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Arma tu empresa

Empieza a hacer eso en lo que no puedes dejar de pensar

Cuando estás tratando de pasar de un nivel en tu vida al siguiente, una de las cosas que más te pueden ayudar es tener un periodo de aprendizaje profundo.
Empieza a hacer eso en lo que no puedes dejar de pensar
Crédito: Depositphotos.com
5 min read

Cuando estás tratando de pasar de un nivel en tu vida al siguiente, una de las cosas que más te pueden ayudar es tener un periodo de aprendizaje profundo.

En la antigüedad los jóvenes que querían aprender un oficio solían pasar largos periodos de intenso estudio y devoción hasta dominarlo. Esto era parte de su formación y el objetivo era llegar al nivel de maestría al que sólo se llega después de años de prueba y error aplicando un conocimiento

El sistema de “aprender, intentar, fracasar, repetir” es contrario a lo que el sistema universitario nos enseña actualmente, que a menudo gira en torno al estudio de libros sin aplicación práctica y profesores que no están en contacto con el mundo real fuera de la Universidad. En el sistema educativo moderno, los resultados de los exámenes suelen ser más importantes que los resultados en el mundo real, pero el verdadero entendimiento de un oficio o disciplina sólo se consigue con aplicaciones prácticas. Los científicos más exitosos del mundo no son los que obtienen los mejores resultados en sus exámenes, si no los que pueden sacar complejos principios de cálculo y física fuera de los libros, simplificarlos y aplicarlos en escenarios del mundo real para crear cosas que mejoran la humanidad.

Los comediantes más divertidos del mundo entienden no sólo la fórmula detrás de escribir un chiste exitoso, sino las emociones a las que tienen que apelar para que su audiencia se mantenga interesada en su historia y ponga atención a cada palabra que dicen.

Los mejores luchadores en el planeta no son los que pasan más tiempo haciendo boxeo de sombra en la esquina… Los campeones reales son los que más golpes han recibido en el ring.

Para crecer y desarrollar tu verdadero potencial, tienes que exponerte, a ti y a tus debilidades, a los elementos de tu entorno. No hay un camino seguro. No hay una opción “light”.

Puedes retrasar el momento de arrancar esa curita… pero el hecho permanece: exponerte al cambio y a la incertidumbre es la única forma de crecer.

Así que en lugar de evitar esos cambios, lo que te sugiero es que, de manera inmediata e intencionada, te sometas a un periodo forzado de estudio y producción a prueba de fuego pensado para hacerte más creativo y consciente de tus propias habilidades y talentos.

El objetivo último es sacarte de tu cabeza y hacer que desees producir algo. Después de todo, la raíz de toda productividad es la producción.

Todos tenemos el deber de hacer un trabajo increíble y compartirlo con el mundo. Ese es el precio que debemos pagar por estar en este planeta. Y si no estás haciendo algo nuevo, no estás pagando la renta que te corresponde por vivir aquí.

Si una idea se queda en tu cabeza, no pasó. No obtienes puntos por tener epifanías.

Al final de tu vida no tendrás “tiempo extra” por las cosas que debiste haber hecho.

Cualquier cosa que esté en tu cabeza debe salir al mundo. Debes realizarla. A cualquier costo.

Qué hagas o el nivel de calidad del producto que hagas es menos importante que el hecho de que hayas hecho algo. La realidad es que la mayoría de las personas pasan toda su vida adulta sin crear algo tangible que puedan señalar y decir: “Yo hice eso”.

(Tener hijos no cuenta. Cualquiera puede hacerlo. Aburrido.)

El problema es que cuando pasamos años (o décadas) sin ejercitar nuestros músculos creativos, éstos se atrofian hasta que, a un nivel central (tal vez de manera inconsciente) dejamos de creer que sea posible que nosotros creemos algo.

Cada día de tu vida es una oportunidad para crear.

Puedes crear un cambio en ti mismo construyendo mejores hábitos. Puedes crear un cambio para otros ayudándolos a levantarse cuando se caen y dándoles oportunidades. Y puedes crear un cambio en el mundo dejando atrás algo que sea solamente tuyo.

Así que no importa si te sientes “listo” o si estás “seguro” de ti mismo. Sólo haz algo.

Y ve qué pasa.

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