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La marca tiene vida

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La marca tiene vida Corazón de Polietileno Un Profeta en Tierra Ajena Crecer en Tiempos de Crisis Tres Negocios en Uno Productos Artesanales Contacto

Corazón de Polietileno

Conoce la historia detrás de un empresario, que empezó desdecero y ahora dirige una exitosa empresa

Por Lourdes Esquivel

En los negocios, como en muchos otras áreas de la vida, el secreto deléxito no radica en la capacidad de arriesgar cuantiosas inversiones odesarrollar complejas estrategias. Las grandes acciones se originan en losvalores más esenciales; esos que, por ser bien conocidos, a menudo pasandesapercibidos.

Salim Akele Gadilla es un ejemplo de carne y hueso. A través de losaños, aprendió que la fe, la unión y la perseverancia,pueden no sólo levantar una empresa, sino construir ideales y darlesentido a los sueños.

Hace 30 años, este trabajador del campo, originario de Líbano,llegó a México y se enfrentó a un mundo extraño, enel que no sólo desconocía el idioma, sino que ni siquieraimaginaba los estilos de hacer negocios. Le bastó sudeterminación de trabajar para envolverse en un proyecto queempezó de la nada y creció hasta dimensiones que superaron hastasus proyecciones más optimistas.

Hoy, Akele dirige tres negocios con participación de su familia directay 40 empleados, cuyos activos superan los $15 millones de pesos (alrededor deUS$ 1.5 millones), una producción superior a las 45 toneladas mensualesde polietileno, 100 toneladas de compuesto, 50 toneladas de pigmentos yconcentrado de color y un catálogo de más de 60 artículosartesanales. Su crecimiento promedio anual supera el 16 por ciento.

Un Profeta en Tierra Ajena

Akele considera que llegó a México con el pie derecho, pues enpoco tiempo conoció a una mujer que, además de convertirse en sucompañera de toda la vida, sería también su mejor asesoray su mayor apoyo en el terreno de los negocios.

Después de sólo unos meses de trabajar en la fábrica dejuguetes de Alfredo Tame, un primo de la que sería su esposa, Akelerecibió el apoyo de su familia política para poderindependizarse.

Sus inicios hubieran sido considerados por muchos como una historia bienintencionada pero romántica; el mismo presagio que han recibido muchosde los grandes negocios que hoy en día florecen en el mundo.

Akele recuerda que en una azotea de la céntrica colonia Álamos,en la Ciudad de México, instaló su primera máquina paraproducir polietileno. La extrusora manual con valor de $8 mil pesos de aquellostiempos y adquirida a plazos, fue su única herramienta de trabajodurante un año, antes de asociarse con su cuñado Amado AchcarTame.

Para 1964, ambos habían comprado una máquina automáticaque les permitiría fabricar perfiles plásticos. Entonces suproducción alcanzaba los 300 kilos diarios. La maquinaria, queadquirieron también en abonos, fue traída de Alemania.Después incursionaron en la fabricación de artículosterminados, como bolsas, cuerdas para saltar, tendederos, juguetes... Todo lovendían en una tienda que abrieron al público en pleno centro dela ciudad.

Un año decisivo para la empresa fue 1977. Akele, quien al principioposeía el 25 por ciento de la fábrica, compró la parte quepertenecía a su cuñado y se convirtió en el únicodueño. Decidió olvidarse de la fabricación de productoterminado, adquirió más equipo y comenzó a elaborar el PVCo vinilo, sin abandonar los perfiles plásticos.

Este empresario recuerda que, por aquel tiempo, compró una casa enruinas (también a plazos) para convertirla años después enel primer local propio de la fábrica.

Su producción se había elevado a 50 toneladas mensuales depolietileno y de vinilo, y tenía una veintena de empleados, pero nada deesto le garantizaba que podría salir a flote de la crisis que estaba porvenir. Los problemas comenzaron cuando importaron de Argentina unamáquina más compleja que les costó US$ 120,000. Acordaronpagar la mitad al contado y el resto a través de un créditobancario, pero la deuda resultó muy costosa porque, poco despuésde contraída, el peso se devaluó y las condicioneseconómicas empeoraron.

Crecer en Tiempos de Crisis

Akele describe que esa fue una época crítica, caracterizada porlos altibajos en el mercado. La política de abrir fronteras y permitirla importación masiva de productos de plástico (entre ellos losjuguetes) redujo drásticamente la demanda de plástico. &flashquotMuchosfabricantes quebraron. El 70 por ciento de los jugueteros cerró susnegocios y ellos eran clientes importantes para nosotros. A veces setenían que parar las máquinas.&flashquot

Los altos intereses del banco y la falta de apoyo a la pequeña industriase sumaron a las políticas monopolizadoras de venta de polietileno porparte de Petróleos Mexicanos. La paraestatal cuadruplicó su cuotamínima para vender la materia prima y ello provocó laaparición de redes de distribuidores y el encarecimiento delpolietileno.

