Emprendedores

10 minutos con Alfonso Arau

La intención de crear una industria cinematográfica en México llevó al afamado director a crear Cinelux Digital, la primera franquicia de cines en el país.
10 minutos con Alfonso Arau
Crédito: Depositphotos.com
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Cuando uno dice Alfonso Arau, inmediatamente recuerda su película Como agua para chocolate, una de las más taquilleras y premiadas del cine mexicano. Lo que pocos saben es que, durante su carrera de más de 50 años, el famoso director también fue actor, cómico, mimo y bailarín. “Pero mi gran amor es el cine”, confiesa. De ese amor nació su nuevo proyecto, Cinelux Digital (www.cineluxdigital.com), la primera franquicia de cines del país.

¿Cuál es su sueño con Cinelux?
Que todos los mexicanos vean cine. En México no tenemos una industria cinematográfica, entre otras razones porque más de 90 millones de mexicanos no tienen acceso a ella. Antes estaban las salas de barrio, de pueblo… y todo eso se perdió. Ahora sólo hay cines de lujo en las grandes ciudades, con un boleto inaccesible para la gran mayoría de los mexicanos. El primer Cinelux se inaugurará en Semana Santa, en Teoloyucan, Estado de México, y queremos tener 3,000 en cinco años.

¿En qué consiste el proyecto?
Son cines pequeños, con un boleto de $20 y donde se verán muchas películas mexicanas. Eso es posible porque nuestro costo de operación es un 30% menor al de un cine tradicional, por ejemplo porque las películas son digitales. Cada complejo se podrá transformar además en un teatro y un auditorio, y también habrá un espacio para espectáculos al aire libre. La idea es que cada Cinelux se convierta en el centro de reunión de la comunidad. La inversión es de $4 millones, más los costos de un terreno de 1,000m², con un retorno de 18 a 24 meses. La buena noticia es que, gracias al Programa Nacional de Franquicias (PNF), se puede acceder a créditos a 10 años para financiar hasta el 80% del proyecto.

¿En qué se parece un cineasta a un emprendedor?

Un verdadero cineasta es un artista y un empresario. Durante mi carrera he producido el 80% de mis proyectos, por eso desde siempre me he considerado un emprendedor. Fue un camino difícil porque mi formación fue artística, así que tuve que aprender sobre la marcha. En ese sentido, el cine es como la arquitectura: un verdadero arte y una industria, al mismo tiempo.