¿Por qué fracasan los emprendedores sociales en México?

En México, 75% de los negocios cierran antes de cumplir dos años. Hay muchos más casos de fracaso que de éxito. Por eso, vale la pena investigar un tabú como el fracaso.
¿Por qué fracasan los emprendedores sociales en México?
Crédito: Depositphotos.com

“Yo soy una fracasada”, confiesa Leticia Gasca. “Para ser más específica, una emprendedora social fracasada”. Hace 10 años Leti comenzó una empresa social cuando aún estaba en la universidad. Ella buscaba mejorar la calidad de vida de un grupo de mujeres artesanas en la Sierra Negra de Puebla. El proyecto se vino abajo por mala planeación financiera.

“Para mí fue terrible el día que tuve que ir con las artesanas a confesarles que el negocio había muerto y que era mi culpa”, expresa. “Eso me hizo sentir tan mal que lo oculté de mi curriculum y de mis conversaciones por siete años hasta el día en que surgió FuckUp Nights”.  

FuckUp Nights es una comunidad que inventaron cinco amigos y Leti. Básicamente consiste en hacer una reunión cada mes de 200 emprendedores en promedio. Tres o cuatro de ellos cuentan la historia de fracaso de su negocio usando 10 imágenes y 7 minutos. Este movimiento comenzó en 2012 en la Ciudad de México y ya se ha replicado en 220 ciudades del mundo, en más de 70 países y en 26 idiomas diferentes.

Al final de una sesión de FuckUp Nights se acercó a Leti un amigo que le hizo una pregunta que le cambió la vida. Él le dijo: “Tú has escuchado más de 100 historias de fracaso, ¿podrías decirme las causas más comunes?”. Así nació el brazo de investigación de FuckUp Nights: el Instituto del Fracaso. Ahora es el trabajo de tiempo completo de Leticia Gasca como directora ejecutiva. “Transformamos casos de fracaso en datos y tendencias para que los emprendedores puedan tomar decisiones informadas y no les pase lo mismo que a mí”.

La investigación “¿Por qué fracasan los emprendedores en México?” fue el primer estudio en su tipo en el país. Esta información viene en su libro Sobrevivir al fracaso que se convirtió en una referencia para los estudiantes de negocios y emprendimiento. Debido a esto, fue invitada a replicar la encuesta en Colombia al año siguiente. Leti continúa explorando el fracaso; en startups tecnológicas, negocios fundados por mujeres en situación vulnerable, industrias creativas en América Latina, etc. Ambiciona crear un Índice Mundial del Fracaso. 

Aquí presentamos los resultados de la última investigación “Factores de Fracaso de los Emprendedores Sociales” realizada gracias al apoyo de Promotora Social México. Cabe señalar que eligieron emprendimientos que generaban ingresos y no vivían de donativos.

El perfil del emprendedor social en México es el siguiente: 46.6% rebasan los 30 años, 66.1% cuentan con licenciatura, 71.3% tenía entre 1 y 3 socios, 45.2% poseen más de 10 años de experiencia laboral, 38.3% de 1 a 3 años de experiencia en puestos directivos, 65% tenía de 1 a 5 trabajadores. 

La mayoría de los negocios permanecen en promedio dos años y las empresas sociales tres. Sólo el 16.5% viven cuatro años o más. Únicamente el 21.7% recibió algún apoyo de una incubadora o aceleradora y el 22.6% accedió a programas de gobierno.

Los tres factores de fracaso de las empresas sociales con mayor peso son: en primer lugar, la falta de recursos e infraestructura. Los emprendedores no se sienten preparados para integrar proyectos que sean susceptibles de recibir recursos financieros.

El segundo sitio está el contexto. No es idóneo por lo difícil y lento que es conseguir apoyos financieros del gobierno. A esto le sumamos la desconfianza y resistencia tanto pública como privada en la participación e inversión de empresas sociales.

Más allá de esto hace falta una figura legal especial para los emprendedores sociales que quieren cambiar el mundo, pero también tener un fin de lucro. El dilema es ¿cómo me constituyo? ¿Soy una asociación civil o una SAPI (Sociedad Anónima Promotora de la Inversión) o qué hago? En otros países sí existen figuras intermedias o híbridas que permiten acceder a estímulos fiscales y fondos de inversión.

La tercera causa de fracaso es un mal Consejo de Administración, en particular, lo perciben como un órgano conflictivo donde no hay claridad en la definición de responsabilidad de cada socio. Esto trae como consecuencia la falta de compromiso de los fundadores.

Leticia Gasca es Global Shaper del World Economic Forum. En 2015 fue elegida por la revista The Economist como una de las “Voices from 2040” y obtuvo el Premio a la Mujer Emprendedora otorgado por World Innovation Expo.

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