&flashquotFue una época dura&flashquot, cuenta Jorge Akele, hijo de Salim. Perdimos por elbanco un edificio en Neza, pero mi papá salió adelante porquesiempre se guió por la intuición, el trabajo y la fe.&flashquot Lo ciertoes que además de esas cualidades, contaba con otro recurso invaluable:su familia.

Si bien se apoyaba un poco con la entrada fresca de dinero de la tienda delcentro, para enfrentar la crisis económica hacía falta muchomás. Cuatro de sus hijos entraron a trabajar en la fábrica parasustituir personal. Todos estudiaban y trabajaban en la empresa de su padre,con excepción de Mauricio, quien decidió integrarse de tiempocompleto al negocio de su padre. María Elena Achcar siguió siendola mano derecha de su esposo Salim. &flashquotElla le ayudó siempre paracomunicarse, pagaba a los trabajadores y lo apoyaba en todo&flashquot, recuerda Jorge.

Con toda certeza, fue esta actitud solidaria la que hizo la diferencia entre eldestino del negocio de Salim y el que sufrieron cientos de pequeñasindustrias en la década de los 80. Sin embargo, ese no sería elúnico acierto. Posteriormente la empresa logró un crecimientoimportante gracias a una estrategia muy particular.

Tres Negocios en Uno

Después de trabajar de tiempo completo con su padre, Mauricio, queheredó de él la intuición empresarial, descubrióuna oportunidad prometedora en la elaboración de los pigmentos que seutilizan para trabajar el polietileno. De esta manera, dentro de la mismaempresa, surgió un nuevo negocio.

Como la fábrica era pequeña y los proyectos muy grandes,adquirieron una nave industrial, a donde se mudaron en 1991 y establecieron unproceso productivo mucho más optimizado y moderno. Para este momento,Mauricio contaba con el apoyo de su hermana Tania, quien le dio al negocio unaestructura administrativa y cuidaría los detalles contables y depersonal.

En esa misma época decidieron comprar el local donde establecieron sutienda en el centro, y convertirla en un punto de venta de sus productos.

Mary Loli, esposa de Mauricio y, colaboradora en el negocio de los pigmentos,explica que, actualmente, los niveles de ventas en esta rama se ubican en 30toneladas mensuales de pigmento y concentrado de color masterbach un productohecho de una fusión entre resinas plásticas y pigmento; lasventajas de éste es que no ensucia y no se volatiliza. Laproducción es seis veces más que en sus inicios hace 12años.

El negocio de los pigmentos Akele se ubica entre los ocho primeros deMéxico y compite con grandes compañías trasnacionales. Laplanta cuenta con el equipo de más alta tecnología en elpaís en igualación por computadora. Entre su cartera de clientesdestacan las empresas más importantes establecidas en México. Contodas manejan certificados de calidad y están en vías de obtenerla certificación ISO 9000.

Productos Artesanales

Hace tres años, Jorge Akele también entró de lleno alnegocio y fundó la tercera rama del proyecto de su padre: laproducción artesanal.

Jorge cuenta que utilizó el plástico de la fábrica paraproducir bolsas. Creó diseños originales y les dio un enfoquemás práctico, casual y estético del que se vendíacomúnmente. Su secreto fue escuchar las exigencias y necesidades de losclientes. &flashquotTeníamos el perfil y el pigmento, y podíamosofrecerles lo que quisieran.&flashquot

Los artículos de Jorge pueden verse en catálogos deVictoria´s Secret o en reconocidas revistas de circulacióninternacional. Entre sus creaciones hay artesanías, bolsas, productosque llevan alma de alambre como cestos, canastos, y charolas, y recientementeincursionó en el negocio de muebles playeros para exportación.

La materia prima se obtiene en la fábrica perfiles y pigmentos y la manode obra está a cargo de mujeres que habitan en poblaciones rurales yreos que son capacitados para hacer el trabajo. Se trabaja con cinco prisionesde distintos estados de la República y en cada una hay un promedio de 15internos elaborando los productos.

En pigmentos se planea comprar más equipo, y en artesanías seestá afinando la infraestructura para consolidar el negocio. Entérminos generales, el pronóstico es: evolución; pero, enesencia, el objetivo es seguir demostrando que Plásticos y PigmentosAkele es un proyecto que sigue aferrado al sueño que le dio origen.

Contacto

Plásticos y Pigmentos Akele, Izazaga 161-F, Col. Centro 06090,Tel. 5542-1241, 5542-3576, e-mail: jakele@prodigy.net.mx , Internet:http://paginas.infosel.com/miembros/ppakele