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Todo está en tu cabeza

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Todo está en tu cabeza Todo está en tu cabeza ¿Vaso lleno o medio vacío? La vida surrealista Boca arriba

Todo está en tu cabeza

¿Te sientes optimista o pesimista sobre la situación de laeconomía? Los tiempos inciertos pueden causar problemas emocionales. Heaquí lo que algunos empresarios están haciendo para continuarhacia adelante

Chris Penttila

Es surrealista y agotador pensar cuánto ha pasado en Estados Unidosdurante los últimos cinco años. El surgimiento y rápidoposicionamiento de las empresas dotcom. La elección presidencialcontrovertida del 2000. El hecatombe dotcom. 9/11. Enron. Irak.

Estos tiempos raros pueden afectar a los empresarios. A punto de cruzar lamitad de la primera década del nuevo milenio, es posible que se sientano extremadamente optimistas o algo pesimistas acerca del devenir de las cosas.

Hay igual número de personas a ambos lados de la cerca. Los pesimistaseconómicos señalan las cifras de crecimiento de trabajodecepcionantes, un número creciente de quiebras, la confianza delconsumidor trémula y la inversión anémica como algunasseñales de que las épocas son malas y que se van a poner peor. ElEconomic Cycle Research Institute en la Ciudad de Nueva York, un grupoindependiente con un informe seminal sobre la economía, llegó ala conclusión de que el crecimiento económico cayó alnivel más bajo en 81 semanas, el pasado octubre cuando las aplicacionesde hipoteca disminuyeron y más personas presentaron solicitudes dedesempleados. Las reducciones de trabajadores asalariados planeados llegaron aun máximo de ocho meses con 107,863 en septiembre, comparado con 16,166nuevos trabajos creados ese mismo mes, de acuerdo con Challenger, Gray andChristmas, una firma de colocación de empleados basada en Chicago.

&flashquotNunca he sido tan pesimista en hacer pronósticos [económicos]desde 1981-82 &flashquot, dice Robert H. Parks, economista y catedrático definanzas en Pace University en la Ciudad de Nueva York y escritor deUnlocking the Secrets of Wall Street (Revelando los secretos del WallStreet). No ve pruebas de una recuperación económica sostenida.Por el contrario, observa el espectro de la inflación endémica ylos déficits causados por una guerra sin fin. &flashquotEl problema másgrande del círculo empresarial [en 2005] será la incertidumbre&flashquot,dice. &flashquotTratar de hacer una flor de la pequeña empresa durante lospróximos 18 mes va a ser un trabajo muy áspero.&flashquot

Los optimistas económicos, por otro lado, señalan a 11 trimestresdel crecimiento económico, inflación baja y las tasas deinterés que quedan en los niveles más bajos de la historia comoseñal de que los tiempos son buenos y se ponen mejor. El mercado detrabajo no puede estar creciendo tan rápidamente como se esperaba, perotodavía está creciendo.

SurePayroll, una firma de nómina de la pequeña empresa en Skokie,Illinois, que colecta datos de contratación y sueldo de sus 13,000clientes, calcula que aunque el cheque salarial de la pequeña empresacorriente ha bajado 3.3% en los pasados dos años, hay un promedio de 5.5a 5.6 empleados entre el segundo y tercer trimestre de 2004. &flashquotLacontratación ha aumentado en pequeñas empresas a travésdel país [Estados Unidos]&flashquot, dice Michael Alter, presidente deSurePayroll, &flashquotQue Lo que representa un buen agüero para decir que laeconomía se está recuperando.&flashquot

¿Vaso lleno o medio vacío?

Los empresarios formar su cosmovisión no de encuestas, sino de lo queven ocurrir alrededor de ellos. Para Nate McKelvey, ha sido un paseodesenfrenado desde que empezó una compañía de alquiler deaviones lujosos, Charterauction.com, en Quincy, Massachusetts en 1999.McKelvey, de 35 años, empezó su negocio a finales de los 90,cuando había bastante capital de riesgo y no gastó mucho en lacompañía por la mayor parte de 2000, al mismo tiempo uncompetidor ahora fenecido recibió $35 millón en riesgo paraapoyarlo. &flashquotEstaba pensando que tuve una idea horrible en el tiempocompletamentante equivocado&flashquot, dice. &flashquotFue tan difícil.&flashquot

9/11 dejó caer una pequeña lluvia de facturaciones que ayudaron aCharterauction.com cerrar 2001 con ventas de $1.2 millón. Hoy, lacompañía de 25 empleados reserva jets lujosos para personasfamosas que se extienden desde ejecutivos del Wall Street y celebridades afuncionarios públicos incluyendo Bill Clinton y Rudolph Giuliani.

McKelvey describe a Charterauction.com como un superviviente que ha hecho durarcada centavo. Se siente alentado por los clientes internacionales de lacompañía, que han aumentado desde ocho a 15 por ciento de lasventas totales de la empresa durante lo pasado dos años.Charterauction.com proyecta ventas de más de $15 millones en 2004 yespera mantener un crecimiento anual de 60% en 2005. Incluso capitalistas deriesgo están dejando correos de voz, una señal de que las cosashan vuelto al punto de partida.

