Emprendedores

Impulsa a los intrapreneurs en tu empresa

El espíritu emprendedor puede encontrarse en los empleados. Y Flor Argumedo es un ejemplo de ello en Comercial Mexicana.
Impulsa a los intrapreneurs en tu empresa
Crédito: Depositphotos.com
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El espíritu emprendedor no se manifiesta sólo al fundar y operar una empresa propia, también radica en saber qué hacer cuando se toman decisiones en una compañía ajena, opina Richard Branson, fundador y CEO de Virgin Group. “Si bien es cierto que cada empresa necesita un emprendedor para mantenerse en marcha, un crecimiento saludable requiere del conocimiento y participación de los intrapreneurs”, ha dicho en repetidas ocasiones el empresario.

Y la creatividad femenina brilla por su alto potencial entre las ejecutivas mexicanas, gracias a sus aptitudes emprendedoras de innovación, gestión eficiente, organización y carisma. Aunque es poco apreciada y difícil de encontrar en las mesas directivas.

A principios del siglo XXI, las gerentes y directoras ocupaban 194 puestos entre los más importantes de las principales empresas del país frente a casi 600 varones, según el libro Empresarias y ejecutivas en México y Brasil (2001), de Gina Zabludovsky. Hoy el panorama luce más prometedor, aunque aún el 44% de las empresas encuestadas a nivel nacional por la consultora Salles Sainz Grant Thornton para su International Business Report (IBR) 2012, no tengan ni siquiera una mujer en un puesto de alta dirección.

Flor Argumedo pertenece a ese grupo de mujeres que han cambiado la forma de entender las relaciones comerciales y la innovación desde su puesto como directiva del área de Sistemas en Controladora Comercial Mexicana. Su labor al frente de este departamento, encargado de la innovación en Tecnologías de la Información (TI) y procesos operativos de la operadora de tiendas de autoservicio, ha probado las virtudes del liderazgo femenino: asumir riesgos con una perspectiva panorámica frente a las crisis.

¿Su filosofía? “Pasión y gusto por que cada día sea diferente y divertido, es la única fórmula que conozco para que nazca la innovación”, explica la ejecutiva. Con 16 años a la cabeza de un área que requiere una actualización constante, Flor ya es toda una autoridad en desarrollo tecnológico para retail. “La innovación”, explica, “debe ser una forma de pensamiento y de trabajo; es crear una virtud o desarrollar un buen hábito en el que siempre tienes como horizonte hacer algo incomparable”.

Ella atribuye esta apertura a su equipo de trabajo, la exigencias del mercado y la visión del corporativo. “Si hubiera entrado a una firma enfocada a informática desde el principio mi formación hubiera sido distinta y, ¿quién sabe?, tal vez no hubiera tenido tantas libertades para innovar”.

Resistencia a las crisis

Su misión al ingresar a la compañía, detalla Flor, ha sido mantener al departamento alineado a las estrategias de la empresa como un motor que facilite tareas al resto de las áreas e incremente la eficiencia: “generamos valor cuantitativo y cualitativo que otorgue una ventaja competitiva”.

En 1999 Flor tuvo su primer éxito. Se trató de un proyecto con múltiples beneficios para la cadena de supermercados y el consumidor: el pago de servicios en caja, hoy una práctica común hasta en tiendas Oxxo. A la empresa le dio la posibilidad de captar ingresos de otra manera y convocó a más clientela. Para el consumidor, supuso la comodidad de integrar en una visita al supermercado varias actividades cotidianas, como comprar la despensa y pagar servicios. Hoy, casi todas las tiendas de autoservicio y supermercados de su competencia aceptan este tipo de pagos.

Ella asume que su tarea como líder se resume en actividades clave para la empresa: a) investigar los gustos y necesidades del cliente; b) adelantarse a esas necesidades con soluciones precisas antes de que el cliente acuda a la tienda; c) provocar necesidades nuevas. “El mercado no sólo se estudia y se satisface por sus querencias, también se crean nuevos hábitos de consumo”, agrega Flor.

Para la ejecutiva, “lo más importante es tener un buen equipo de trabajo. Hay que invertir tiempo para apoyar a tus colaboradores a crecer, pues ellos te harán crecer a ti”. Una actitud que le ha permitido salir adelante en momentos difíciles.

La crisis económica de 2008 representó una amenaza para Comercial Mexicana y un gran reto para Flor, quien no cejó en su lucha por un presupuesto sólido para continuar sus proyectos en TI. “Acabábamos de lanzar el Monedero Naranja, nuestra tarjeta de lealtad que nos permitiría anticipar hábitos de consumo”, aclara Flor. “Frente a mi personal no podía quebrarme y cancelar proyectos a pesar de encontrarnos al borde de algo grave”, recuerda. “Optimizamos operaciones, la atención al cliente y surtimos mejor los estantes. El trabajo conjunto ayudó a cubrir la deuda de la compañía antes de tiempo y a salir adelante”.

Para Flor, el apoyo de Santiago García, CEO del corporativo, le dio ánimos y fuerza para sobrellevar la situación. Y lo que más le facilitó liderar un equipo donde predominan los hombres, fue la confianza. “Ser una intrapreneur consiste en ser emprendedor dentro de la empresa, siempre en busca de algo nuevo, encontrando fórmulas”, sentencia la ejecutiva. “Una idea es algo que se desarrolla y se ejecuta. Porque si no se lleva a cabo, es como si nunca se te hubiera ocurrido”.

Los resultados de Flor y su equipo han hablado por sí mismos. En 2009, Comercial Mexicana convocó al diseño del recibo único de pago de servicios, modelo que no genera costo adicional para el usuario y redujo en 99% los errores en captura de información y en 1,934% la inversión necesaria en tiendas de autoservicio, conveniencia, departamentales y farmacias para que pudieran aceptar los pagos.

Para lograr esta evolución, que implicó la posibilidad de que las MiPymes independientes ofrecieran pago de servicios, inició un proyecto para realizar el proceso en línea. GS1, el organismo regulador de códigos de barras,  reguló cada paso y estandarizó. “Les dijimos cómo hacerlo y creamos la base para que fuera un proyecto al servicio de México”, dice Flor.

“Trabajo para una empresa que se preocupa por fomentar las buenas prácticas empresariales y que comparte sus valores”, añade. “Un país como el nuestro se construye con innovación y la idea firme de que las empresas deben trabajar para los mexicanos”.