Plan de Negocios

Optimiza tu inventario

Contar con la mercancía o insumos que necesitas te ayudará a satisfacer la demanda de tus clientes y a generar un mayor flujo de efectivo.
Optimiza tu inventario
Crédito: Depositphotos.com
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Regla número uno: siempre hay que tener suficiente stock para que los consumidores puedan comprar lo que quieran. El peor escenario sería ahuyentar a clientes potenciales porque los productos están agotados; incluso, esto es peor que no tener demanda. Y la razón es sencilla: la empresa entra en una situación de crisis que finalmente la obliga a hacer pedidos más costosos y con envíos rápidos (de emergencia), para compensar la falta de mercancía en existencia en el menor tiempo posible.

Otro problema es tener demasiado inventario. Entonces, ¿cuál es la medida exacta? La primera recomendación es contar regularmente la cantidad de producto existente en cada categoría que manejas. Aunque puede ser una labor que consume tiempo y que parece poco redituable, es algo que se tiene que llevar a cabo.

El director de una empresa productora de electrónicos, quien compraba material al mayoreo en descuento, cuando analizó su decisión, se dio cuenta de que tenía suficiente stock para 365 días, una eternidad en esta industria. Lo peor era que, además, gastaba US$50,000 al año para guardar todo este inventario. Sobra decir que dejó de comprar al mayoreo.

Cada sector tiene estándares diferentes. Ciertos minoristas requieren de mercancía suficiente para operar 30 o hasta 60 días; mientras que los negocios de alimentos y bebidas quizá cambien su stock a diario; y los productores vinícolas guarden sus cosechas durante años. Para determinar la cantidad necesaria en tu categoría, un buen consejo es consultar a Asociaciones y Cámaras para conocer el estándar del sector donde te desarrollas.

Después, intenta ser más eficiente al hacer un ajuste de un 3 o 5% menos del nivel de inventario promedio de la industria. Cuidado: no exageres. Si lo haces bien, esta estrategia te dará una ventaja sobre tu competencia, ya que disminuirás el tiempo entre la compra de la mercancía y su venta, lo que te generará más flujo de efectivo. Sin embargo, en ciertos casos y rubros, las cosas funcionan al contrario: tener un excedente es una ventaja competitiva.

Por ejemplo, una compañía que se dedicaba a vender agujas de acupuntura logró expandirse y comercializar más de 15,000 productos de medicina oriental. Así, pronto se convirtió en uno de los referentes de la industria, sobre todo, como proveedor clave para quienes quieren montar un consultorio de este tipo. Aquí contar con un excedente fue un claro beneficio y ayudó a que la firma se posicionara con éxito.