De medio tiempo

Malos tiempos, buenas oportunidades

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Malos tiempos, buenas oportunidades Malos tiempos, buenas oportunidades Empleo y ecolog?a Profesionalismo latente ¡A separar la basura! Las cifras Contacto

Malos tiempos, buenas oportunidades

Sobrevivir, a pesar de la peor crisis en la historia de un pa?s...o acausa de ella. El caso de los cartoneros argentinos

Por Jessica Garbarino

En medio de noticias deprimentes, una econom?a que cae y moral por lossuelos, cualquiera pensar?a que no puede gestarse ning?n negocio.Sin embargo, los emprendedores siempre vislumbrar?n la oportunidad encondiciones adversas... encontrar las soluciones para no ser parte deldebacle.

En esta ocasi?n la materializaci?n de estos conceptos corre porcuenta de los cartoneros argentinos quienes, a fuerza de trabajo y necesidad,han transformado la dependencia de su pa?s a las importaciones de papel,en capacidad autosustentable e incluso en la exportaci?n de materiaprima a Chile y otras naciones.

Han sido varios los factores que promovieron este cambio: primero el desempleoy la necesidad de buscar fuentes de ocupaci?n informales, ya que lasformales se volvieron pr?cticamente inexistentes. Enseguidaestall? la crisis, largamente anunciada por años derecesi?n, y con ella lleg? la devaluaci?n del peso.

Paralelamente, el papel, que se importaba gracias a la destrucci?n de laindustria nacional, comenz? a escasear. As? los acopiadorestriplicaron el precio que pagaban por el kilo de cart?n,convirti?ndolo en uno de los bienes que pudo seguir el valor deld?lar.

Mientras en diciembre del 2001 el pa?s compr? a Brasil papel porcien millones de d?lares, hot, tras la devaluaci?n y con elimpresionante movimiento generado, Argentina est? en condiciones deexportar papel reciclado a Chile. Y esta industria seguir? creciendo.

Empleo y ecolog?a

Cada d?a, cuando empieza a declinar el sol, los habitantes de la ciudadde Buenos Aires dejan su bolsa de basura en la banqueta. A esa misma hora, unacreciente legi?n de cartoneros, cada vez m?s organizada, empiezaa recorre cada cent?metro de la gran urbe en pos de todo aquello quepueda resultar reciclable: papel, cart?n, aluminio, cobre,pl?stico. Recolectar basura no era una actividad bien vista, sinembargo, hoy resulta la industria m?s floreciente de un pa?s quenecesita, como el Ave F?nix, resurgir de sus propias cenizas.

Los cartoneros siempre existieron en Argentina. Claro que nunca la cantidad quehoy recorre las calles, cuando las encuestas oficiales hablan de 40 mils?lo en Buenos Aires. Ninguna industria del pa?s ha tenido lacapacidad de ocupar a tanta gente en los ?ltimos diez años.

Adem?s de ser el ?nico sector en crecimiento, larecuperaci?n est? cumpliendo un importante rolsocioecon?mico, al permitir la sustituci?n de importaciones, yecol?gico, al disminuir la cantidad de basura que se entierra, bajo lasombra reciclado.

Profesionalismo latente

La reorganizaci?n de estos emprendedores ha repercutido en laprofesionalizaci?n de la actividad, seg?n explic? a losmedios de comunicaci?n Domingo Fresco, de 57 años, miembro de lacooperativa de cartoneros Rumbos Nuevos, del barrio bonaerense de Villa Luro.

&flashquotTenemos m?todos de recolecci?n diferenciada. Nosotros notrabajamos de noche, sino a la luz del d?a. Nuestros propios vecinos nosdan el cart?n y el papel en una zona de treinta manzanas. No abrimos lasbolsas de basura, no usamos carretillas ni carros con caballos, vamos en moto oen bicicleta, puerta por puerta. Y tenemos nuestro propio dep?sito,as? evitamos la intermediaci?n&flashquot.

Para evitar abusos y mejorar las condiciones de trabajo, se hizo necesariodarle organizaci?n al movimiento. Muchos optaron por formar cooperativasque ocupan determinadas zonas e incluso suelen establecer acuerdos con losvecinos. As? consiguieron tambi?n que las empresas concesionariasdel ferrocarril les dedicaran dos convoys diarios exclusivamente paratransportarlos: el tren blanco. Y tambi?n abrieron guarder?asnocturnas para los hijos de los cartoneros.

La importancia econ?mica del fen?meno llev? a lasautoridades a cambiar la legislaci?n que prohib?a tomar losdesechos (considerados propiedad privada) y estipulaba multas para quien lohiciera. As?, en diciembre de 2002, se legaliz? el trabajo de los&flashquotrecuperadores&flashquot en la ciudad de Buenos Aires y se cre? un registrooficial de la actividad, adem?s de lanzar campañas devacunaci?n.

¡A separar la basura!

Rojo para lo org?nico, verde para reciclar. Para facilitar el trabajo delos cartoneros y conservar limpias las calles, el Gobierno de la Ciudad deBuenos Aires lanz?, en octubre de 2002, una campaña deseparaci?n de desperdicios domiciliarios. Se firm? un acuerdo conlos supermercados para que imprimieran con esos colores las bolsas que entregana sus clientes tras la compra.

Y as? como los cartoneros son objeto de la solidaridad de los vecinosque se disponen a separar sus desechos para hacerles m?s sencillo eltrabajo, ellos mismos se organizaron para ayudar a los m?s necesitados.Con la colaboraci?n de otras organizaciones sociales, recolectaronm?s de mil kilos de comida y ropa que entregaron, en enero, a un comedorinfantil de la provincia de Tucum?n, donde la desnutrici?n, en2002, se cobr? la vida de varias decenas de niños.

Las cifras

100 mil personas viven del cart?n en Buenos Aires.

9cooperativas.

60 mil toneladas de papel reciclado por año.

USD$30millones se estima fue el ingreso que gener? el proceso de reciclado en2002.

12 centavos de d?lar ganan los cartoneros por kilo de papel dediario y

14 centavos de d?lar por el cart?n.

USD$100d?lares al mes obtiene, aproximadamente, cada cartonero.

Contacto

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

Av. de Mayo 575 Piso 3ºOficina 306 (ex edificio de La Prensa) Capital Federal - Argentina. Tel. (005411) 4323-9400 Interno 2816