Los mexicanos que crearon un sistema para llevar agua a los más necesitados a través de la lluvia

IonAg+ es una empresa social que crea soluciones para llevar agua a comunidades rurales y evitar que niños mueran por enfermedades provocadas por el consumo de líquido contaminado.
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Doña Argelia Rangel vive en una alejada comunidad llamada Villa Victoria, en el Estado de México, y hasta hace unos meses no tenía agua en su casa, por lo que todos los días a las seis de la mañana debía acarrearla en galones de 20 litros con ayuda de su burro, invirtiendo un par de horas.

Alexis Ortega y José Matas vieron de cerca situaciones como esta cuando los invitaban a participar en proyectos sociales debido a que desde hace 18 años fundaron REMA Water Solutions, empresa especializa en el tratamiento, uso y reúso del agua.

También descubrieron que 10% de la población mexicana no tiene acceso a agua entubada en su casa. “Es como si en un país entero, como Cuba o Portugal, nadie tuviera agua en su vivienda”, describe Alexis.

Ante esto, aprovechando su experiencia y la tecnología con la que ya contaban en REMA Water Solutions, en 2014 decidieron fundar ionAg+, empresa social, paralela a su negocio, que desarrolla e implementa soluciones tecnológicas para captar, purificar, desinfectar y almacenar agua con el fin de resolver necesidades de poblaciones rurales.

Aprender de tu usuario

REMA Water Solutions, a lo largo del tiempo, ha desarrollado y registrado varios procesos y patentes para purificar agua, y algunos de éstos los han integrado en soluciones como su Sistema de Captación Pluvial ionAg+. “Es una solución de bajo costo, que funciona sin energía, muy fácil de instalar y prácticamente con nulo mantenimiento”, asegura José, socio fundador de ionAg+.

Ese sistema consiste en un proceso que incluye un dispositivo que capta el agua en el techo de una casa y, como primer paso, separa materiales como hojas, tierra, arena, excremento de pájaro o cualquier otro contaminante; después la conduce a un tanque receptor, donde -a través de un filtro- se eliminan más de 99% de los microorganismos y agentes biológicos mediante la reacción de iones de plata integrados sobre esferas de cerámica que se encuentran en un soporte plástico flotante (un filtro).

Completados los pasos anteriores se puede obtener agua para beber y para usar en labores como limpieza o regado de plantas, mediante dos llaves que sirven para obtener cada uno de esos dos tipos de líquido.

Haz clic en la imagen para verla a más detalle / Infografía: Oldemar

Así, esta empresa social se dedica a prestar servicios de agua y saneamiento a pequeñas poblaciones rurales en situación de vulnerabilidad, con los cuales pretenden romper el círculo de pobreza. Hoy ya han ayudado a más de 100,000 mexicanos instalando sus soluciones en cerca de 15,000 viviendas.

“Con estas soluciones, por ejemplo, las señoras ya no deben ir a recoger agua y esas horas pueden estar productivas, conviviendo con su familia o educándose; tener agua de calidad en casa también representa niños que no se enferman, y niños que no se enferman van a la escuela. Todo esto tiene un impacto positivo en la sociedad”, enumera Alexis, CEO y también socio fundador de ionAg+.

Pero no todo es llegar a un lugar lejano y necesitado e implementar tecnología, sino que poco a poco fueron aprendiendo que primero era necesario entender las necesidades específicas de cada comunidad y adaptar las soluciones a lo que verdaderamente se requería en esa población.

“Cuando tomas decisiones desde el escritorio no tienes el contexto completo. Una vez vimos que en una comunidad una señora no utilizaba el sistema que habíamos instalado. Cuando le preguntamos el porqué, nos dijo que salir de su casa, agarrar el burro, ir al río y aprovechar ahí para lavar, era su momento de convivencia con las otras señoras y no tener que ‘aguantar a su marido’; por eso no lo usaba”, recuerda Alexis.

Terminaron por convencerla porque entendió que tener agua dentro de su casa le servía para otros temas productivos. “Así que ella la utilizó para un huerto que le daba verduras para autoconsumo y venta, pero sin perder lo que ella quería seguir haciendo. Eso es entender y ponerte en los zapatos del usuario”, explica.

Alexis Ortega, Marco Sandoval, José Matías y Alfredo Moreno  / Foto: Isaac Alcalá 

Para escalar más rápido su impacto, hace dos años crearon la fundación Water4happiness que hoy es la encargada de conectar los temas sociales con la implementación de las soluciones de ionAg+, además de realizar trabajo social y actividades como procuración de fondos.

Marco Sandoval, director de Proyectos Especiales de ionAg+, es el encargado de los esfuerzos de esta fundación, con la cual logran comprender el contexto cultural de una comunidad antes de entrar en ella, y así obtener mejores resultados. “Es el brazo cultural de toda la tecnología de ionAg+, mediante el cual impartimos también capacitación y talleres comunitarios, además de integrar a otras fundaciones”, dice.

Dinero para ayudar

Pero el proyecto social de ionAg+ no podría funcionar si detrás no existiera REMA Water Solutions y capital suficiente para sostenerlo, coinciden.

