Finanzas

Baja los gastos de tu empresa

Se dice fácil, pero ¿cómo llevarlo a la práctica? Sigue estas recomendaciones y descubre en qué áreas puedes hacer un uso más eficiente de tu presupuesto.
Baja los gastos de tu empresa
Crédito: Depositphotos.com

Si bien la economía se recupera de manera paulatina, las empresas no quitan el dedo del renglón: incrementar las ventas y reducir los costos. Esto con la finalidad de seguir siendo competitivas o, en algunos casos, sobrevivir.

Por eso, aquí te presentamos un ejercicio que tiene el propósito de recortar los gastos de un negocio que anualmente factura $1 millón. Las estimaciones indican un ahorro de mínimo $10,000 mensuales. A primera vista no parece una cantidad significativa, pero en un año suma un total de $120,000; equivalente al precio de un vehículo nuevo o unas 12 laptops.

En lugar de sólo cancelar servicios o reducir el inventario, la estrategia consiste en no recortar nada esencial. En otras palabras, no se reduce la producción, ni se cancela el seguro médico, por ejemplo. Más bien las acciones se orientan hacia bajar costos en otros rubros, de tal manera que se obtengan los mismos productos o servicios esenciales para operar sin problemas. La buena noticia es que estos consejos se pueden aplicar a casi todas las empresas.

Comienza por revisar tu chequera o el registro de las transacciones en línea que has hecho en los últimos dos meses. Te podría sorprender lo que descubras. Algunos costos se habrán incrementado y otros incluso pueden corresponder a servicios que ya no requieres.

Aquí hay algunas áreas en las que puedes ser más eficiente a partir de hoy sin comprometer tu futuro.

Recibo de teléfono.  Ya sea que operes tu negocio en casa o en una oficina, la primera recomendación es que revises el plan de teléfono que tienes contratado. Verifica cuidadosamente qué servicios te están cobrando. Quizá tu paquete era razonable cuando lo contrataste, pero tal vez ya no es competitivo dadas tus necesidades actuales.

Con las herramientas de búsqueda en línea es más fácil enterarte acerca de los descuentos y promociones que ofrecen las compañías telefónicas. Considera la posibilidad de combinar teléfono, Internet y televisión por cable (todo en un mismo recibo) a fin de obtener un mejor precio.

También asegúrate de que realmente utilizas los servicios adicionales, como transferencia de llamadas, buzón de voz o números 01 800. Pero si ya vienen incluidos en la renta mensual, no vale la pena recortarlos.

Un consejo más: si no deseas cambiar de proveedor, el actual se mostrará más receptivo si le comentas acerca de una oferta mejor de algún competidor.

Teléfono móvil. Se trata de una de las herramientas básicas para la operación de casi toda organización. Por lo tanto, es importante que revises los siguientes puntos en tu factura:

¿Consumes todos los minutos a los que tienes derecho?
Y si no es así, ¿se pueden acumular para el siguiente mes?
¿O constantemente excedes tu límite mensual y terminas pagando un considerable cargo por minuto?
¿Te cobran una cuota por mensajes de texto que nunca usas?
¿Vale la pena la tarifa que debes cubrir por el servicio de Internet que recibes?

Analiza tus respuestas para diseñar un plan que satisfaga tanto tus necesidades de comunicación como las de los miembros de tu equipo.

Sitio Web y servicio de Internet. ¿Cuánto pagas al mes por tu conexión a la red y otros servicios relacionados? Una vez más, consulta las tarifas de varias empresas, pues cada vez son más competitivas y siempre buscan hacerse de clientes nuevos.

Por otro lado, si tienes presencia en la Web y registraste varios dominios que ya no estás usando o no necesitas, es hora de decirles adiós. Recuerda que esos “cómodos” cargos automáticos a tu tarjeta de crédito se suman de forma silenciosa y constante. Y si lo permites, al final te llevarás una desagrable sorpresa.

Tarjeta de crédito. Existe la posibilidad de bajar la tasa de interés de tu plástico con sólo llamar por teléfono a la institución de crédito: basta con pedirlo. Especialmente a partir de la crisis económica que tocó fondo el año pasado, algunos bancos prefieren ver pagos constantes en vez de carteras vencidas.

Otra posibilidad es transferir el monto de tu adeudo a otra tarjeta que ofrezca una tasa de interés más competitiva. Sólo investiga y asegúrate de que el porcentaje no aumentará una vez que el periodo inicial de promoción haya concluido.

SegurosVale la pena llamar a tu agente para ver si hay algo que puedas hacer para bajar tus primas. No se trata de que renuncies a una cobertura amplia, pero sí de encontrar alternativas para mejorar las condiciones del contrato. Por ejemplo, si eres joven y saludable, quizá no requieras que tu seguro cubra medicamentos, que implican un costo de $500 a $1,000 más al mes.

Crédito para el automóvil.  Una vez más, en este clima económico los bancos e instituciones de crédito quieren asegurarse de que seguirán recibiendo pagos. Así que llama y averigua si hay alguna posibilidad de renegociar tu tasa de interés actual o hacer un ajuste (a la baja) de lo que pagas por concepto de seguro. El resultado puede ser desde disminuir el monto de tus mensualidades hasta acortar el plazo de tu financiamiento.

Equipo de cómputo. Los problemas se presentan conforme pasan los años y no se renuevan los modelos. Claro, la solución más práctica es comprar computadoras nuevas. Pero en tiempos de recorte de gastos, ¿qué se puede hacer?

Una opción es recurrir al arrendamiento, ya sea puro o financiero. En el primer caso, no se liquida la totalidad del bien, sino sólo una parte. El contrato tiene una duración de uno a siete años y cuando finaliza, puedes renovarlo o devolver el bien a la empresa arrendadora. Además, éste tiene una deducibilidad de hasta un 100%, ya que se maneja como un gasto.

Mientras que si eliges el arrendamiento financiero tienes que liquidar el total del costo del equipo más las cargas financieras e intereses generados. El IVA de lo arrendado se difiere en los meses que dure el contrato. Al término de éste, debes elegir entre adquirir el bien con un valor simbólico, venderlo a un tercero o renovar el acuerdo. Y sólo puedes deducir una parte de lo arrendado.

Esta fuente de crédito aplica para la compra y/o renta (leasing) de maquinaria, equipo y mobiliario.

Tinta de impresión. Este es otro gasto que se acumula con el tiempo, especialmente si imprimes frecuentemente. Al rellenar cartuchos, se calcula un ahorro de entre un 50 y un 75% del precio de los originales, sin mencionar que contribuyes a la ecología. Siguiendo esta tendencia de bajar costos y ser “verde”, no está de más mencionar que utilices las hojas por ambos lados.
Asimismo, cada vez hay más transacciones que puedes hacer en línea sin tener que imprimir el documento.

Envíos y paquetería. Si en tu negocio tienes que enviar productos a diferentes destinos nacionales e internacionales, lo mejor es que compares las tarifas que ofrecen las compañías especializadas. También toma en cuenta otros factores que inciden en este rubro, como el costo de cajas, sobres, cinta adhesiva y empaque. En este caso, establece alianzas estratégicas con alguna firma de paquetería para obtener descuentos y precios preferenciales.

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