Recursos Humanos

Por qué la calidad nunca pasa de moda

Descubre la fórmula con la que Maceramik está conquistando nuevos mercados a punta de innovación, equipos altamente calificados y respeto por el medio ambiente.
Por qué la calidad nunca pasa de moda
Crédito: Depositphotos.com

Andrés Ayau, director general de Maceramik, una empresa guatemalteca del sector de la construcción, sabe que los clientes están cada vez más atentos de los productos que consumen. El empresario tiene clarísimo que, además del precio, la innovación y la calidad que se pueda ofrecer, una compañía que se suma a las tendencias sobre el cuidado del ambiente gana puntos en la decisión de compra de un cliente.

Por ello, Ayau decidió fundar una empresa amigable con el entorno, innovadora y con estándares de calidad que le permitiera ingresar a mercados exigentes. Y se ha encargado de decirlo con todas sus fuerzas. Desde su apertura, en mayo de 2007, la compañía se ha promovido como una industria que ha invertido en la adquisición de tecnología de punta y en la formación de un equipo humano de excelencia. El objetivo: ofrecer productos funcionales para la construcción y decoración, todo bajo un enfoque de cuidado de la naturaleza y alta calidad.

Esta posición proambiental y de estándares altos le ha permitido a la marca posicionarse con éxito, y en forma rápida, en importantes mercados en Centroamérica, el Caribe, México y Estados Unidos. La expectativa de Maceramik, una compañía formada con capital guatemalteco y extranjero, es fabricar 15 millones de tejas cerámicas al finalizar el primer año. Para hacerlo, la empresa está investigando el uso de nuevas mezclas a través de una identificación, muestreo y análisis de distintos tipos de arcillas.

Por otro lado, para cumplir con los estándares que le permitan superar las pruebas industriales más exigentes, organizó un equipo de científicos en continua comunicación con la fábrica F.V. Müller Dachziegelwerke en Alemania, una de las más destacadas del mundo.

Y eso no es todo. Para escalar peldaños en el mundo empresarial, la compañía lanzó al mercado una serie de productos que pueden durar hasta 50 años y soportar cualquier condición climática. Son piezas aislantes de sonido muy fáciles de mantener por su baja absorción de agua.

Moldeando la arcilla

Uno de los valores agregados de la empresa es la presentación de sus productos. Se trata de un concepto de belleza que refleja un estilo muy peculiar en las construcciones. Todas las tejas fabricadas por Maceramik se someten a un proceso artesanal, por lo que los techos de las construcciones lucen con un acabado antiguo y desgastado. Las hay planas, mixtas y curvas.

La oferta también incorpora productos más novedosos. Uno de ellos es la teja cerámica, que soporta golpes de ramas o el tránsito por obras de mantenimiento. Lo mismo ocurre con su exposición al sol y la lluvia, pues son impermeables y resistentes al desarrollo de hongos. Con la teja cerámica, comenta el entrevistado, el usuario no tiene problemas de filtración, siempre y cuando se haga una instalación correcta.

De esta manera, la composición cerámica de la teja Maceramik evita problemas de musgo en la superficie, por lo que el usuario no tendrá que "lavar" ni remover hongos o algún tipo de musgo. Según su instalación, las tejas se pueden incluso clavar, sobre todo en techos con pendientes pronunciadas.

Para la fabricación de estas tejas se utilizan tres materias primas originarias de Guatemala: dos tipos de arcilla, extraídos de canteras del país, y una especie de lubricante llamado feldespato. En la planta de Estanzuela, en el departamento de Zacapa, diariamente se mezclan los materiales para sacar el producto que servirá para la elaboración de tejas, fachaletas y pisos, entre otros.

Una de las novedades que implementará próximamente Macermik es un material llamado bloquetón, que es un ladrillo que consta de cuatro partes y que puede sustituir las bovedillas. Otro de los objetivos es desarrollar las huellas de grada. "Lo que queremos es presentar una nueva opción para todos los constructores de Guatemala", finaliza Andrés Ayau. "Con nuestro sello y nuestra visión del mundo".