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100 Ideas

Restaurantes para quienes comen solos

Restaurantes para quienes comen solos
Crédito: Depositphotos.com
 

¿Por qué?
En las grandes ciudades, donde el trabajo, las obligaciones diarias y el estilo estresado de vida no dejan tiempo para nada, cada vez es más frecuente encontrar gente que se ve obligada a comer sola. Al que le haya tocado hacerlo con regularidad sabrá que es bastante aburrido.

Muchos oficinistas apurados, o trabajadores que hacen gran parte de sus oficios fuera de las oficinas, pero no tienen tiempo para desviar la ruta laboral hacia la mesa del hogar, forman un segmento de público cada día mayor, también conformado por la gran cantidad de solteros que viven solos, los que diariamente se ven obligados a optar por comer en un fast-food o comprar comida para llevar e irse a casa, aunque sólo el viaje ya le suponga prácticamente todo el tiempo del que disponían.

¿Cómo?
La idea es que tu restaurante marque la diferencia con los otros locales, donde comer generalmente se vuelve aburrido y a veces bochornoso. Para conseguir eso, debes hacer de tu local un lugar cómodo para este tipo de concurrentes.

En primer lugar, puedes ofrecer productos que se adecuen perfectamente a la situación individual y solucionen los inconvenientes que pueda generar el comer sin compañía.

Por ejemplo, mucha gente gusta de acompañar sus alimentos con una copa de vino, pero al verse solo, tiene que olvidarse de esto por resultarle caro o por el simple hecho de sentir que podrían ser señalados como bebedores. Así pues, ofrece botellas de formatos pequeños: 500cc, 375cc y 187cc; tres, dos y una copa respectivamente. Estas botellas son una respuesta sensata y conveniente para tus especiales clientes. Así obtendrás un valor agregado que será muy apreciado en tu servicio.

Sin embargo, la mayor atracción de este tipo de locales estará en la interacción innovadora para tu colonia o ciudad. Algo tan simple como compartir el espacio será conveniente y atractivo para tus clientes individuales. Incluso podría ser una política de tu local, que cuando ingresen a este y te toque asignarles una mesa, podrías preguntarles si desean compañía o no. Si la respuesta es afirmativa, y después entra más gente que quiere compañía, los podrías ubicar juntos. Podrías también publicar en la puerta que las mesas se comparten creando así, verdaderos puntos de reunión.

Para el cliente al que le aburre comer solo, estos lugares serían una elección clara. Además, a las horas “pico” sería mucho más fácil encontrar sitio para comer.

Y podría ir más lejos aún. Haz una tarjeta de fidelización en la que el cliente coloque una serie de datos sobre gustos y aficiones, de forma que, con una sencilla aplicación informática, se intentase sentar juntas a personas que tuvieran algún interés en común. Esto mejoraría, sin duda, la experiencia de los clientes. Además, se les podría permitir votar, vía web, sobre su compañero de mesa, para indicar si les gustaría volver a comer con él en el futuro o preferirían evitarlo, otro valor añadido.