Emprendedores

Cómo emprender sin tener un nuevo producto

Cuatro cosas a tener en cuenta a la hora de que te digan "pero eso ya existe".
Cómo emprender sin tener un nuevo producto
Crédito: Depositphotos.com

Todo emprendedor ha pasado por eso, cuando le comenta a sus amigos que va a iniciar su propia empresa, que se arriesgará a salir al mercado es muy común que le digan: “pero eso ya existe”. La frustración llega y buenas ideas de buenos potenciales emprendedores pasan al olvido.

¿Se imaginan a Richard Branson renunciando por que ya existían aerolíneas o a Larry Page renunciando a la idea de Google porque ya existían Altavista y Yahoo?

¡Por supuesto que alguien ya lo ha pensado! Es lo más común del mundo, a grandes personas se le ocurren grandes ideas y no tiene nada de malo que éstas se repitan, incluso es casi una forma de disminuir el riesgo e incertidumbre, después de todo si alguien más lo hace es porque la idea es rentable.

Sin embargo, no se trata de funcionar como una fotocopiadora, sino de ser inteligente y saber cómo impactar en el mercado de una manera que te diferencie de los demás, así que si ya tomaste la decisión y vas a abrir un negocio similar a otros ya existentes en el mercado debes tener en cuenta estas cuatro claves.

1. Párate sobre hombros de gigantes

Una de las ventajas de trabajar en un camino ya transitado por otros es que es posible aprender y evitar los errores que cometieron, estudia bien el segmento, la competencia y la historia de sus negocios. Es vital identificar las mejores prácticas y también los campos no cubiertos por la competencia es en esos espacios que se encuentran las mayores oportunidades de innovación.

2. No intentes ser como el referente del segmento

En Colombia hay una pintura que tiene muy claro que no es la líder del mercado y tampoco quiere serlo, se promociona como “la otra pintura de calidad”, lo cual le da una ventaja inmensa sobre el resto de sus competidores que se desgastan intentando ser la primera.

Cuando llegas con una propuesta que ya otros ofrecen, las personas están informadas al respecto; ya saben con quién compararte y no les interesa que seas igual, les importa saber en qué te diferencias y cómo eso los beneficia. En lugar de desgastarte por intentar ser el líder a como de lugar, trabaja para retar su hegemonía.

3. Atento a las tendencias

Constantemente aparecen movimientos sociales que cambian los gustos y preferencias de las personas brindando oportunidades que muchas veces las grandes empresas no pueden aprovechar debido a la gran burocracia que las caracteriza.

Cuando te encuentras en la posición del emprendedor, que apenas comienza, es posible aprovechar estos campos no explorados y moverte rápido para hacer tu propuesta antes que nadie más. Panaderías hay muchas, pero expertas en cereales, comercio justo o propuestas artesanales de calidad, sólo la tuya.

Ser capaz de aprovechar las tendencias es tener el poder de llegar primero a nuevos segmentos con nuevos productos o servicios.

4. Mira más allá del horizonte

Estar en el mismo negocio, no quiere decir hacer las cosas de la misma manera. Que el segmento se comporte de una manera no quiere decir que te tengas que quedar ahí. Ve un paso más allá, tu nivel de producto o servicio debe tener siempre la conjunción “Y”, “lo que hacen los demás 'Y'...”, esos puntos suspensivos tienen que ser reemplazados con aquello que responde a la tendencia, por lo que siempre debes tener claro que: 

"No se trata de hacer lo mismo que los demás, sino de partir de lo que hacen los demás".