Emprendedores

Así una bailarina y un fotógrafo llevaron sus negocios por el mundo

Dafne Schilling y Matias Altbach dejaron su zona de confort para expandir su emprendimiento en mercados insospechados. Conoce cómo lo hicieron.
Así una bailarina y un fotógrafo llevaron sus negocios por el mundo
Crédito: Anibal Vecchio, Susan Copich
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Si emprender es un camino arduo pero satisfactorio en el tiempo, imaginate poder llevar tu modelo de negocio alrededor del mundo. Y no necesariamente se trata de servicios, aunque en este sector exportar se hace mucho más sencillo con las facilidades que hoy las comunicaciones digitales nos dan.

¿Qué tendrías que tener en cuenta a la hora de pensar en tu emprendimiento para llevarlo a diversas ciudades del mundo?

En principio tu negocio tiene que ser pensado como algo global. Tu negocio tiene que poder ajustarse fácilmente a culturas distintas, costumbres de las diversas ciudades en el consumo, en el compartir la experiencia, en el transporte, en la cantidad de la demanda.

Cuando diseñamos un emprendimiento, tratamos de resolver problemas o temas que tienen las personas. Ahora, pensemos que ese problema o tema pueda ser universal. 

Así se te puede ocurrir que es muy fácil viajar por el mundo haciendo consultoría, dibujando, actuando, fotografiando, escribiendo, cocinando, entrenando perros, enseñando. 

Hay muchas opciones, y todas ellas, válidas en los lugares que se te ocurran. Si ya te vas tentando con la posibilidad de tener un emprendimiento que lleves viajando por todos lados, quédate un ratito más que te cuento sobre dos emprendedores que conozco.

La actriz, bailarina y yogui

Crédito: Anibal Vecchio

Estuve hablando de este tema con Dafne Schilling, actriz y bailarina, que hoy está haciendo bastante ruido con la movida de "Yoga booty ballet" en Buenos Aires, Argentina, Chile, Brasil y volviendo al origen de la corriente, en Estados Unidos.

 “Evidentemente había algo relacionado con el cuerpo y la expresión que me tentaba desde todo punto de vista. La faceta yogui, nació un poco para alimentarme cuando era solo actriz y necesitaba trabajar y se fue convirtiendo en todo un estilo de vida a seguir. “

Vivir en Los Angeles, California, donde estuvo trabajando en una película danesa que filmó en el 2011, "Superclásico",  le hizo entender con solo 22 años, que podía vivir de lo que amaba: que el hecho de ser una viajera, bailarina, actriz, profesora de yoga, se podía resumir en una sola actividad llamada "Yoga booty ballet" creada por Gillian Clark. Decidió instruirse en la técnica y traerla a Argentina.

“Siempre me sentí muy capacitada para hacerlo porque durante toda mi vida me entrene para conocer mejor mi cuerpo y el amor por enseñar y transmitir estuvo siempre. Me lance a generar una marca, que ahora no solo son clases, sino una línea de ropa, viajes y experiencias. No fue fácil, pero le ponemos el corazón!”

No obstante, una vez instalada en Buenos Aires, surge la inquietud de poder llevar lo que hacía a otros países, de la mano de Modo Flow, la productora de Nico Bursztyn que le ayudo a confiar en si misma y creer que las mujeres que la acompañaban en su proyecto también iban a querer acompañarla en estos viajes, que mas que "retiros" son experiencias, en la naturaleza, en el mar, bosque o la montaña, juntando lo que más le gusta hacer a los dos: rica gastronomía, un ambiente de película y las clases de yoga booty ballet para elevar el alma.

- “ ¡Les dejo la vida! Creo que lo mas importante es dar lo que es auténtico. No simular, simplemente ser honesta con vos misma. Y es así como mis clases crecen día a día, mis alumnas felices y yo feliz por ellas.”  

El fotógrafo que incursionó en festivales como Lollapalooza

Crédito: Susan Copich

También estuve hablando con Matias Altbach, emprendedor desde pequeño, que decidió dejar de lado la clásica profesión de administrador de empresas, para desarrollar una carrera en la fotografía y en el mundo de la música, que comenzó en fiestas, boliches y club bailables y que en 2014 dio un giro importante cuando ganó el premio de la revista Enemis, una revista muy prestigiosa de música en Inglaterra en la que lo eligieron como el “mejor fotógrafo internacional de música del año”.

“Viajé entonces a Londres a recibir un premio, prácticamente la experiencia fue como ganar un mundial: en mi categoría se habían presentado como 7.000 fotógrafos de todo el mundo, fue algo grandioso.”

A partir de ahí empezó a iniciar un nuevo proyecto, que era viajar a Europa, insertarse en el mercado laboral europeo, con las dificultades que eso implicaba, ya que no conocía absolutamente a nadie de europa, y era ir solo por temporadas: en primavera- verano que hay muchísimos festivales de música.

- “Quería estar acá, así que en el 2015 vine 6 meses, volví a Buenos Aires, y en 2016 regresé por segunda temporada, ya terminando, cubriendo en total 17 festivales en 10 países distintos. Me tocó trabajar, no solo para medios importantes en el mundo, sino que también conseguí trabajo de “fotógrafo oficial” de festivales muy conocidos como Lollapalooza y Roskilde que es un festival en Dinamarca que lleva ya 45 años, es uno de los más legendarios del continente europeo.”

Matias sostiene que hay como dos formas de viajar: uno trabaja todo el año, ahorra dinero y se va de vacaciones una vez al año a algún país o destino que le gustaría visitar o encuentra un trabajo donde uno pueda tener esa rutina de viajar, una estrategia o un diseño de vida donde puedas conseguir trabajo, no solo donde quieras sino con quien quieras, la capacitación y el aprendizaje continuo es fundamental para lograr libertad, para lograr independencia, para lograr todas las cosas que uno se propone. 

Tenemos que pensar que uno es su propia empresa, uno es su propio negocio, su propio proyecto, entonces cuanto mas capacitado estés, y más aprendizajes tengas sobre temas que te complementan mejor, por ejemplo, si bien mi trabajo principal es la fotografía, también trabajo como consultor en Positivo y Negativo, sé de redes sociales, armado de equipos, financiación de proyectos, un montón de conocimientos que en definitiva hacen que pueda desarrollar y llevar a cabo distintas empresas en distintos mercados. 

El mundo es todo un mercado: si bien cada país maneja los negocios de una manera en particular, es simplemente aprender e insertarse en otras sociedades, y que en definitiva todo se trata de intercambio “qué me das y que te doy a cambio”.