Conquistar millennials

PepsiCo va a la conquista de mujeres y millennials

El 40% de los empleados de la empresa son millennials, algo que anima los planes de preparar al futuro talento, pero también de crear productos orientados a las necesidades de las mujeres. Conoce al hombre detrás de esta innovadora estrategia.
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Foto y video: Arturo Luna

Pedro Padierna no duda en decir que tiene nietas y que cada vez que piensa en el consumidor también están presentes ellas en la responsabilidad de la compañía en el futuro.

“Por eso me he quedado, porque me ha dado la libertad y la oportunidad de lograr lo que la empresa busca y sus accionistas, como es el crecimiento, pero de manera muy juiciosa, muy prudente e impactando en las comunidades positivamente”, asegura el presidente y director general de PepsiCo para México, Centroamérica y El Caribe en entrevista con Alto Nivel.

El 40% de los 40,000 empleados de PepsiCo se encuentra constituido por jóvenes de la generación Millennial, algo que anima los planes de preparar al futuro talento, pero también la de un mercado joven que demanda los productos de la firma.

Pedro tiene el objetivo que el talento que genera la firma encuentre acomodo dentro o fuera del país. Cual si fuera la salida de un pelotón de atletas dirigiéndose a la justa olímpica, cada vez que un miembro del equipo de PepsiCo México sale a otra división en el extranjero, recibe de manos de Pedro una bandera de México.

Además, cada año, PepsiCo ingresa a las filas de la compañía a cerca de 40 profesionistas jóvenes de alto desempeño.

Otro de los elementos que emociona a Pedro es el crecimiento de los proveedores, a los cuales visita un par de veces al año, como es el caso de los productores de papa.

Las adquisiciones tampoco se encuentran fuera de la receta de PepsiCo. “Como empresa, siempre estamos analizando estos temas y evidentemente no podemos comentar lo que estamos haciendo”, dice.

La empresa no pierde de vista que se debe trabajar en una salud financiera y hay que tener una salud en todos los aspectos.

Micronegocios e innovación en los productos son las apuestas que Pedro pone sobre la mesa al hablar de futuro.

En los próximos meses, PepsiCo lanzará una línea de productos orientados a las necesidades de practicidad de las mujeres para portar el producto. Los centros de “innovación” son el cerebro de PepsiCo para lograr todos los planes, explica Pedro.

 

El comienzo de un ascenso 

Pedro Padierna sabía que el error que acababa de cometer ponía fin a su carrera en ascenso dentro de PepsiCo. Era 1997, cuando el entonces vicepresidente comercial de la empresa tenía la responsabilidad de cerrar un importante convenio con el gobierno federal, pero no llegó a la cita final y el trato terminó en un fracaso para la compañía.

Durante meses, la empresa trabajó día y noche para el desarrollo del proyecto con el gobierno federal. La propuesta había sido aprobada por todos los funcionarios consultados y sólo faltaba el visto bueno de la “cabeza” del sector.

Sin embargo, Pedro no pudo asistir a la reunión con el importante funcionario, ya que un problema de salud lo había postrado en la cama, por lo que decidió enviar al encargado de mercadotecnia a hacer la presentación, la cual se prolongó durante tres horas. El resultado fue inesperado: la propuesta fue rechazada en su totalidad.

Padierna Bartning se imaginó el peor escenario: sería despedido. Tuvo que hacerse a la idea de que tendría que vaciar su oficina. El encargado de mercadotecnia le llamó a Pedro y le dio un mensaje que venía del entonces director general de PepsiCo:

“Dile a Padierna que me costó cara su colegiatura.”

Pedro Padierna no sólo no fue despedido, sino que, en diciembre de 2010, fue nombrado presidente y director general de PepsiCo para México, Centroamérica y El Caribe. Las lecciones que aprendió ese día lo acompañan siempre. “Eso me dio una lección de generosidad, pero también de enorme responsabilidad porque yo sí había fallado en llegar hasta la cabeza de ese organismo gubernamental para aprobarla… Eso me enseñó la responsabilidad con los más jóvenes de señalarles si hay un error y construir, y aprender de ese error”, dice el mexicano.

Pedro está listo para preparar el próximo talento que lleve a la empresa a incrementar las ventas de la firma y aportar nuevos productos al portafolio global de la compañía que preside Indra Nooyi.

En la actualidad, la empresa invierte cada año cerca de 1,000 millones de dólares (mdd) en sus instalaciones y centros de distribución, como parte de la inversión de 5,000 mdd que tiene comprometida la firma de 2011 a 2019.

Sin embargo, la regulación que grava los productos y bebidas con alto nivel calórico en México es el obstáculo en su camino.

Para vencer estos retos y llevar a la empresa a un nivel estratégico dentro de la operación global, la receta de Pedro Padierna será la innovación. 

 

El plan en el horno

PepsiCo es una empresa que se encuentra presente en México desde hace un siglo. Su llegada al país se dio desde 1907 a través de la introducción de su línea de refrescos y, de forma posterior, una línea de botanas y su incursión en el negocio de las galletas a través de las adquisiciones.

PepsiCo México se encuentra integrada por las divisiones de Gamesa-Quaker, Pepsi, Gatorade y Sabritas.

Pedro Padierna, al frente de la empresa por más de cinco años, es egresado de la licenciatura en Medios de Comunicación y Ciencias de la Información de la Universidad Iberoamericana y un máster en Marketing por la Universidad Tulane, en Estados Unidos.

La experiencia de Pedro no es poca cosa en la estructura de PepsiCo. Desde 1987, el ejecutivo se integró a la marca Sabritas, en donde ocupó posiciones en las áreas de Marketing, Ventas y Dirección General.

