Finanzas

El ahorro, un buen hábito desde la infancia

Aprende a inculcar una práctica muy sana: introducir a los niños en lo más básico de las finanzas personales
El ahorro, un buen hábito desde la infancia
Crédito: Depositphotos.com

Es bien sabido que la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos es la educación. Pues bien, uno de los aspectos más importantes en este legado es guiarlos sobre cómo manejar sus finanzas de forma saludable, para que desde una corta edad comiencen a construir su futuro financiero que se basa en dos acciones básicas: darle valor al trabajo para conseguir el dinero y saberlo ahorrar. Aunque este hábito no se enseña en las escuelas, ya algunos centros educativos comienzan a incluir pláticas o talleres sobre el tema a nivel primaria, secundaria y preparatoria.

Para ir al grano, este tipo de educación que deberá comenzar a temprana edad, se irá reforzando en las diferentes etapas de crecimiento. Para comenzar será suficiente la simple combinación de los siguientes factores que podrán practicarse como si fuera un juego, así el niño se sentirá más motivado:

Enséñale a ahorrar

Lograr esto es relativamente fácil, ya que con un simple objeto como la alcancía, se puede hacer. Digamos, "el domingo" que le dan al niño sus abuelos o sus padres, deberá guardarlo en la alcancía, todo lo que reciba de su familia. Es claro que la motivación en el niño se logrará alimentando algún deseo o sueño, por ejemplo, comprar el juguete de la tele o viajar con sus primos y hasta pagar el curso de inglés en Boston que ofrece la escuela. Una vez que la alcancía se haya llenado, llévalo al banco para que abra una cuenta infantil y haga él mismo su depósito. Lo más seguro es que esto lo hará sentirse bien consigo mismo y le encontrará "chiste" al juego, pero lo mejor es que aprenderá a ahorrar.

El valor del trabajo

A medida que crecen, aumenta en los niños el deseo por juguetes, ropa, electrónicos y artículos deportivos. En este caso es bueno enseñarles que si quieren conseguir alguna cosa tendrán que dar algo a cambio. Un ejemplo es lavar el coche de papá; lavar su ropa o limpiar su cuarto; entre otras actividades por las que le darás un reconocimiento económico. Pero el secreto es que lo guarde en su alcancía para llegar a la meta que desde esa edad tenga presente y que deberás ayudarle a establecer, incluso por escrito.

Crear un fondo

¿Qué pasaría si destinamos una pequeña cantidad mensual desde que nuestro hijo es menor y lo ahorramos durante unos 18 años? Lo más probable es que podrás pagar sus estudios universitarios sin tener que estar sufriendo para conseguir el dinero de la mensualidad.

Si tú, papá o mamá, haces conciencia de esto y buscas la asesoría financiera especializada, te evitarás problemas futuros además de que tu hijo empezará a entender ¿qué es ahorrar?

Déjalo administrar sus propios recursos

Las cuentas de menores en algunos bancos son didácticas, ya que también los enseñan a guardar el dinero e incluso en algunas ocasiones les dan premios por el ahorro, lo que los motiva a seguir.

Hay otras cuentas en las que los niños reciben tarjeta de débito con la que pueden comprar al contado y sacar dinero del cajero. Tu papel es ayudarlo a manejar con responsabilidad y sentido del ahorro este plástico.

Involúcralo en las finanzas del hogar

Actualmente todavía hay familias en las que los hijos no saben cuánto se paga de luz, agua, teléfono, predial y otros servicios de su casa. Esto debería ser diferente pues ellos viven ahí, son parte de la familia y dejarlos fuera de los gastos o problemáticas de los papás es crearles una falsa idea de su realidad, lo que puede ser nocivo para su formación como personas independientes y responsables. Ellos, como miembros de la familia, deben conocer la situación de las finanzas de la casa para así poder contribuir en su momento con alguno de los gastos de la misma.

No se trata de quitarles su infancia, más bien hay que procurar que se acostumbren a las dificultades de la vida y aprendan que el dinero no sólo sirve para comprar objetos y entretenimiento, sino que es una herramienta indispensable para tener una vida confortable y funcional. Las palabras guían, el ejemplo aplasta. Cuando un niño demuestra signos de ser controlado con su dinero, es decir, con tendencia al ahorro, es bueno incentivarlo a que siga adelante con ello. Aunque "dar un buen ejemplo es la mejor lección que pueden ofrecer a los pequeños", dice Valentin Martínez Otero, doctor en Psicología y Pedagogía de la Universidad Complutense, "los niños tienen que comprender que no es fácil ganar dinero".

La mayoría de los padres dan todo a sus hijos, sin que a ellos les cueste nada. Quizá piensan que les hacen un bien y se sienten orgullosos de sí mismos al hacerlo, pero ¿ya pensaste qué pasará si no estás?, ¿sabría tu hijo qué hacer para ganar dinero, o entendería la situación en la que de pronto lo puso la vida? Generalmente no están preparados y estirar la mano no resolverá su problema. Por ello, el valor del trabajo y el buen hábito de ahorrar son grandes herramientas.

Hay que enseñarles a los niños a alcanzar una meta financiera. Ayúdalos a hacer un calendario y a que lo cumplan, además de considerar la posibilidad de darles como recompensa el monto que ahorraron, duplicado, esto contribuirá mucho a formar la disciplina de ahorro en él.

Educarlo acerca de lo que son las compras impulsivas y las indispensables es importante. Se pueden hacer las dos, sólo que, en el caso de las primeras, enséñale a tus hijos que pueden comprar el juguete o lo que quieran con lo que logren ahorrar al final del mes.

Enséñalos a comparar precios del mismo artículo en diferentes tiendas y muéstrales que incluso a la hora de la compra se pueden ahorrar algunos centavos y hasta pesos.

Intercambios

Vivimos en una sociedad donde la gratificación es instantánea. Sin embargo, hay que explicarles a los niños que las gratificaciones a futuro son mejores.

Todos los padres buscamos darles cosas instantáneamente, pero ese no es el camino correcto para enseñarlos a ahorrar. Lo mejor es intercambiarles cosas, favores o apoyos, por algo que ellos puedan guardar.

* Administrador con 10 años de experiencia en el ámbito financiero