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7 cualidades de un gran asesor

¿Qué distingue a un asesor excelente de uno promedio? Éstas son las principales características de los mejores guías de negocios.
7 cualidades de un gran asesor
Crédito: Depositphotos.com
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Puedo decirte que todo pasa por algo. Que todas las cosas buenas en tu carrera son el resultado de tus acciones o que tienes el control de todo, pero ninguna de esas cosas son verdad. A lo largo de los años, he tomado decisiones malas, buenas y algunas que dependían de la suerte.

Una cosa es segura, todo lo que me importaba era influenciado por otros. ¿Quiénes son estos misteriosos “otros”? Puedes llamarlos mentores si quieres. Yo no los llamaba así, pero la forma en la que llegan a tu vida es así:

Dos personas que coinciden en un lugar, ya sea una oficina, automóvil, restaurante sala o avión. Uno abre la puerta con una pregunta o problema, el otro cuenta una historia o da algún consejo y, por alguna razón, cambia tu percepción.

Éstas son las principales características de los mentores:

No usan etiquetas. Las personas que cambiaron mi vida tenían un trabajo, una vida y eran padre, madre, amigo, novio, novia, socio, esposo, esposa o jefe de alguien, todo menos un mentor.

Para ellos, el tiempo es todo. Un consejo invaluable que realmente te sirva usualmente funciona con base a tres cosas: cuando tienes la necesidad, cuando te abres con alguien y cuando dicen algo que realmente tiene un impacto en ti. ¿Por qué esa persona en particular? Tal vez llegó en un punto en el que realmente necesitabas recibir ese consejo.

Ponen atención en lugar de escuchar lo que les conviene . Si sólo quieres a alguien que refuerce tus creencias, entonces estás perdiendo tu tiempo y el de la persona. En cada situación importante, no escuché lo que yo quería. Siempre era algo que me adjudicaba mucho trabajo: a veces de carácter personal, educativo o relacionado con el trabajo. Creo que si hubiera sabido la respuesta, ya lo habría hecho.

No temen preguntar. Puedo estar mal, pero creo que a la mayoría de las personas no les gusta revelar mucho de ellas mismas y tampoco le piden ayuda a los demás. Primero, si es importante para ti no te quedes sentado en tus laureles. Pregunta. La gente no muerde. Segundo, siempre he vivido más o menos como un libro abierto y, a la fecha, no me ha pasado nada. La privacidad está sobrevalorada. La gente usualmente es feliz cuando da algún consejo.

No buscan la lógica. La lógica y la información pueden tener mucho sentido para nosotros, pero sólo las historias y las anécdotas que realmente nos mueven pueden cambiar nuestro comportamiento. Eso es por lo que el psicoanálisis toma años y refuerzos. Un psiquiatra sólo puede decirte qué es lo que pasa, pero eso no cambiará nada. Debe realmente tener un efecto para modificar una creencia, imagen o proceso que teníamos bien arraigada.

No exigen compromisos. Antes no había un ejecutivo o coach cuando yo buscaba consejos. Los profesionales, que venían muy recomendados por fuentes creíbles para enseñarte alguna habilidad en especial, sabían cómo dejar las cosas a un nivel profesional. Cuidado con el conflicto de intereses, enredos personales y aquellos que sólo quieren ganar dinero contigo.

Buscan la experiencia y empatía, no el ego. Hay una muy buena razón por la que todos logramos obtener consejos decentes de nuestros padres: ellos han estado donde nosotros estamos ahora. La voz de la experiencia siempre resuena conmigo. Entre menos ego haya mejor. Respeta a la persona que te da el consejo así como al que lo da.