Además, el mexicano fue presidente de Sabritas para México, Centroamérica y Caribe.

Pedro revisa cada año los objetivos del negocio y mira lo que ha construido desde las trincheras de PepsiCo en más de 30 años de carrera. Al directivo no le gustan las sorpresas, él prefiere la planeación en el largo plazo y ver madurar su trabajo a diario.

“Me siento satisfecho”, dice Padierna al hacer una retrospectiva de su pasado, con una sonrisa amable, pero semblante serio que busca la perfección en cada paso que emprende el directivo.

Sin embargo, no oculta la admiración que le producen las instalaciones que la compañía ha logrado llevar de los planos a los territorios de la realidad. Pedro quiere contagiar a sus colaboradores la emoción por lo que se ha edificado, para inspirar el talento dentro de los próximos años. Este es el alimento que llena las aspiraciones del negocio que dirige.

La inversión que la empresa ha anunciado toma en cuenta la inversión en el desarrollo de un Centro de Innovación en la Ciudad de México y Nuevo León. Este es el plan que PepsiCo hornea desde 2011.

 

Innovación vs regulación

Uno de los centros de innovación más importantes de la firma se encuentra en Apodaca, Nuevo León, y se enfoca en el estudio e innovación de productos horneados, como galletas y algunas líneas de botana. Ahí se encuentra Miguel Acosta, director senior y encargado del Baking Category Innovation Center (BCIC), quien abre por primera vez las puertas de las instalaciones a un medio de comunicación.

Recién casado y con dos maletas casi vacías, sólo llenas de ilusiones, Miguel tomó la decisión de salir de México para atender la operación de PepsiCo en Venezuela hace 12 años. Acosta regresó a México con dos contenedores de artículos personales y la misión de dar el siguiente paso en la estrategia de innovación que lidera Pedro Padierna.

Miguel Acosta es egresado de la carrera de Ingeniería Química por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y también cuenta con una maestría en Administración.

Miguel acaba de cumplir 25 años de laborar en PepsiCo y ha visto la transformación de la compañía desde 1991. La construcción de nuevas plantas de la empresa a nivel internacional ha marcado sus primeros recuerdos en la firma de alimentos.

“Me tocó construir una planta que teníamos en Tijuana, la cual exportaba productos hacia Estados Unidos y, de forma posterior, se fue a la planta de Sabritas en Ciudad Obregón”, cuenta.

Las operaciones de los nuevos negocios de PepsiCo en Venezuela, Argentina, Colombia, República Dominicana y Tailandia forman parte de la experiencia del directivo mexicano.

Su regreso a México se dio de la mano del relanzamiento de Gamesa y la operación en Sudamérica. El equipo de ingeniería en donde estuvo asignado le permitió conocer la estructura productiva de la firma.

En 2011, el lanzamiento de un centro de innovación para PepsiCo se convirtió en un eje primordial de la firma para mejorar la línea de productos horneados.

El año pasado, Miguel logró que el centro fuera de alcance global en la estructura de PepsiCo en el plano internacional.

Gamesa fue adquirido por PepsiCo en 1990 y decidió que la operación productiva se quedara en Nuevo León, la entidad originaria de la firma familiar que había sido adquirida. La punta de lanza en los productos horneados.

La categoría de horneados ofrece una oportunidad frente a las regulaciones y la innovación juega rol crucial. “En México el 40% de las calorías compradas provienen del pan, alimento que no está considerado entre los productos de alto contenido calórico gravados con un impuesto especial con el fin de reducir su consumo y combatir la obesidad”, dice Euromonitor en un estudio publicado en 2015.

 “Cuando le das a los jóvenes la oportunidad de potenciar los proyectos de innovación los resultados son increíbles”, dice el directivo de PepsiCo.

En el centro de innovación trabaja personal con un promedio de edad que oscila entre los 28 y 35 años.

El BCIC ha preparado personal de PepsiCo que ocupa puestos directivos y operativos en varias regiones del mundo, entre las que figuran Inglaterra y Estados Unidos.

Lo objetivos de Acosta dentro del centro de innovación son consolidar su operación y promover la diversidad de talentos en la organización.

“El éxito de una empresa es el enfoque en la gente y su desarrollo”, dice Acosta, quien cree que el mundo se ha hecho pequeño y la innovación no sólo es para una región, sino para todo el mundo.

La innovación se ha convertido en la herramienta para reformular productos del portafolio de PepsiCo y hacer nuevas presentaciones que salgan invictas frente a la regulación y sean del gusto de los consumidores jóvenes.

México es el mayor mercado en el segmento de galletas para PepsiCo. Un 42% de las ventas de galletas durante 2015 se generaron en el país por el predominio de la marca Gamesa y 65% de las ventas totales provenían de América Latina, dice Euromonitor International en un reporte.

“De cara al futuro, PepsiCo debería considerar la promoción de su inversión en aperitivos y galletas de alto contenido de fibra en México”, dice la consultora.

Por ahora, la empresa no ha podido recuperar las ventas a los niveles previos a la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas y alimentos chatarra, explica Pedro Padierna.

Sin embargo, por complejo que pueda ser el panorama, Pedro no está dispuesto a faltar a la cita que PepsiCo tiene con la innovación y con las oportunidades que ofrece un mercado joven que demanda sus productos. Las lecciones del error que le pudo costar su carrera en la firma no se borran.

“Los mexicanos podemos hacer la diferencia. Eso me anima."

Texto publicado originalmente en Alto Nivel