“Es falso que los negocios sociales sean: ‘salva al mundo, pero sin ganar dinero’. Mientras, tú estás jodido”, dice José, para quien el mejor ejemplo de emprendedores sociales son Bill y Melinda Gates, “pues con los presupuesto que tienen sí puedes cambiar al mundo”, subraya.

La inversión inicial para crear ionAg+ fue de unos ocho millones de pesos, de los cuales parte importante vino de Alfredo Moreno, otro de los socios fundadores de ionAG+.

“Él era el que ‘hablaba el idioma social’”, describe José, ya que representaba a la organización Curando México, el brazo en el país de Project C.U.R.E., dedicada a la donación de equipo médico.

Alfredo, ingeniero de carrera, dice que cuando vio las soluciones de ionAg+ le pareció que tenían un gran potencial. “Además, me atrajo mucho las ganas que tenían ellos dos (Alexis y José) de cambiar el mundo, porque me constan las ganas que tenían de andar picando piedra por todos lados”, apunta. “Cuando volteas y oyes estas historias de carencias de agua en México sabes que debes hacer algo.”

Así que, además de la participación de socios inversionistas, ionAg+ se financió con capital de sus propias ventas y de REMA Water Solutions.

“Hay una regla bien importante en el emprendimiento social y es la misma del avión: antes de ayudar al de al lado tienes que ponerte tú la máscara de oxígeno. Si solamente quieres dar, pero no tienes recursos para sostener la empresa, seguro ésta morirá antes de que puedas haber ayudado a un número importante”, apunta Alexis.

Los emprendedores tardaron cuatro años en poner en marcha la empresa debido al desarrollo de las soluciones y al cumplimiento de los trámites. De hecho, uno de los procesos más difíciles fue explicar a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en qué consiste su solución, porque no existía nada igual en el mercado.

“Nuestro sistema de desinfección no es un filtro ni un químico, así que tramitar el permiso fue muy difícil porque era algo que no existía”, indica José.

Hoy son dueños de la patente de la mayoría de los procesos que implementan en las soluciones de ionAg+, aunque también trabajan con proveedores para algunos insumos.

Así, para adquirir un sistema pluvial en una casa se necesita una inversión de entre 2,500 y 4,500 pesos por habitante, y el sistema dotará de agua a la vivienda entre 60 y 90% de los días del año (depende de el clima y  la cantidad de demanda). “La vida útil del sistema es de más de 20 años y requiere un gasto de 1,998 pesos cada dos años”, detalla Alexis.

La implantación de estas soluciones se financia a través de alianzas con organizaciones y gobiernos municipales, estatales y federales. Además, tienen otros medios de recaudación, como la organización de conciertos o la venta de una botella de agua ecológica llamada Joy, que distribuyen en gimnasios o restaurantes y cuyas utilidades van directo a apoyar proyectos sociales (cuando las compras puedes escanear un código y verificar a quién estás ayudando), explica Marco.

El siguiente paso es que las personas de niveles socioeconómicos medios adquieran también las soluciones de ionAg+. “La base de la pirámide no paga por el agua, pero las del siguiente nivel sí lo hacen, así que los productos se convierten en un tema de ahorro para ellos”, asegura José.

Aunque los emprendedores coinciden en que primero deben atacar la problemática en México, han empezado a ver oportunidades en otros países como Sri Lanka, India, Brasil y Chile, donde se viven carencias similares. “Al final, es generar riqueza para compartir riqueza”, dice Alfredo, quien está impulsando la internacionalización de la empresa, que ha recibido premios como BID-FEMSA 2018: Innovación, arte social y desarrollo comunitario, y el reconocimiento Don Lorenzo Servitje 2014.

Además, tienen proyectos como la comercialización de un calentador solar de agua llamado Solecito, en conjunto con emprendedores de Quintana Roo, y “ecofogones”, para hogares donde no tienen estufas y el uso del carbón para calentar su hogar representa un peligro.  

Los fundadores de ionAg+ saben que todavía falta mucho por hacer, pero ellos ya pusieron manos a la obra y están satisfechos porque evitan que mueran más niños por beber agua contaminada y ayudan a que las mujeres tengan acceso a agua potable.

CRECIMIENTO EXPONENCIAL: 120 millones de pesos vendieron en su cuarto año / Imagen: Cortesía

Otros productos

Los sistemas de captación y purificación de agua de ionAg+ pueden ofrecer diferentes soluciones si se combinan con otras tecnologías:

1. Biodigestores

Es un equipo que transforma los desechos orgánicos provenientes del WC de una vivienda en un líquido inocuo y rico en nutrientes que sirve para riego.

2. Tanques flexibles

Sirven para almacenar agua potable para uso y consumo en comunidades en donde el acceso es complicado. Por su capacidad, se puede diseñar, transformar e instalar conforme a la demanda específica de cada proyecto.

3. Bebederos

Sistema para las escuelas rurales que no cuentan con energía eléctrica ni agua potable entubada y que funciona por gravedad. Consta de un tinaco, un cuerpo y una base hechos de polietileno.

4. Vending

Es un sistema de llenado de garrafones para proyectos sociales que funciona con monedas y ofrece agua limpia de bacterias, virus, pesticidas, iones de metales pesados y hasta de ciertas sustancias tóxicas. Incorpora también un ozonador y una lámpara UV para desinfectar y esterilizar el agua, manteniéndola limpia y con sabor fresco.

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