Cómo James Daily pasó de soplón a abogado millonario que combate los fraudes

Transformó una demanda de difamación en un éxito y luego usó su experiencia para ayudar a otros.
Cómo James Daily pasó de soplón a abogado millonario que combate los fraudes
Crédito: James Daily

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En 2010, James Daily se enfrentó a tres cosas a las que ningún abogado quisiera enfrentarse nunca: los federales lo estaban buscando, estaba siendo demandado por $500 millones de dólares, y por lo tanto, estaba en la portada del Wall Street Journal. Después de haberse creado una prestigiosa carrera en leyes, Daily era ahora el que necesitaba un buen abogado, y todo por haber hecho lo correcto. Había reportado una malversación de fondos y así era como le pagaban.

Hoy en día, es un millonario que construyó su fortuna solo, y que ahora presta su experiencia al gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, su camino hacia las grandes ligas estuvo lleno de batallas.

Un boy scout que se va al oeste

Daily creció en la parte rural de Wisconsin y fue miembro del Club 4-H y de los Boy Scouts. “Desde cuarto grado sabía que quería ser abogado” dice Daily. En la primaria, sin querer chocó contra la lonchera de su amigo, y rompió sus termos. “Daily, te voy a demandar” le dijo su amigo. “¿Demandarme? ¡Yo te voy a demandar a ti!” Le refutó Daily. Desde ese momento, Daily supo que quería dedicarse a las leyes.

Estudió en la Universidad de Wisconsin-Whitewater, y tras ver un panfleto de la Universidad Pepperdine en Malibú, justo en medio del terrible invierno de Wisconsin, decidió irse al oeste. Dos años y medio después se graduó de la escuela de leyes de Pepperdine y pasó los exámenes para practicar medio año antes que el resto de su clase. A los 24, ya era un abogado practicante.

“Si tu mente está puesta en algo, hazlo. Aterriza el avión. Termínalo.” aconseja Daily. Este concepto aparece en el libro Good to Great: Why Some Companies Make the Leap and Others Don’t de Jim Collins, uno de los libros favoritos de Daily.

“Haz una cosa mejor que el resto del mundo, y quema los barcos que quede detrás. He sido mucho más exitoso cuando me he enfocado únicamente en una cosa” dice Daily. “Si haces girar las ruedas con demasiadas oportunidades, no vas a terminar nada”.

Una pérdida devastadora cambió el curso de su vida

Daily comenzó su carrera de derecho en litigios por defectos de construcción, defendiendo a compañías de seguros e ingenieros en Morris Polich & Purdy. Luego, una trágica pérdida familiar cambió su enfoque. “Mi tío abuelo de 88 años fue atropellado mientras cruzaba la calle. Murió al instante, dejando viuda a su esposa. Llevaban más de 50 años casados”.

Daily ayudó a su tía abuela a presentar un reclamo contra la compañía de seguros del conductor negligente por los $500,000 dólares de su póliza. “Metimos el reporte policiaco y las facturas médicas, y escribí una carta personal”. Daily estaba impresionando cuando la empresa se negó a pagar el valor total de la póliza. La fría respuesta del ejecutivo sobre su tío fue: “Bueno, ya estaba viejo. Su vida ya no valía mucho”.

En ese momento, Daily decidió dejar de representar a las compañías de seguros y dedicarse a demandarlas como abogado de lesiones personales en una nueva firma, Reinecke & Daily. Se centró en empresas que explotan a los ancianos. “Me metí a litigar con temas de abusos a la tercera edad, demandando a hogares de ancianos por negligencia.” Daily se destacó como nuevo héroe de los desvalidos: Entre 1997 y 2000, fue votado como el Abogado del Año de Lesiones Personales por el Consumer Business Review.

Mientras tanto, la experiencia de Daily lidiando con compañías de seguros y negocios de ambos lados le mostró la forma en la que las corporaciones evitan la exposición estructurando sus negocios para evitar los riesgos. Este entendimiento le ayudaría después a construir su despacho en litigación de negocios y administración de activos.

Daily dejó de defender a las aseguradoras y se propuso demandarlas / Imagen: James Daily

Castigado por soplón

La experiencia de Daily en estructuras de negocios lo convirtió en un gran activo para algunos de sus amigos, aspirantes a emprendedores. Pronto encontró el éxito protegiendo esos activos de sus amigos. A los 31, el joven abogado había logrado un acuerdo de $34 millones de dólares en una litigación de dot-com, representando al fundador de una empresa cuyos derechos habían sido acaparados por sus socios.

A los 40, se convirtió en fideicomisario de una cartera de activos de $800 millones que consistía principalmente en grupos de pólizas de seguro de vida, sostenidas por fideicomisos establecidos con fondos de bancos extranjeros. Como fideicomisario, pronto detectó un esquema fraudulento. “Noté que alguien en la empresa había ‘cambiado de lugar’ $4.5 millones. Cuando se lo dije al administrador del fideicomiso, la persona regresó el dinero y lo despidieron”.

Como retribución, el desfalcador le vendió una historia, en gran medida ficticia, al Wall Street Journal sobre las finanzas de la empresa. Al inicio del caso Bernie Madoff, con la AIG yéndose en picada y la crisis financiera, la comunidad inversora retiró todas sus inversiones, haciendo caer los activos de la empresa de la noche a la mañana. “El negocio de las inversiones se basa en la confianza” comparte Daily. “Este desfalcador metió ruido sobre un negocio legítimo y lo arruinó. El fundador terminó suicidándose”.

