Finanzas

Las ventajas del dinero inteligente

Con las aportaciones de un fondo de inversión, Barared multiplicó sus puntos de venta y servicios para atender a la base de la pirámide.
Las ventajas del dinero inteligente
Crédito: Depositphotos.com
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Graduado del Tec de Monterrey, con una maestría en el Ipade y un doctorado en Negociación, los conocimientos y la experiencia de José González eran altamente apreciadas en el mundo corporativo. Trabajó nueve años en la telefónica Axtel y luego casi cinco para Fidelity Investments en un proyecto llamado Metrored, un operador de red de fibra óptica en la Ciudad de México.

A pesar de esto, sentía la inquietud de empezar un negocio propio que le permitiera vivir bien y que al mismo tiempo estuviera relacionado con el comercio. También deseaba apoyar a personas que no habían tenido oportunidades similares a las suyas. Su inspiración: las tiendas de conveniencia Oxxo, así como otras cadenas del sector que había visto crecer durante sus años como empleado. “Su concepto me encantaba”, comenta.

Aún siendo parte de la nómina de Fidelity, fundó en 2007 junto con su socio y amigo, Rafael Galicot, la empresa Servicios Caseteros, que operaba bajo el nombre Barafón y proveía servicios de telefonía pública dentro de las “tienditas de la esquina”, ubicadas en poblaciones de bajo nivel socioeconómico donde no había calles pavimentadas ni drenaje.

Dos años después, compró la parte de su socio y se dedicó de lleno a la empresa. Se concentró mucho en desarrollar su plan de negocios, pues sabía que para buscar recursos de un fondo de capital emprendedor éste documento era un requisito.

La empresa, hoy llamada Barared, instala en micronegocios una caseta de 1m2 donde las personas pueden no sólo hacer llamadas telefónicas y recargas electrónicas de celular, sino comprar boletos de camión, pagar servicios y créditos, enviar y recibir dinero, retirar efectivo, adquirir un crédito o un microseguro e incluso tener una videoconferencia.

El modelo –bautizado por José como “Tiendita 2.0”– permite a un usuario al que le depositan su sueldo en una cuenta de nómina retirar efectivo en una tienda de esquina. Ello es posible gracias a la figura de corresponsal bancario (un canal de distribución que un banco usa para hacer transacciones) en alianza con Banamex. Asimismo, un beneficiario del programa social Oportunidades, puede retirar su subsidio en un Barared.

La empresa obtiene sus ingresos a través del cobro de comisiones. Además, con el conjunto de servicios que este modelo provee ya sea a una tienda de abarrotes, farmacia de barrio o papelería, el comercio asociado puede duplicar sus ingresos.

El nuevo socio

Todo lo anterior impacta positivamente en lugares como Chimalhuacán, EdoMéx., que tiene una población de 800,000 personas y sólo dos sucursales bancarias, explica Álvaro Rodríguez, socio administrador de Ignia, un fondo de capital emprendedor en busca de proyectos que atiendan sectores populares a través de bienes o servicios básicos y que hizo su primera inversión en Barared a fines de 2010.

“Esta empresa es justamente el tipo de inversión que hacemos, dado su potencial de transformar una industria y la vida de millones de personas”, comenta Rodríguez. A la fecha, este fondo ha invertido US$5.7 millones en dos rondas de financiamiento (la primera fue por 54% de ese monto).

Ignia no fue la única candidata del emprendedor. José buscó cerca de una docena de fondos e individuos para fondearse y al final del proceso analizó las propuestas de tres interesados. Aunque su elección final no fue la que mejor pagaba la participación que adquiriría en la empresa, sí le ofrecía dinero inteligente o smart money; es decir, que además del capital, la inversión involucraba la experiencia y los contactos del inversor a disposición del beneficiado. “La labor del emprendedor muchas veces es solitaria y necesitas quién te acompañe en el camino”, comenta José. “Ignia vino a darme no sólo dinero, sino que me aportaba consejo de personas muy valiosas”.

Además de Rodríguez, quien fue presidente de Compartamos Banco y directivo de Vitro, el equipo de administradores del fondo incluye a Leon Kraig, un ex directivo de Mars (fabricantes de M&M) y Michael Chu, un reconocido experto en financiamiento y desarrollo de negocios enfocados a la base de la pirámide.

La chispa

Antes de la inversión de Ignia en Barared, éste tenía alrededor de 400 puntos de venta y una utilidad de operación. Ofrecía sólo dos productos: telefonía y recargas electrónicas. En el plan de negocios de Barared ya estaba plasmada la evolución del negocio pero gracias a la participación del fondo, tanto en la conceptualización como el financiamiento, esta pudo afinarse y hacerse realidad.

Actualmente la compañía opera 1,400 puntos de venta en la zona conurbada del Distrito Federal, conectados a través de una red IP (basada en Internet, lo que abarata costos) y ofrece poco más de 20 productos en cabinas equipadas con pantallas táctiles. Este mes alcanzará de nuevo una utilidad operativa.
Según reportes de prensa, la inversión de Barared el año pasado alcanzó $75 millones y para 2015 ascenderá a $220 millones. Para financiar este crecimiento, la empresa tendrá una tercera ronda de fondeo que está por cerrar.

Al cierre de 2013, su meta es alcanzar 2,000 puntos de venta para que haya un Barared cada 800 metros en promedio. “De lograrlo, nuestros ingresos se habrán multiplicado por cuatro respecto a 2010”, asegura el emprendedor.

El mercado

Los microcomercios constituyen un canal donde se lleva a cabo 40% del comercio minorista en el país. En México existen 1.2 millones de tiendas de la esquina. Sólo en la Ciudad de México y su zona metropolitana existen 175,000 locales, un tamaño que sería más que suficiente para que Barared cumpla las metas de crecimiento de su plan de negocios para los próximos tres años. No obstante, planea entrar a otras ciudades a partir de 2014.

Ese año, Barared crecerá a un ritmo de 300 puntos de venta por mes, lo que significa que a fines de 2015 podría terminar con poco más 9,000 cabinas operando en igual número de tiendas. “La maravilla de mi mercado es que ya está esperándome”, dice José.