Marketing

Pantone 2016: ¿Una buena decisión de marketing?

Georgie de Barba nos habla sobre la decisión de Pantone al establecer el Rosa Cuarzo y Serenidad como los colores del año.
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Los años anteriores estuve casi de acuerdo con la selección de color anual Pantone. Esta vez me parece casi sarcástico y una mala táctica de marketing.
 
¿Qué es el color PANTONE del año?
Una selección simbólica del color: Una referencia de lo que acontece en nuestra cultura y que sirve como expresión del humor y actitudes a través del color.  

Pantone propone una mezcla de colores más suaves para el 2016: Por primera vez, una combinación de tonos: Rosa Cuarzo y Serenidad. #TodoMal #Patrañas

Según el estudio de Pantone, los consumidores están buscando paz y bienestar como antídoto al estrés del día a día moderno. El Rosa Cuarzo y Serenidad cumplen (según ellos) el anhelo de tranquilidad y seguridad que la sociedad está buscando. Además, “dicen” que esta selección binaria desafía las percepciones tradicionales de la asociación de color….YEAH RIGHT! ¿No lo acentúa?
 
Lo que dicen:
“Rosa Cuarzo es persuasivo y suave a la vez, exude compasión y compostura. Serenidad es ligero y etéreo, como la expansión del cielo azul sobre nosotros, brindando sentimientos de relajación, aun en los tiempos más turbulentos”.
 

Crédito: pantone.com

Lo que pienso:
Zzzzzzzzzzzz  

Crédito: Google Images 


Claro, todos queremos la paz mundial, pero seamos honestos, no está pasando ni va a pasar pronto. Y aunque es una muy bonita aportación, y entiendo que están intentando darle al mundo un poco de tranquilidad, NO ES REAL y no es nuestro contexto.
 
La disonancia entre lo que somos y lo que queremos ser
Hay una gran diferencia entre lo que somos y lo que queremos ser. Y aunque Pantone tiende a encontrar colores que “inspiren”, esta vez se pasaron de la raya y están bajando la tendencia más hacia las implicaciones y reflexiones filosóficas a un uso objetivo del color.
 
Un problema de género
Se supone que una de las decisiones por las que escogieron DOS colores, es para apoyar la apertura al género y eliminar la relación de “El rosa es para niñas y el azul de niños”; su propuesta es que ahora todos pueden usar cualquier color. Pues me parece ridículo. Si lo que quieres es hacer un blending entre los colores asociados al género, lo último que haces es sacar los 2 colores más emblemáticos y separatistas de género en el mundo. Es totalmente contradictorio y me pone muy de malas. Si lo que querían era demostrar que el mix de los dos colores da un buen resultado, pues hubieran escogido el LILAC GRAY que usan como complementario anual.
Je je je... Se nota que odio estos colores, ¿verdad?
 
¿No estamos poniendo a vender mentiras e ideas bonitas en lugar de soluciones reales?
Mi punto es, quizá como referencia artística y filosófica la mezcla funcione. Pero, ¿será comercialmente atractivo? ¿Una buena decisión de marketing?
 
Voy a poner un ejemplo: Necesito una nueva camisa, voy a H&M y encuentro la que estoy buscando. Me pruebo dos tallas: la mediana y la grande. La mediana me queda apretada, la grande bien. ¿Qué debo satisfacer, mi aspiración por caber en una talla mediana o comprar una camisa que me queda en ese momento?
¿Debería tener un clóset lleno de camisas que pueda usar? o ¿un closet lleno de camisas de la talla que me gustaría ser?
 
Quizá mi ejemplo es un poco abrupto. Y sí, el mensaje que nos está dando Pantone es muy lindo e inspirador, ¿pero es nuestra realidad o es la realidad que queremos?
Nos encontramos entonces con un tema que se supone que había quedado atrás: ¿Qué nos llena? ¿Lo aspiracional y completamente inalcanzable o lo real?
 
No lo sé, y de verdad me hace pensar que estamos regresando a los “felices primeros años de la década de los 80”. La historia no miente, después de una temporada de diseño tierno y pastel obligado, viene un choque de tenebrismo; los creadores se cansan de las tendencias falsas y empiezan a crear piezas disruptivas. ¿Queremos otra época gótica y glam? NO, POR FAVOR.
 
Aunque claro, si el objetivo de Pantone es darnos 10 minutos de tranquilidad y paz, para luego regresar a intentar construir el mundo que queremos, pues va, pero es una solución a corto plazo. Me parece que no cumple. ¿Por qué? Porque nuestro contexto es otro, porque estamos en un periodo que no corresponde a colores pastel, sino en uno de cambios, de lucha, de revolución intelectual, del boom digital, los movimientos sociales. Estamos haciendo historia; me parece que merecemos colores revolucionarios y reveladores.
 
Claro, todo esto no cuenta si tienes una tienda para bebés o piensas poner una guardería. LOL.

¿Qué opinan?
¿Me extralimité?
 
Gracias por leerme.
¡Espero sus comentarios!

Sobre el autor:

Georgie de Barba es especialista en marketing digital y redes sociales. Bloggero, escritor, creativo y coolhunter. Actualmente es director de cuentas de ION Group. Síguelo en Twitter como @HotGeorgieShow.