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7 retos para el psicólogo empresarial en el mundo de la startup

¿Quieres un trabajo estable, con horarios y funciones definidas? ¿Quieres dedicarte sólo a lo que estudiaste durante años? Entonces no vayas a una startup.
7 retos para el psicólogo empresarial en el mundo de la startup
Crédito: Depositphotos.com
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El psicólogo empresarial que quiera sumergirse en la cultura startup debe saber de antemano que las reglas del juego son otras. Si eres de los alérgicos a la incertidumbre, puede que este no sea un espacio para ti.

Si por el contrario tu objetivo es ir a más, convertirte en tu mejor versión profesional, entonces una joven compañía, potente (y muchas veces caótica) te está esperando ¿Tienes la capacidad cognitiva y volitiva que se necesita? No respondas todavía, primero conoce algunos de los retos a los que te puedes enfrentar.

Buscas talento, olvida lo demás: parece evidente que un psicólogo empresarial encargado de reclutar deba buscar el talento, pero sabemos que no es así en todas las empresas. En una startup tu misión es buscar al más talentoso, no al que mejor currículum tenga o el que hizo ese máster famoso.

Puede que tu talento malamente haya pasado la universidad, pero es el capaz de crear lo que necesita la compañía. Ver más allá de lo que dice un papel es una habilidad fundamental.

El talento no toca a tu puerta, tienes que salir a buscarlo: eso de que te lleguen cientos, miles de CV con candidatos potenciales, olvídalo, o al menos al inicio. Prepárate a ir a ferias universitarias, aceptar a becarios, ir a eventos del sector, incluso, a ser un usuario activo de diversos foros online que giren alrededor de tu campo. La creatividad se impone y tiene que ser a contrarreloj. Recuerda: hay otros detrás de tu talento.

Recursos económicos y de tiempo limitados: el dinero que fluye a millones desde las primeras rondas de inversión es para unos pocos afortunados. Para la mayoría de las startups la realidad es otra: el dinero es escaso y el tiempo que pueden dedicar a reclutar es poco. Lo anterior implica que tienes prácticamente que encantar a tu talento y evitar equivocarte en la elección.

Los incentivos no son los tradicionales: ¿Ves el panorama? Necesitas obtener y retener al mejor, pero tienes poco dinero. Los sistemas de incentivos de las startups no tienen mucho que ver con los tradicionales.

De nuevo tienes que hacer uso de tu creatividad y de tu conocimiento de la motivación humana ¿Hay algún pasatiempo que compartan varios en el equipo? Dar medio día a la semana dentro del horario laboral para que hagan lo que deseen puede ser un incentivo sencillo y efectivo. Y al gimnasio no llegan, pero ¿a un futbolín?

No cuentes con las herramientas clásicas de selección: Ya hablamos del CV, que ha caído prácticamente en descrédito dentro del mundo startup. Es verdad que un buen CV no siempre te va dar lo que necesita la compañía, pero no lo consideres como una mala inversión de tiempo.

Posiblemente toque crear, junto con los desarrolladores, instrumentos propios que permitan identificar y filtrar justo a las personas que andan buscando. Para optimizar tiempo y recursos es ideal que lleguen a la entrevista personal sólo aquellos candidatos con grandes posibilidades.

Tendrás muchos roles y muchas funciones: Si sólo esperas realizar las tareas clásicas de un profesional de la psicología laboral ¡error! Ya lo dijimos, podrás convertirte en la mejor versión profesional de ti mismo y eso es el resultado de asumir muchos roles y funciones.

Posiblemente harás de community manager, de copywriter, de responsable de comunicación, de comercial…Te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer.

Prepárate a ser parte orgánica del lugar donde trabajas: si algo distingue a una startup es su fuerte cultura empresarial. Al igual que tú buscarás en los candidatos que se integren y se identifiquen con los valores de la compañía, sobre ti hay las mismas expectativas.

Aunque no será difícil, ya verás, en poco tiempo puedes estar sorprendiéndote con el hecho de ser el fan número uno de tu marca, llevar la sudadera con el logo y tus amigos pensarán que estás loco. No está nada mal identificarte por primera vez con la empresa en la que trabajas ¿no?

Si buscas escalar a la punta de la pirámide de Maslow, gritar allá arriba que lo lograste y que eres el/la mejor, no lo dudes ¡una startup es tu lugar!