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Recursos Humanos / Columnas

Por qué los equipos que se dirigen solos sobreviven más

Hay un tipo de empresas que toma especial atención: la que capacita y forma equipos autoadministrados.
Por qué los equipos que se dirigen solos sobreviven más
Crédito: Depositphotos.com
4 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

La empresa es una entidad orgánica que vive o muere dependiendo de factores específicos como la venta de productos o servicios, la oferta y demanda o la innovación. Dentro de estos puntos vitales tiene especial importancia el capital humano. Y es que los colaboradores son parte fundamental del crecimiento y de la diversificación de las organizaciones.

Puede haber empresas que se conduzcan de manera directiva, en donde “se hace lo que el jefe dice”, o bien aquellas en las que se consulta primero al personal para medir opiniones y definir lo que la mayoría dicta. Ambas son válidas, pero en la actualidad hay un tercer tipo de empresa que toma especial atención: la que capacita y forma equipos autoadministrados.

La Asociación Mexicana de Trabajo en Equipo nos dice que un equipo autoadministrado se define como “un grupo de personas que trabajan juntas continuamente y que planean, efectu?an y controlan su trabajo para lograr un resultado previamente definido”.

Contrario a lo que Frederick Taylor dice en su libro Principios de la administración científica, en el que plantea mejorar la producción e incrementar la productividad por medio de un sistema de control y organización rígido, en estas empresas se busca dar libertad de acción a los integrantes de los equipos para obtener mejores resultados, brindando las tareas y la supervisión entre ellos, sin necesidad de tener un jefe o capataz que audite cada movimiento que hacen los colaboradores.

No sólo mejora la productividad con estos equipos, también la calidad en puntos tan importantes como el compromiso, la lealtad y la disminución de los costos operativos y de rotación de personal.

En palabras del experto en atracción de talento Gilberto Quesada, los equipos autodirigidos son “un grupo funcional de empleados, generalmente de ocho a 15, que comparten la responsabilidad por una línea de producción. Son individuos entrenados quienes poseen destrezas y habilidades para desempeñar todas las tareas asignadas, tales como producción, programación, calidad, costos. Son también responsables de monitorear y revisar el desempeño de los procesos, programando e inspeccionado su propio trabajo y asignando tareas a los miembros del grupo, resolviendo problemas y mejorando los procesos”.

Para desarrollar este tipo de equipos la empresa debe tener:

1. Participación completa. Es necesario comunicar a todos los colaboradores, así como a los proveedores, sobre los cambios que se realizarán internamente.

2. Definición. Según el flujo de trabajo, establecer qué responsabilidades, perfiles y actividades son necesarias para certificarse como miembro del equipo.

3. Capacitación. Para la formación, así como la delimitación de metas específicas y grupales.

4. Retroalimentación. Continua, clara y funcional, que ayude al mejoramiento de los equipos.

5. Modificar las compensaciones. Según los objetivos alcanzados.

Idealmente, la Asociación Mexicana de Trabajo en Equipo menciona que se requiere una formación mínima de tres años en cada equipo para alcanzar los objetivos a la primera oportunidad, pero si tomamos en cuenta que el ritmo actual requiere que seamos más rápidos y certeros, seguramente se alcanzará en menos tiempo la funcionalidad completa de cada equipo.

La finalidad es que a un corto plazo se centralicen las funciones y se formen empresas más ligeras, en las que los niveles gerenciales encargados de la supervisión constante se vuelvan parte del equipo autoadministrado.

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