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Los emprendedores deben ser amigos del "NO"

El rechazo puede doler mucho, pero tienes la opción de convertirlo en el combustible que necesitas para poder triunfar.
Los emprendedores deben ser amigos del "NO"
Crédito: Depositphotos.com
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Me han dicho "No" más veces de las que puedo contar. No, esa idea no va a funcionar. No me interesa tu producto. No quiero invertir en tu compañía.

El rechazo es parte de la vida, en especial en la de un emprendedor, pero esto no lo hace más fácil de manejar. Incluso después de haber logrado algunos millones de dólares sigo siendo rechazado. A nadie le gusta que le digan que no, pero es posible que sea la palabra más importante que un emprendedor pueda escuchar (o decir).

Aquí van algunas razones:

1. El “No” es el combustible de la vida emprendedora
Me volví emprendedor porque alguien tuvo los pantalones para decirme que yo no podía vender un líquido para el control de plagas durante un verano en la universidad. Después de llamar varias veces al dueño para que me contratara, me dijo cruelmente que yo no tenía talento de vendedor. Decidí armar un equipo de ventas propio y en unos meses había ganado 80 mil dólares trabajando para su competidor. No voy a negar que me dio mucha satisfacción hacerle saber que había triunfado.  

El rechazo apesta en un primer momento. Es muy humillante que alguien te observe y diga que no tienes lo que se necesita para triunfar, pero no debes dejar que el dolor te coma. Canaliza esa frustración y deja que impulse tu fuego interno. Demuéstrales que cometieron el peor error de su vida al desestimarte.

2. El “No” te ayuda a concentrarte
Como director ejecutivo debo decir “No” muchas veces. Tres años después de haber iniciado mi empresa me ofrecieron un millón de dólares por ella. Dejé pasar la oportunidad, un movimiento muy arriesgado considerando que estaba sufriendo para pagarme la universidad. No era el momento adecuado y tenía grandes sueños para mi negocio. Casi dos décadas después mi empresa, Vivint, fue comprada por dos mil millones de dólares.

Una de las habilidades más importantes que cualquier emprendedor debe desarrollar es saber decir “No”, ya sea a un comprador o incluso a una supuesta buena idea. Tim Cook, director general de Apple, una vez dijo que su compañía “dice que no a buenas ideas todo el tiempo. Nos negamos porque necesitamos enfocarnos en ciertas cosas y poner toda nuestra energía en aquellas que elegimos”. Una de las cosas que puede destruir una empresa con seguridad es el querer abarcar mucho.  Decir “No” te permite priorizar y mantener la concentración en la creación de solo lo mejor.

3. El “No” nunca deja de venir
Muchos creerían que por haber vendido mi compañía ya no tengo que preocuparme por escuchar la palabra “No”. Se equivocan. En 2011 estaba preparando el lanzamiento de una nueva compañía de paneles para casas inteligentes. No solo los mejores inversionistas decidieron no participar, pero los capitalistas que ya teníamos también se retiraron a pesar de saber que éramos capaces de tener una empresa millonaria.

Decidimos empezar la compañía con otros inversionistas y tres años después salimos a cotizar al mercado de valores y obtuvimos una oferta pública inicial de 1.6 mil millones de dólares. Cuando nos invitaron a tocar la campana de la Bolsa de Nueva York, me puse una playera con la fotografía de todas las personas que nos dijeron que no podíamos hacerlo.

Aunque tuve la satisfacción de hacerles saber a los detractores que habían errado al no invertir, siempre voy a tener que enfrentar personas que se negarán a apoyarme, sin importar la experiencia que pueda tener. Es en esos momentos de la vida en que tienes que dar tu máximo esfuerzo y demostrar a las personas negativas que se equivocan.

La razón por la que los emprendedores escuchamos tanto la palabra “No” es porque las personas no creen que seamos capaces de hacer nuestros sueños realidad. No puedes controlar cómo las personas reaccionan a tus ideas, pero puedes mejorar tu respuesta a esta negativa. Cuando te rechacen (y lo harán), recuerda que el “No”  no es el final del camino. Es solo más leña para tu fuego interno.