Emprendedores

La clave para administrarte bien: presupuesto

Esforzarse por tener una cultura financiera personal, apegada a la disciplina del ahorro, es el primer paso para quien tiene en la mira ser un emprendedor. Aprende a tener finanzas personales sanas
La clave para administrarte bien: presupuesto
Crédito: Depositphotos.com

El dinero es necesario y útil, pero no un fin en sí mismo. La difícil relación que frecuentemente tenemos con él, que va del desprecio, al muy particular estilo de José Alfredo Jiménez, hasta la idolatría tipo Rico McPato, se debe a que no entendemos que tan sólo es un medio para conseguir las cosas.

Por ello, entablar una "sana relación" con el dinero no es asunto fácil. Existe una larga lista de malos hábitos que llevan a padecer con mucha frecuencia la escasez de este bien y a no aprovechar su abundancia, por ejemplo los fraudes, las malas decisiones, el desinterés, la desconfianza, el temor, la traición, el desconocimiento, la apatía, el olvido, la improvisación, entre otros.

Esta nueva sección de finanzas personales tiene entre sus objetivos darle a los lectores las herramientas necesarias para que mejoren la relación con su cartera o monedero.

Aclaremos que para lograr unas finanzas personales sanas se necesita, entre otros elementos que ya iremos desglosando, una férrea disciplina. Lo único completamente seguro es que no hay brebajes mágicos ni pastillas milagrosas.

¿Dónde quedó la bolita?

La mayoría de las personas sabe cuánto gana al mes, pero pocas llevan un control preciso de en qué destinan esos recursos.

De hecho, lo común es no saber en qué gastamos un buen porcentaje de nuestro dinero, que se va literalmente como agua y ni nos enteramos.

El origen de estas "lagunas económicas" es la falta de administración de los egresos. ¿Sabes cuánto gastas al mes en cafés, en el cine, en comidas fuera de casa, en salidas con tus amigos o amigas, en los videojuegos de tus hijos, en perfumes o en zapatos?

Si no conoces la cifra de estos rubros con exactitud, urge que elabores un presupuesto.

Es muy sencillo y no duele. Puedes utilizar un cuaderno o un documento de Excel; eso sí, es muy importante que siempre anotes la información en el mismo lugar para hacer comparaciones.

Enlista todos tus gastos mensuales

Puedes tomar como ejemplo la tabla de gastos fijos; mientras más específica sea la relación, es mejor. No trates de adivinar, revisa las cuentas del mes anterior con tu pareja o la familia, si eres casado (a).

Complementa esta lista con los gastos inesperados o variables que tengas durante el mes y haz una lista aparte.

Registra todo, hasta lo que le das al cuidacoches. Es importante que no modifiques intencionalmente tus hábitos de consumo.

Primero lo primero: el presupuesto

Después de un mes o dos de llevar este registro meticuloso de tus egresos -te sugerimos dividirlo en categorías para que puedas desglosar las subcategorías, por ejemplo, carro: seguro, tenencia, verificación, etcétera-, revisa con detenimiento tu lista, seguro te sorprenderás de lo que des- tinas tú o tu familia a algunos rubros.

Ahora que sabes con precisión en qué gastas, es momento de elaborar un presupuesto inteligente, que incluya el rubro "Ahorro" y que deje fuera aquellos gastos superfluos.

¿Cuáles? Esta es una decisión personal, pero es muy importante platicar con la familia o la pareja acerca de la conveniencia de tener un presupuesto y sobre todo del esfuerzo que significará para todos apegarse a él.

Tener un respaldo financiero siempre será fundamental por si las cosas se complican o cambian rápidamente. Recuerda que se recomienda que de tus ingresos ahorres un 10 por ciento, trata de alcanzarlo.

Te aconsejamos que en este primer intento no recortes demasiado tus gastos pues corres el riesgo de "confeccionar una camisa de fuerza", que lejos de ayudarte a tener una cultura financiera hará que desistas en la primera semana.

Respeta lo más posible tu nuevo presupuesto. Si hay gastos extra anótalos; sé lo más honesto que puedas, de lo contrario sólo tú te engañarás.

Si al final del mes tus gastos reales no coinciden con lo escrito en el papel y no logras tener un excedente para destinarlo al "Ahorro", no te preocupes demasiado.

Revisa nuevamente la lista, así como los montos y haz los ajustes pertinentes.

Inténtalo nuevamente

Te recomendamos que esta vez lleves un control de gastos semanal, así podrás identificar con rapidez si rebasas las cantidades establecidas y podrás disminuir el gasto en otros rubros para compensar.

Si a final de mes vuelves a tener números rojos, a pesar de apegarte lo más posible a tu presupuesto, seguro existe una "fuga" de dinero que urge identificar.

Quizá hay un gasto que por considerarlo menor no estás anotando o alguien de la familia está incumpliendo los acuerdos.

No dejes de lado estos sabios consejos de quienes han logrado tener millones en su cuenta:

Gasta menos de lo que ganas. Lo primero es que, para generar un ahorro a largo plazo, debes aprender a vivir por debajo de tus posibilidades.

Vive como simple mortal. Otro principio importantes es que vale más tener independencia económica y control sobre tu dinero, que demostrar un estatus alto.

Genera tu propia fuente de ingresos. Resulta mucho más factible que un emprendedor conforme un mejor patrimonio, que un empleado de toda la vida. Afina tu visión de negocios.

Destina, diariamente, parte de tu tiempo a detectar oportunidades. De forma que puedas encausar tus fuerzas para generar dinero.

Educa financieramente a tus hijos. Enséñalos a ser independientes económicamente y a emprender, será tu mejor herencia.