Esta niña creó un negocio de venta de joyería con tradición mexicana

Con el fin de enaltecer la cultura nacional, Frida García, de 13 años, creó FriMari, empresa dedicada al diseño de dijes de plata con enfoque en animales mexicanos como la mariposa monarca, el ajolote y el perro xoloitzcuintle.
Esta niña creó un negocio de venta de joyería con tradición mexicana
Crédito: Isaac Alcalá Nacar

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Dar a conocer y enaltecer la cultura mexicana es una prioridad para Frida García García. En 2017, después de probar con un negocio de accesorios para niñas, esta emprendedora de 13 años creó FriMari, empresa dedicada al diseño de dijes de plata con enfoque en animales mexicanos como la mariposa monarca, el ajolote y el perro xoloitzcuintle.

La idea nació a partir de un viaje que realizó a Taxco, Guerrero, donde conoció a algunos productores de plata. Ahora son ellos quienes se encargan de grabar las piezas con los diseños que ella dibuja. “El sello y diferenciador es que son mis diseños, nadie más tiene algo parecido”, comenta Frida, quien ha vendido cerca de 300 dijes en dos años.

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Su gen emprendedor lo descubrieron sus padres tras inscribirla en el curso de emprendimiento infantil de Business Kids, donde hace más de cinco años que desarrolla sus habilidades empresariales. En un futuro la pequeña emprendedora quiere crear una línea de dijes con juguetes tradicionales y pulseras de plata con tejidos típicos elaborados por artesanos.

Frida tiene muy claro que si bien son piezas de diseño único, en las que plasma su gusto personal, también deben ser atractivas para otras personas. Por eso muestra pruebas a sus familiares y amigos para saber qué les gusta o qué puede cambiar antes de mandar a hacer los dijes. Para mantener su stock, generalmente la emprendedora hace un pedido cada seis meses.

Para Lizbeth García Zamorano, su mamá, “lograr que Frida cuente con las herramientas para tomar decisiones y conocer el valor del dinero han sido los elementos más significativos de tener una hija emprendedora, ya que esto se aprende hasta que enfrentamos la vida adulta”.

Algo que ha aprendido Frida y recomienda para quienes busquen vender productos artesanales es considerar los tiempos de entrega y pensar que estos pueden ser largos. “Al ser piezas que se elaboran una por una, las fechas pueden retrasarse. Si no se prevé puedes quedar mal con tus clientes”, advierte.

Actualmente, FriMari comercializa sus productos en su página web, bazares y en la tienda del Museo Dolores Olmedo. Entre sus proyectos a consolidar durante 2020 destaca el buscar un local o kiosko propio. 

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