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6 cosas que no te dicen cuando emprendes

Te diremos algunas verdades que quizás no estés tomando en cuenta y que nadie te dirá al iniciar tu negocio.
6 cosas que no te dicen cuando emprendes
Crédito: Depositphotos.com

Después de trabajar en el mundo corporativo, es difícil iniciar un negocio por tu propia cuenta. Aquí hay cinco cosas que nadie menciona hasta que ya tienes tu empresa.

1. Ser un emprendedor es solitario. Debido a que la empresa es una startup, no hay una división de Recursos Humanos, un departamento de cuentas o un equipo administrativo. Estás tú solo, el fundador, haciéndote cargo de todas las tareas administrativas. Cuando estás allá afuera conociendo a clientes potenciales, no puedes avanzar nada de la oficina.

Si todavía te faltan algunos departamentos dentro de la empresa, busca ayuda externa. El outsourcing es una muy buena opción para tener algo de ayuda. Si necesitas apoyo con la lluvia de ideas consigue a un socio o contrata a alguien.

2. El talento no basta. No importa lo apasionado que seas respecto a tu empresa, la persona que contrates tal vez no sea así. Las mejores personas tal vez no quieran unirse a una empresa que no conocen, sobre todo si pagas menos y ofreces menos beneficios, además de que no es seguro que funcione la idea.

Necesitas promocionarte y a tu marca. Comparte tu visión con empleados potenciales para que vean el lado positivo de unirse a tu startup: mayor responsabilidad, la oportunidad para aprender y de tener acciones en la empresa. Una vez que tengas a alguien a bordo, no lo dejes ir. Es importante que los trabajadores se unan y se sientan importantes.

3. Es difícil encontrar inversionistas. Tal vez piensas que vas a estar tropezando con inversionistas ángeles o con capitalistas de riesgo que quieran entrar a tu negocio. Pero encontrar al inversionista adecuado para tus necesidades es difícil. Antes de que comiences a reunir capital, pregúntate algunas cosas: ¿cuál es el verdadero valor de mi negocio? ¿Qué proporción debería regalar? ¿Qué términos serán justos? Considera qué más necesitas de un inversionista. Algunos tienen mucha experiencia y, además de dinero, pueden ofrecerte consejos invaluables.

4. Convencer a los clientes de que compren tu producto es difícil. Promocionar una nueva marca no es fácil. Quieres clientes que compren en tu negocio, pero si no conocen tu marca tienes que trabajar más duro. Te verás hablando con un hombre al final de la cadena en algunas empresas y es difícil saber qué tipo de descuento puedes ofrecer para poner un pie en la puerta. Ganar reconocimiento con tu marca requiere de persistencia. También necesitas paciencia, los tratos tardan más en cerrase de lo que imaginabas.

5. El dinero es el rey. Un flujo de efectivo saludable es clave y no es nada fácil asegurar el financiamiento de un banco. Es usual que un cliente se tarde en pagar y puede ser tentador cortar con esas relaciones, pero ¿es el movimiento correcto? ¿Esto quemará la relación que te tomó tanto tiempo construir? Pon recordatorios automáticos para saber si alguien te debe algo.

6. Hay un gran costo personal. Aunque los emprendedores hagan el trabajo porque les apasiona el negocio, deben considerar los costos en su vida personal. No habrá un horario de 9:00a.m. a 5:00 p.m. para el fundador de la empresa y no habrá vacaciones en las que pueda tomarse un descanso. A menos que tengas un socio laboral con el que compartas la carga de trabajo, no puedes dejar todo botado.