Aunque Daily no era responsable, los bancos internacionales querían su dinero de regreso. “Una limosina se estacionó frente a mi oficina, con 10 abogados y un banquero, diciendo que habían leído el artículo del Wall Street Journal.” Sabiendo que sus registros y prácticas estaban completamente limpias, Daily pidió que le llevaran los registros de todas las transacciones a la oficina y ofreció enviar todos los documentos que tenía.

“Llevo un registro de cada transacción y estoy más que feliz de ofrecerles todo lo que necesiten” les dijo, pero un abogado replicó: “Puede que primero quieras hablar con el abogado del fondo”. Pronto, Daily se encontró atrapado entre bancos internacionales que competían entre sí, un receptor y la investigación del Departamento de Justicia para la Comisión Nacional de Valores (SEC, por sus siglas en inglés).

Frustrados, los bancos atacaron a Daily con una demanda por $500 millones de dólares. “Yo no tenía esa cantidad” dice. “Era obvio que los bancos de Taiwan querían demandar a HSBC y demandarlos en California, aunque todo su trabajo estaba en Nueva York. Sabían que demandar a un residente de California les permitiría mantener a HSBC en la corte, en California. Así que mi firma fue demandada junto a HSBC por $500 millones”.

Mientras tanto, los federales ya estaban interesados en este caso de alto perfil y estaban llamando a su oficina. “Yo tenía registros meticulosos de cada transacción, permitiendo al receptor y al Departamento de Justicia revisar cada documento para tener mayor claridad sobre la situación general” recuerda.

Eventualmente, a Daily no lo hicieron responsable de nada y el caso se desestimó. A través de este proceso recibió una introducción de lo que era trabajar con el gobierno federal. “En ese caso conocí a muchos agentes del FBI, muy agradables” comenta. La conexión que estableció con el FBI y el hecho de estar en la primera fila de una crisis le serviría después… a él y a muchos otros. “Me demandaron por $500 millones, y me pudo haber deshecho. Pero no pasó así, sino que me ayudó a llegar a donde estoy el día de hoy”.

Un campeón de lecheros y desvalidos

Poco después, Daily tomó un caso en el que los herederos de una familia de lecheros estaban siendo despojados de su herencia. “Una de las hijas llegó conmigo para hablar de otra cosa, pero algo de lo que me dijo olía a fraude. Descubrí que los abogados habían engañado a la familia, tomando todos sus activos bajo el disfraz de ser “buenos administradores" de su propiedad” resalta Daily.

“A ese punto, yo entendía bien cómo funcionaban las pólizas de seguro de vida y la forma en la que la gente movía el dinero para crear estructuras financieras que les permitieran preservarlas”. Se le había indicado a la familia que no hablaran entre sí, una señal que Daily detectó como una alarma de que los querían engañar. “Los estafadores generan secrecía innecesaria y división”.

Afortunadamente, Daily ahora tenía amigos en el FBI. Informó del fraude atroz y ayudó a un agente del FBI a infiltrarse para exponer el caso. Mientras tanto, Daily congeló los activos de su cliente, evitando que los abogados fraudulentos los movieran. Utilizó un enfoque poco ortodoxo: una orden de restricción. En una sola audiencia, Daily pudo recuperar $30 millones de dólares en propiedades.

Daily ha estado involucrado en todo tipo de casos, desde ayudar al FBI a infiltrarse hasta proteger a los ciudadanos de la explotación por parte de dictadores / Imagen: James Daily

Un firme creyente en ‘uberrima fides’

Aunque Daily ha visto el peor lado de la naturaleza humana, sigue creyendo en el bien. “Como abogados, tomamos el juramento de uberrima fides: máxima buena fe. Eso es lo que me guía”.

A los 53, Daily es ahora un millonario que hizo su fortuna solo y es socio fundador de su propia firma, que ayuda a clientes de alto perfil con litigaciones de abuso fiduciario incluyendo fraude, administración de crisis, y disputas en negocios y familias. Haber visto a tantos clientes en crisis le ha enseñado a este abogado algunas lecciones sobre cómo sobrevivir y prosperar.

“La gente que sobrevive es la que puede adaptarse al cambio” dice Daily, quien es prueba viviente de esto y cuya práctica se ha adaptado a lo largo del camino.

“La gente que sobrevive es la que puede adaptarse al cambio” dice James Daily / Imagen: James Daily

Ahora, Daily trabaja con el Departamento de Estado. Su experiencia en abuso fiduciario lo llevó a Washington D.C., donde se le ha pedido que ayude a proteger a los ciudadanos de países internacionales de la explotación por parte de dictadores. “Quiero ayudar a la gente de países en los que sus propios recursos han sido robados por sus líderes” comparte.

A la hora de pelear por sus derechos, Daily insiste en que la gente es más poderosa de lo que cree. “Incluso el perro más pequeño puede levantar su pata sobre el edificio más alto”. Claro que a Daily no le asusta levantar su proverbial pata. “He demandado a grandes corporaciones que cotizan en bolsa, con miles de millones detrás de las ventas de anualidades.”

Cuando le preguntamos qué lo mueve, Daily comparte que mucha de su motivación viene de sus modestos orígenes. “Todo era sencillo donde crecí. Eras honesto. Hacías lo correcto. Servías a la comunidad.” Con este entendimiento de cómo funcionan las corporaciones y el gobierno, ahora sabe cómo cualquier persona puede ser víctima de robo o fraude si no conoce la ley. “Después de todo, no sabemos lo que no sabemos”. Daily quiere proteger a la gente de este tipo de explotación.

“Me veo a mi mismo como si fuera karma. Si alguien se mete con el universo, yo me voy a meter con ellos, y podré las cosas en su lugar”.

Conecta con James Daily en LinkedIn o visita su página web.

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