Emprendedores

Vida Emprendedora: Adrián Cervantes

En la edición de septiembre, el fundador de Grupo Biossmann, compañía de materiales quirúrgicos, comparte su experiencia como emprendedor.
Vida Emprendedora: Adrián Cervantes
Crédito: Depositphotos.com
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Los emprendedores somos estúpidamente inconscientes, tenemos miedos. Pero esta combinación puede convertirse en un motor poderosísimo para lograr lo que quieras. Cuando inicié mi compañía, a los 28 años, también buscaba generar un lugar de riqueza y tener un sentido de pertenencia.

Lo más importante es tener claro adónde vas. Cuando pasa eso hasta el viento en contra te ayuda. Desde el día uno, Medicus –la primera empresa que empecé en el año 2002– nació con la comercialización de anestesias como la columna vertebral del negocio. De ahí nos planteamos crecer hasta tomar el quirófano completo.

Hoy también tenemos productos de ortopedia, ropa desechable y una empresa que hace kits hospitalarios. Además, dos programas de responsabilidad social a nivel nacional: Cama Digna y Clínica de Heridas.

Siempre que tengas una oportunidad, evalúala. El buen empresario es el que sabe decir que no a las oportunidades que no le corresponden. Eso lo aprendí perdiendo dinero. Y es que cada que desvío el rumbo dejo de vender, desgasto a mi equipo y diluyo mis recursos.

El consejo que le doy a los que van empezando es tener claro cuáles son sus recursos y asignarlos a las mejores oportunidades. Asegúrate de tener claro en todo momento qué necesidad vas a resolver, pues hay magníficas ideas y productos que se pierden porque no tienen claro eso.

Rodéate de gente capaz de decirte que no. Contrata a un consultor y luego haz caso. Los dueños somos soberbios, pero debemos ser humildes, saber crear buen talento y buscar consultores clave. Tienes que encontrar cómo autocontenerte para generar límites de crecimiento que te ayuden a enfocarte. Yo lo he hecho con mis socios, a quienes reporto; gracias a eso logro generar contención y foco.

La flexibilidad es una de las claves del éxito. Ésta te permite adaptarte al mercado y al crecimiento que vas teniendo. Junto con la meritocracia que procuramos en el grupo, nos permitió ser tremendamente innovadores y definir más rápido el rumbo de la compañía.

Para lograr el equilibrio entre la vida personal y profesional se requiere madurez. No se trata sólo de delegar. Para llegar a este punto lo primero es definir qué es lo importante en tu vida e ir estableciendo prioridades. Cada año hago un ejercicio en el que defino lo que llamo mi querencia: es decir lo que quiero para mihogar, de mi espacio, de mi compañía, cuánto tiempo voy a tomar de vacaciones, si voy a estudiar y así equilibro mi vida.

En México se juzga a los empresarios exitosos. Esto porque una buena parte de la sociedad es muy pobre. Pero la única manera de que cambie esta circunstancia es que haya más empresarios que generen más riqueza. Cuando recibí el Entrepreneur of the Year 2013 de EY México fue la primera vez que no me sentí un criminal, sino una parte importante de la sociedad que le genera bienestar.