datos de Estados Unidos", asegura.

En mayo de 1988, con el apoyo de su padre, el aval de los empresarios Fernando Garza y Jorge Luis De la Vega, así como del rector del ITESM, Ramón de la Peña, Enrique Gómez Junco creó CelSol,una empresa que vendía páneles solares, "cuyo inevitable cierre por falta de apoyos crediticios dio lugar al nacimiento de Optima Energía", apunta el empresario. "En este momento entendí que, si bien es cierto que los fracasos son muy castigados en México, no debe ser una limitante."

Salidas alternativas

Fue así que el financiamiento bancario se convirtió en el principal reto para el empresario, de ahí su búsqueda de fuentes alternas a la banca. "Invitamos a NAFIN y a cuatro inversionistas privados como socios capitalistas, así como a North American Environmental Fund, fondo de capital de riesgo", apunta Gómez Junco. No obstante, en este punto, el emprendedor regiomontano advierte que, si bien es fundamental para ser competitivo en un mundo globalizado el obtener financiamiento, "es importante no endeudarse y definir bien quiénes y por qué serán los socios financieros; en nuestro caso, NAFIN no fue un socio capitalista idóneo".

Por el contrario, la alianza que Óptica Energía firmó en 2003 con el Fondo Norteamericano de Capital Japonés, FLACES, le dio los recursos necesarios para desarrollar su proyectos, con lo que aumentó sus ingresos hasta 100 por ciento y se estableció financieramente. Actualmente, la empresa mexicana desdobla un proyecto del Banco Mundial y NADBANK que le abrirá las posibilidades de tener un esquema documentado en México, como vehículo financiero para implementar proyectos de eficiencia energética no sólo en el sector hotelero, como en la industria en general.

Enrique Gómez Junco debió pasar 12 años de aprendizaje, pero hace cinco años comenzó a ver los frutos y hoy visualiza el camino que le queda por recorrer en México, así como en El Caribe, Centro y Sudamérica.

No se trata de magia

Indiscutiblemente, para que un negocio funcione no hay recetas mágicas, aunque sí reglas básicas. El empresario señala algunas claves:

Conformar un equipo que sea complementario y cubra las necesidades que exige el negocio a emprender, es fundamental.

Rodearse de gente con experiencia laboral, así como de personas que cubran las deficiencias que uno pudiese tener, en especial "en las áreas financiera y administrativa", comenta Enrique Gómez Junco.

La capacitación del personal es tan indispensable como el mantener las finanzas de la empresa estables; dos grandes columnas verticales de cualquier negocio.

Crear un consejo directivo, con el fin de que las decisiones sean más ágiles y estructuradas.

Reinvertir, incluso en épocas de crisis. "Son momentos en que se deben reacomodar las cartas, para que cuando venga la ola, subamos con ella", concluye Enrique Gómez Junco.