Franquicias

Un sector fortalecido 1

Un sector fortalecido 1
Crédito: Depositphotos.com

El 2011 será recordado como un año de grandes retos para las franquicias. El retraso en la distribución de los recursos del Programa Nacional de Franquicias (PNF), la violencia que azota gran parte del país y la incertidumbre económica hizo que en el primer trimestre se hablara de la posibilidad de una desaceleración en el mercado. No obstante, el sector demostró –como en ocasiones anteriores– la resistencia y capacidad de adaptación necesarias para seguir creciendo.

Hoy, no quedan dudas del peso específico que las franquicias tienen en la economía nacional. Según datos de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF), el sector reporta alrededor de US$10,000 millones en ventas anuales (más del 6% del Producto Interno Bruto) y da empleo a más de 800,000 mexicanos. Y pese a los factores en contra, el año pasado creció aproximadamente 12% en términos no sólo de unidades (que superaron las 70,000), sino también de nuevos conceptos desarrollados, lo que llevó al número de marcas a más de 1,200.
Otro dato importante a tener en cuenta es que de las franquicias que operan en el país más del 85% son de origen nacional, y que éstas representan la mitad de las ventas.

En cuanto a los próximos meses, que estarán marcados por las próximas elecciones presidenciales, las fuentes consultadas por Entrepeneur coinciden en que el sector seguirá creciendo, aunque no estará exento de algunos retos que siguen sin resolverse, como la inseguridad y la consolidación de las marcas en términos de unidades. Para enfrentarlos, el gremio está trabajando en proyectos como el lanzamiento de un sello de calidad, que promoverá mejores prácticas y buscará además impulsar la venta de franquicias certificadas.

También este año trae la oportunidad de una mayor proyección internacional del sector. A principios de marzo, durante la realización de la Feria Internacional de Franquicias (FIF) en la Ciudad de México, la AMF fue la anfitriona de dos de los eventos más importantes del sector en el mundo: la convención anual del World Franchise Council (WFC) y de la Federación Iberoamericana de Franquicias.

“Es la excusa perfecta para que 2012 sea el año de las franquicias en México”, comenta Diego Elizarrarás, presidente de la AMF. Para aprovechar el escaparate, la asociación prepara una campaña para enfatizar la generación de empleo por parte del sector. Su intención será situar definitivamente a la industria en la agenda nacional y generar interés entre inversionistas. La organización –que representa a casi 300 miembros franquiciantes– espera que las franquicias crezcan un 14% en 2012, en términos de unidades.

Alas propias

También en 2011 el sector tuvo que aprender a vivir durante la mayor parte del año sin los recursos del Programa Nacional de Franquicias (PNF). Esta iniciativa ha sido, desde 2007, un importante factor de impulso al sector, al proveer préstamos sin cobro de intereses tanto para el desarrollo de marcas como para el crecimiento de las ya existentes, lo que se ha traducido en 12,500 empleos. No fue sino hasta fines de octubre pasado que empezaron a liberarse estos recursos.

Los flujos tardíos –unos $300 millones– dieron vigor al sector y equilibraron el débil desempeño que registró al inicio del año pasado, comenta Ferenz Feher, director general de la consultora Feher & Feher. “Pero con programa o sin programa, las franquicias seguirán existiendo”, apunta.
¿Qué fue lo que sucedió? De acuerdo con Miguel Guevara, director general de Desarrollo Empresarial y Oportunidades de Negocio de la Secretaría de Economía (SE), la sequía inicial en el financiamiento se debió a una reestructuración: el PNF mejoró la operación de los comités, redujo trámites, estableció reglas más precisas para préstamos rápidos, mejoró la comunicación con los operadores e intermediarios financieros, y transparentó indicadores de evaluación. “Se han dado pasos sólidos en los últimos meses para que el programa fluya mucho mejor”, asegura el funcionario.

No obstante, la incertidumbre sufrida en relación a la liberación de los apoyos dejó un mal sabor de boca entre los actores del sector. “No pueden ser posibles estos retrasos”, se queja Roberto Alor, ex director general de Prendamex, en un gesto solidario con la industria, pues esta cadena de 900 casas de empeño –que en 2011 creció 8%– nunca ha recurrido a los beneficios del PNF.

Pakmail, otra franquicia exitosa en el mercado, sí fue afectada por el contratiempo. Alrededor de una decena de potenciales beneficiarios del PNF se quedaron esperando los recursos. “Ya no usamos (el programa) como un argumento de venta porque no nos queremos ‘quemar’ con los posibles franquiciatarios”, dice su director general, Jacobo Buzali. Pese a ello, esta empresa de mensajería y paquetería abrió 15 unidades nuevas (nada mal pese a las circunstancias, aunque la cifra es 25% menor que lo que promedió en años recientes).

La lección que deja 2011 es evitar depender “al 100% del financiamiento gubernamental”, dice Elizarrarás, de la AMF. Pero para tranquilidad del sector, los recursos destinados este año al PNF fluirán sin contratiempos, asegura Guevara, de Secretaría de Economía. Se trata de unos $370 millones.
Según Rafael Manzo, director del PNF, la continuidad transexenal del programa está garantizada por la revolvencia que se empezó a aplicar en 2011, por primera vez. Un préstamo revolvente es aquel que, como en el caso de una tarjeta de crédito, pone a disposición del beneficiario una línea de crédito en la medida en que el acreditado cubre su saldo. “Los recursos seguirán fluyendo gracias a la revolvencia”, agrega el funcionario.