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¡Es momento de financiar tu negocio!

Tus proveedores y familiares no son las únicas fuentes de crédito. Anímate a buscar la opción que mejor se acomode a tu realidad y consigue el dinero que necesitas para emprender o consolidar tu empresa.
¡Es momento de financiar tu negocio!
Crédito: Depositphotos.com

La crisis financiera de 1994 dejó una pesada herencia de desconfianza en el sistema bancario mexicano. Hasta hoy, es clásico escuchar comentarios como "¿Crédito yo? ¡Ni loco!". El problema es que el financiamiento es un recurso clave para el éxito de las empresas si es bien utilizado y llega en el momento correcto.

Datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) revelan que las Pymes en México sufren más de la cuenta para sobrevivir. En su opinión, dos son las razones más comunes: falta de aptitudes administrativas y un bajo o nulo financiamiento. Esto es preocupante si se considera que el 99.8% de las más de cuatro millones de empresas que hay en el país son micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que generan el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y que contribuyen con el 72% de los empleos formales del país.

Aún así, hay vientos de cambio y buenas noticias. "Las empresas han comenzado a perder el miedo al crédito y ya lo buscan", afirma Víctor Calderón, director de la consultora financiera ArCcanto, en su división Pyme. Y agrega: "Pero la falta de información sobre los procesos y requisitos que se exigen provoca que los emprendedores y empresarios no siempre lo hagan con éxito".

El gran obstáculo, sostiene, es que después del primer "no", en lugar de corregir el punto que les negó el préstamo, recurren a fuentes informales. Las estadísticas que presenta la consultora señalan que sólo el 8% de las Pymes del país tiene acceso a fuentes formales de financiamiento como bancos, Sofoles y Sofomes. En tanto, las dos principales formas de conseguir dinero son los proveedores y familiares o accionistas, a quienes recurren el 33% y el 31% de las compañías respectivamente.

"Muchos empresarios se enorgullecen de que lograron la expansión de su negocio con recursos propios y que nunca han solicitado un préstamo, pero esa no es una manera de crecer", comenta Calderón. Desde la perspectiva del experto, recurrir a familiares o proveedores resulta, al final, el financiamiento más caro que hay.

A nivel internacional, el país aún está rezagado en cuanto a crédito comercial como porcentaje del PIB. Estadísticas del Banco Mundial (BM) revelan que en Estados Unidos, Canadá y España, el financiamiento representa 190%, 180% y 140% respectivamente. En estas naciones, el crédito es uno de los motores que impulsa a la economía. Mientras, en México, apenas llega al 18%. "Esto se debe a que en nuestro país no existe una cultura bancaria y empresarial", opina Arturo Merino, socio director de ArCcanto. "Y la principal barrera es el desconocimiento de las opciones de financiamiento disponibles".

Rodrigo Villar, presidente del Comité Técnico Nacional de Desarrollo de Nuevos Negocios del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), apunta que "a pesar de que México se encuentra rezagado en el tema de financiamiento frente a otros países, tanto el gobierno como los actores privados han lanzado programas buenos y efectivos para apoyar a Pymes y emprendedores".

Mitos y realidades

Lo primero que necesitas saber, antes de pedir un crédito, es qué tipo de préstamo es el que requiere tu negocio y de cuánto tiempo dispones para pagarlo (esto último, ciertamente, en función de la cantidad y de tus posibilidades para pagarlo). Existen distintas opciones en cuanto a montos, tasas de interés y plazos, según la institución u organismo al que acudas.

Los financiamientos a corto plazo funcionan para capitalizar un negocio en un periodo determinado. Son los más comunes y sus plazos pueden ir de seis a 12 meses. El crédito a largo plazo es un acuerdo formal para proveer fondos a una compañía o mejorar la productividad de la empresa en un periodo mayor a 12 meses.

Un mito muy común es pensar que si tu negocio presenta pérdidas fiscales, entonces no eres sujeto de crédito. Gran error. "Incluso, sin contar con estados financieros podrías solicitar uno", explica Víctor Calderón.

Otro tema que frena a muchos interesados son las tasas de interés, que no es otra cosa que la ganancia que tendrá la institución que te presta el dinero por hacerlo. Hoy, éstas se pueden encontrar a tasa fija y a tasa variable. También existen instrumentos financieros como Swaps o Caps, que puedes adquirir para fijar la tasa de interés o el tipo de cambio y, de esta manera, protegerte ante cualquier variación.

Financiamiento para emprender

Si acabas de iniciar tu empresa o planeas hacerlo, considera estas dos opciones:

1. Acércate a una incubadora, donde un grupo de especialistas te ayudará a desarrollar un plan de negocios. Normalmente, estos organismos están asociados a fondos de Capital Semilla o Capital de Riesgo, que pueden invertir dinero en tu proyecto.

2. O bien, en el momento en el que quieres emprender tu negocio, acude a un familiar o conocido que tenga una compañía consolidada, a fin de pedirle que se convierta en tu aval solidario y así obtener un préstamo con menos complicaciones.

Si tu empresa tiene un año de existencia, acércate a las Sociedades Financieras de Objeto Limitado o Múltiple (Sofoles o Sofomes). Estos intermediarios analizarán la situación de riesgo-rendimiento de tu negocio. Debido al corto tiempo de operaciones de tu empresa, el interés que te cobrarán será un poco más elevado que el de la banca comercial. Sin embargo, las Sofoles, por ejemplo, te ofrecen un plazo mayor al de los bancos para cubrir tus pagos.

Cuando ya tienes dos años registrado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y cuentas con buen historial crediticio, te convertirás en "bancable", es decir, tendrás la posibilidad de recurrir al crédito bancario sin complicaciones. "Por eso, es fundamental que desde que arranque tu negocio te des de alta y, además, declares todo lo que vendas. Haz las cosas como se debe, y no habrá problemas para que accedas a un crédito", confirma Víctor Calderón.

Es muy importante que los recursos que solicites se destinen a cada uno de los objetivos incluidos en el proyecto de crecimiento y expansión de tu negocio. Un escenario común es que, cuando las empresas por fin logran obtener el financiamiento que tanto habían buscado, utilicen el dinero para liquidar cuentas atrasadas o para consumo. No cometas este error y administra correctamente esos recursos. Así, tu empresa llegará hasta donde tú quieras.

8 requisitos clave para solicitar un crédito:

1. Tener dos años dado de alta en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Registro Federal de Contribuyentes (RFC) (para un préstamo bancario).

2. El principal accionista debe ser mayor de 25 años y menor de 70 años.

3. Contar con un buen historial crediticio.

4. Comprobar ingresos a través de declaraciones de impuestos, estados financieros o estados de cuenta bancaria.

5. Definir el destino del crédito y el plazo a pagar, asegurándote que sean compatibles. Ejemplo: no financiar maquinaria con un crédito de corto plazo.

6. Garantías disponibles a ofrecer: ninguna, aval, garantía real.

7. No pedir más de lo que puedas pagar. Por regla general, en créditos para capital de trabajo la empresa debe generar utilidades de al menos tres a uno el monto de la amortización del crédito.

8. Presentar la declaración anual de impuestos.