De medio tiempo

Vuelve a sonar el LP

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Crédito: Depositphotos.com
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Vuelve a sonar el LP Vuelve a sonar el LP Mercados El valor real Inversión mínima En contexto

Vuelve a sonar el LP

Baratijas para unos, reliquias para otros, algunos discos de vinilo puedengenerar buenas ganancias

Jorge F. Moncada

Hoy que la piratería afecta nada menos que a 65 por ciento de laindustria de la música, todavía es posible hacer negocios con laventa de discos... de acetato.

Vitrola, tocadiscos, brazo, aguja, revoluciones por minuto, vinilo, LP... sontodas palabras que hoy pueden sonar a leyendas de piezas de museo. Desplazadospor el CD debido a inconvenientes como su tamaño y fragilidad, losdiscos de acetato que surgieron en 1948, entraron así al mundo de losproductos de segunda mano en la década de los 80.

Se les consideró entonces un artículo destinado a ladesaparición inevitable, un estorbo; pero 20 años mástarde se han transformado en un tesoro: hay quien paga altos precios poralgunos de los más raros y codiciados títulos y grupos en elmundo. Y México no es la excepción.

&flashquotEs la vuelta del vinilo&flashquot, dicen por ahí. La novedad es que nunca sefueron por completo. Los discos de acetato dominaron el mundo de lamúsica grabada por un buen tiempo y ahora, aunque virtualmentedescontinuados --de algunos todavía se reproduce una ediciónlimitada--, los LP (Long Play) cuentan con un nicho de mercado muyespecífico.

Ya sean los coleccionadores, las disqueras independientes o los DJs, el hechoes que los famosos LPs (elepés) que hoy se le ha otorgado un aire&flashquotcult&flashquot, continuarán girando en el plato de los tocadiscos.

Mercados

Coleccionistas. La revolución de los CDs da la impresiónde que se pasó a algo &flashquotmejor&flashquot. Quizá, para muchos, el compacto essinónimo de practicidad para cargar y coleccionar. Otros disfrutan notener que cambiar de lado. Al final, es otra manera que encontraron losartistas de concebir un disco.

Pero, sonoramente hablando, los coleccionistas no cambian la superioridad, entérminos de calidad, del disco de larga duración, comotambién se les conoce a los acetatos por ofrecer más tiempo degrabación.

Como afirma &flashquotEl Warpig&flashquot, baterista del grupo mexicano Lost Acapulco, el sonidoestereofónico, en realidad, fue investigado y desarrollado hasta llegara niveles inigualables de fidelidad sonora, &flashquothay discos fabricados en lossesenta y setenta con una sofisticación que no se compara con la del CDmás caro&flashquot.

&flashquotA través del contacto de la aguja con el vinilo, la música queescuchamos está siendo, en toda la extensión de la palabra,tocada&flashquot, dice otro melómano.

Y ¿qué hay de las portadas? Otro factor fundamental para elcoleccionista. ¿Qué hubiera sido de los discos de Pink Floyd sinlas posibilidades que ofrecía el tamaño y la pasta doble de losLPs? Sgt. Pepper's... y el Album Blanco de los Beatles son impensables sinasociarlas al concepto original de los acetatos.

Una revolución más: los DJs. La famosa &flashquotvuelta delvinilo&flashquot trae aparejada la proliferación de otro grupo potencial declientes: los maestros de la &flashquotmezcla&flashquot de sonidos que encuentran en el acetatosu herramienta de trabajo, lo que mantiene la producción de algunascontadas fábricas y abre caminos de creatividad y composición enla música electrónica que el CD no ofrece.

El valor real

En el mercado de los discos de vinilo, los precios fluctúan entre 100,350 y, en ocasiones, hasta los ¡70 mil pesos!, por ejemplar, segúnla escasez, calidad y estado físico del producto. &flashquotEn general, todas lasprimeras ediciones de discos son muy cotizados, pero se pueden mencionaralgunos que cuestas cientos, incluso, de dólares. Por ejemplo, el discoThe originals, de Kiss, que sólo se vendió a travésde su fan´s club y del que se editaron poquísimas copias&flashquot, anota&flashquotEl Warpig&flashquot. Otro ejemplar muy requerido es el disco de los Beatles, en el quesalen con batas blancas manchadas de sangre. Esta edición fue retiradadel mercado por parecer muy agresivo a la crítica.

Antonio Oropeza, comerciante, dice que pueden obtenerse ganancias de hasta 15mil pesos mensuales con la compra y venta de los LP &flashquoten ciertos tianguis,mercados de discos y hasta centros culturales&flashquot. Con él coincide ManuelÁngel Alcudia, coleccionista y dueño de un expendio de discos,quien agrega que &flashquotyo vivo de eso; mi experiencia me indica que la ansiedad delos melómanos por escuchar o coleccionar ese tipo de discos noacabará nunca. Se han vuelto una especie de joyas caras en el mundo dela música&flashquot.

Inversión mínima

Ambos especialistas señalan que no se requiere una gran inversiónpara iniciar el negocio. Su principal argumento es que mucha gente quieredeshacerse de sus viejos discos y no sabe cómo. Y aquí algunostips:

Ahora, para comercializarlos &flashquotbasta con rentar un pequeño local oincluso pueden ofertarse en lugares alternados, buscando sobre todo aquellosque de algún modo tienen que ver con el arte&flashquot.

Otro camino es, para quien ya tiene una tienda de discos o librería de&flashquotusado&flashquot, no sólo integrar a su oferta los discos de acetato, sinoofrecer el servicio de búsqueda de títulos o grupos raros en eseformato, por encomienda.

Los discos pueden adquirirse en 10, 15, 20, 30 o 50 pesos, pero pueden vendersemuy bien, cuando es una pieza difícil de encontrar. Como dicen losexpertos: &flashquotBaratijas para algunos, reliquias para otros, hoy muchos de los`viejos' discos de vinilo se han convertido en invaluables piezas, buscadas ypagadas por legiones de coleccionistas a precios que llegan a oscilar entrecinco y hasta 70 mil pesos por unidad&flashquot.

Existen discos menos valorados, aunque no menos comercializables, que se puedenvender a un mínimo de 350 pesos por pieza, o bien, entre diez mil y 20mil pesos por lote o colección.

Incluso, puntualiza Alcudia, hay quienes hacen negocios sin salir de casa: pormedio de Internet solicitan u ofrecen discos de acetato.

Un requisito indispensable, por supuesto, es tener conocimientos mínimosdel ámbito musical, sea cual fuere el género que se oferta.

Hacer consultas en Internet puede ser una forma de aproximarse a las demandasdel mercado y de cotejar precios.

Lo que unos no quieren, otros lo anhelan: este es el secreto para hacer negociocon los viejos discos de acetato, con un poco de imaginación y esfuerzo.

En contexto

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