Vida Emprendedora: Hugo Hernández Basulto

El director general de Lindes (antes Vidrios Marte), platica su experiencia como emprendedor y líder en el negocio que inició su abuelo.
Vida Emprendedora: Hugo Hernández Basulto
Crédito: Depositphotos.com
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Lindes, es una empresa líder en la fabricación de vidrio termoaislante, utilizado en la construcción de edificios sustentables.

Hugo Hernández Basulto, director general de Lindes, viene de una familia con profundas raíces en la industria del vidrio y ha encontrado un modelo simple para capitalizar el cambio climático. Lo que busca es ofrecer una mayor calidad de vida para las familias.

Una historia de éxito es sólo una sucesión continua de fracasos. Uno la riega, aprende y lo pasa y otra vez repite el ciclo. Perdemos muchas carreras en medio. Los fracasos son tropiezos, desaciertos y lecciones aprendidas. La vida siempre es muy abundante en experiencias y lo importante es lo que haces con ellas.

No me creía un emprendedor. Como todos integrantes de esta tribu, tenía un enorme anhelo de trascender y esto va más allá de hacerlo con un producto. No me soñé aquí, de hecho, mis papás no querían que entrara al negocio familiar. No me motivaba vender más vidrio, sino encontrar algo que tuviera sentido hacia las personas.

Cuando llegué a Vidrios Marte, la empresa era reconocida y tenía muchos logros, sin embargo mis sueños eran hacer cosas más grandes.

Una empresa no es sólo para hacer dinero. Es para beneficiar a muchos. Entré a la compañía en 1996 haciendo diversas tareas, y la curiosidad me hizo estandarizar procesos y encontrar oportunidades de mejora. Entré aquí haciendo tareas y la curiosidad es lo que me hizo estandarizar procesos y encontrar oportunidades de mejora.

Cuando descubrí la parte del vidrio aislante empezó la odisea. Ahí me di cuenta que podíamos mejorar la calidad de vida de la gente y ayudar a las empresas a delinear espacios en los que sus empleados tuvieran un mayor confort, además del ahorro de energía.

Las empresas familiares son más fuertes de lo que se piensa. Es la mala sucesión lo que las pone en riesgo y no hay un único método para que ésta tenga éxito. Cuando asumí la dirección de la compañía no quise imponer un cambio repentino. Además mi padre, con la libertad que me dio y me sigue dando, fue un gran catalizador.

Ser líder es ser útil. Si no sirves a tus agremiados no tienen por qué seguirte. Me doy cuenta de que estoy siendo útil y haciendo bien las cosas cuando crecemos.

Innovar en un negocio es retar a lo establecido. No necesariamente con productos, más bien con los procesos, que muchas veces obsolescen más rápidamente. No es qué estás haciendo, sino cómo.

Yo juego a vivir y vivo jugando. Un emprendimiento es divertido, la diversión es que se alinee tu vocación y tus gustos con lo que necesita el negocio. No me arrepiento de las cosas que hago. Si me hicieran faltan horas al día no me estaría enfocando en lo que importa.

     

*Esta nota es parte de la sección Vida Emprendedora de nuestra edición de mayo 2014.