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Crédito: Depositphotos.com
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Querer es poder Deseo Concedido Del Garage a las Grandes Ventas Contacto

Querer es poder

El exitoso negocio de cinco chicos con síndrome de Down.

Por Caroll Solis

Magui Govela de Merino es una mexicana, madre de diez hijos, el segundo de loscuales, Diego, nació hace 25 años con síndrome de Down.

Sin embargo, desde que nació Diego, sus padres decidieron que nohabría ninguna actividad de la vida que, pudieron aprenderla ydesarrollarla, le fuera vedada por su condición.

Y así ha sido. Tanto que ahora Diego ha sido parte fundamental en lacreación y ascenso de un exitoso negocio de tamales delicateseen enGuadalajara, Jalisco; un negocio que produce alrededor de 800 tamales diariosque venden en establecimientos como Aurrerá y Wal-Mart , ademásde tener clientes importantes como el Hospital Civil de Guadalajara, algunasguarderías del IMSS y pedidos de particulares.

Deseo Concedido

Cuenta la madre de Diego que, hace seis años, habiendo terminado laescuela, notaron a su hijo triste y muy decaído. Un buen día, supadre de le dijo: &flashquotDiego, si yo fuera un mago o un genio y me pudieras pedir undeseo, lo que tu quisieras, ¿qué me pedirías?&flashquot. La respuestadel joven fue directa: trabajo.

Fue así como sus padres comenzaron a pensar en un trabajo en el quepudiera participar Diego y otras personas como él; un trabajo queestuviera dentro del espectro de sus necesidades capacidades y que les diera laoportunidad de sostenerse sin necesidad de ningún tipo de subsidio oapoyo externo.

Así llegaron a la idea de formar una empresa; una pequeñafábrica de tamales, luego de que una amiga de la familia se habíadedicado a este negocio y le había ido bastante bien.

&flashquotCuando le pregunté a mi amiga cómo era el proceso deelaboración, pensé que sería un trabajo ideal para losmuchachos, pues hacer tamales tiene muchos pasos, pero muy sencillos, quenecesitan un mínimo de supervisión&flashquot, cuenta Magui Govela.

Todo esto, además de la satisfacción que podríaproducirles ver un producto terminado en un solo día, lo quesería más que motivador.

Instalaron una pequeña fábrica dentro del Centro deIntegración Down en Guadalajara, y fue la misma clientela quienbautizó a los tamales (los tamalitos Daunis... los chiquitos), nombreque quedó establecido para esta flamante empresa.

La virtud de Daunis no fue sólo el hecho de dar empleo a chicos consíndrome de Down, sino que -como en todo negocio- tuvo su toque deinnovación: una masa con sabor y tamaño de los tamalesconvencionales, pero con la idea de hacerlos pequeños, con una especiede botana.

Govela pensó que sería bueno - además de teneringredientes de primera- introducir nuevos sabores y combinaciones másfinas como acelgas con queso, calabacitas con rajas, setas o camarones. &flashquotLaidea era ir desarrollando un tipo de tamal delicatessen ¿por quéno?&flashquot.

Uno de los primeros obstáculos del negocio fue que muchos padres nocomprendieron en profundidad las metas del proyecto, pues no estaba dispuesto adejar que sus hijos se involucraran con seriedad en un trabajo. Aunqueactualmente trabaja para Daunis cinco muchachos con síndrome de Down ,la idea es involucrar a más gente, pero como cuenta la misma Govela,&flashquotalgunos han querido venir y unirse al equipo, pero sin la exigencia de unhorario y sin las demás responsabilidades que se tienen en un trabajoprofesional&flashquot.

La sobreprotección de los padres de los chicos Down dificultótambién el que la fábrica pudiera desarrollarse adecuadamente enlas instalaciones del Centro de Integración, por lo que pronto tuvieronque buscar otro lugar donde trabajar. &flashquotVarios de los papas nos decían:´pobrecitos, que hagan lo que quieran, y que no pelen chiles porque se lesenchilan las manos, o que no barran porque se cansan´ . Veían estocomo juego, sin entender el porqué el horario y la disciplinadebían existir como en cualquier trabajo y no se daba cuenta de que eltrabajo dignifica y realiza a sus hijos como personas. Trabajar no es uncastigo&flashquot.

Del Garage a las Grandes Ventas

Decidieron entonces rentar una casa pequeña y ahí continuaron laproducción con dos estufas, un refrigerador viejo, un molino demaíz y algunas ollas, pero tras la necesidad de recortar gastos, setrasladaron al garage de la casa de los Merino; instalaron tres mesas detrabajo y demás mobiliario.

En un principio, repartían los tamales en los coches de la familia conla ayuda de los hermanos de Diego y de las pocas mamás que habíandejado a sus hijos involucrarse en el negocio. Poco a poco fueron creciendo y,a mediados de 1996, se cambiaron a la casa donde actualmente tienen lafábrica de tamales; compraron otros dos refrigeradores y un molinomás grande.

El negocio ha ido creciendo, aunque no ha sido fácil, sobre todo porqueen nuestro país todavía no se tiene una cultura del discapacitadotrabajador, obrero, empleado, cosa que sí existe y se apoya en otrospaíses.

Actualmente, trabajan en Daunis cinco muchachos Down (Paty, Cecy, Mario, Pabloy Diego) además de dos cocineras que se encargan de hacer lapreparación de los moles y los guisos; un administrador (hermano deDiego) y la propia Magui Govela.

Bajo este esfuerzo, han ido desarrollando diversas estrategias de venta ycomercialización. Como en México es costumbre comprar los tamalesbien calientitos, recién sacados de la vaporera especiales que colocanen las tiendas, cerca del pan dulce.

Hoy en día, distribuyen tamales en vaporera a varias farmacias deGuadalajara, además de tener la presentación de los tamalescongelados y empaquetados, los cuales venden en Aurrerá y en Wal-Mart.

Actualmente, los Daunis producen unos 24 mil tamales cada mes y cada vez haymás personas y empresas interesadas en el novedoso producto. Comoproyecto a futuro, los Daunis están pensando penetrar otros estados dela República, además de tener planes para franquiciar su negocio,para lo que ya tienen escritos los manuales de organización,elaboración y comercialización.

&flashquotQuisiéramos tener más gente que, teniendo alguna discapacidad,ya sea auditiva o motriz o de algún otro tipo, estuviera interesada entrabajar en la administración, en el control de calidad o en lacomercialización de los Daunis&flashquot, concluye Magui Govela, invitando aotros a participar en un novedoso y exquisito negocio.

Contacto

Daunis, Amsterdam 1525, Col. La Loma 55670, Guadalajara, Jalisco, Tel.MEX (52-3) 615-5706