Sin embargo, la vida no está libre de preocupaciones: el aumento de losprecios del petróleo y amplios fluctuaciones en el mercado de valoreshan exigido que Charterauction.com ajuste su estrategia de mercadotecnia parapromover la disponibilidad de sus aeronaves sobre el precio. &flashquotDe miperspectiva, [el vaso] está más de tres cuartos lleno&flashquot, diceMcKelvey. &flashquotPara las personas que aguantaron hasta el final, el invierno nuclearya se terminó.&flashquot

Aun así, los empresarios pueden sentirse agobiados por toda lainestabilidad dentro y fuera de Estados Unidos. Melissa Wayne es cofundadora de3 ¡Oh! 5 Creative, una compañía productora depelículas con 8 años en North Hollywood, California, que produceregistros finales de películas, cortos de la película y secciones&flashquotespeciales&flashquot para DVD. La empresa estuvo en auge después de 9/11 cuandola gente quiso distraerse rentando películas, pero Wayne, de 53años, no puede librarse de la realidad. Le causa estrés la guerrade Irak y la deuda pública galopante, y hasta la manera en que los otrospaíses ven a Estados Unidos.

&flashquotEstán sucediendo muchos cambios. El camino será difícilpor bastante tiempo&flashquot, dice. &flashquotMi reacción después de 9/11 era queel mundo, como lo conocíamos, se había terminado.&flashquot Dirigir unacompañía pequeña que puede adaptarse a los cambios delmercado rápidamente da un poco de confianza a Wayne sobre el nuevomilenio, pero está esperando para hacer inversiones de capitalimportantes y ampliar su personal de 40 hasta que las cosas se estabilicen.

La economía del país ha regresado hasta el punto en donde estabaa comienzos de los 90 cuando lo peor de la recesión se estabaterminando, pero carecemos de la innovación y el optimismo de esa etapa,dice María Minniti, profesora adjunta de economía en launiversidad de Babson en Babspm Park, Massachusetts. Ve 2005 como un añocrucial para las decisiones que tendrán impactos a largo plazo sobre laeconomía. La incertidumbre no &flashquotEs una cosa segura&flashquot, asegura.

Qué tan bien se sienten los empresarios depende de donde estén,dice Brenda Nashawaty, de 50 años, directors de CHENPR, una empresa derelaciones públicas de tecnología con 20 empleados y basada enWaltham, Massachusetts, cuyos clientes incluyen Sun Microsystems y FairchildSemiconductor. &flashquotPienso que el sentido de la recuperación estáaproximadamente seis meses adelante en la costa oeste&flashquot, dice. &flashquotAcabamos deempezar a sentir que las cosas están mejorando en los últimosmeses.&flashquot

Nashawaty y tres colegas de relaciones públicas empezaron CHENPR (unasigla creada de las primeras letras de sus apellidos) en 1996 y participaron enla ola de dotcom de New England. La compañía redujo sutamaño cuando el sector de alta tecnología se desintegróen 2000, y el crecimiento se quedó inmóvil hasta 2003. Nashawatypiensa que el descenso a comienzos de los dos mil fue mucho peor que la crisiseconómica de los 90. Esta vez, &flashquotFue más grande&flashquot, dice.&flashquotHabían más personas en la empresa que perdieron sus trabajos,[y] en todas empresas, no sólo la nuestra.&flashquot

Nashawaty es cautelosamente optimista respecto al futuro. Por un lado, CHENPRse está expandiendo a compañías de biotecnología yempresas de seguridad, y han visto un ligero aumento en las ventas de lacompañía, que superan $1 millón al año. Por otrolado, ve que algunos empresarios son demasiado cautelosos. Piensa quetomará otro año antes de que la economía prospere. Hastaentonces, cree, es importante considerar al equipo brillante y seguir adelanteconservadoramente. &flashquotSe oye como frase gastada, pero nosotros losestadounidenses seguimos adelante a través de los malos momentos&flashquot, dice.&flashquotTodos [los empresarios] sienten como que las cosas se pondrán mejor sisólo nos ceñimos a lo qué estamos haciendo. Es un buentiempo para estar vivo.&flashquot

La vida surrealista

Algunos empresarios se alegran de que la era de dotcom se quedó en lamemoria. &flashquotMuchas personas que no sabían lo que estaban haciendo dieronel saltó porque podían improvisarlo, y [ellos] fastidiaron amuchos consumidores&flashquot, dice Scott Siegel, cofundador y CEO de Sunrise FinancialInc., una firma de préstamo hipotecario en Chicago que se fundóhace seis años, y que ahora tiene 29 empleados.

Las ventas se duplicaron todos los años cuando la compañíaentró en el cerco de refinanciamiento. Ahora la era de re-fi haterminado y las tasas de interés están aumentando, pero Siegel,de 38 años, se mantiene optimista. Una conmoción de la industriaestá en marcha, dejando a la compañía con menoscompetidores. Mientras que los precios de vivienda podrían caer, Siegelcree que el mercado de vivienda se quedará básicamente fuerteeste año [2005]. Se mantiene enfocado en los movimientos de negocios,las tasas de interés y las luchas políticas internas enWashington. &flashquotNo pienso que importa políticamente qué estáocurriendo&flashquot, dice Siegel. &flashquotLas personas están funcionando en un nivellocal, con sus casas. Es muy miope.&flashquot La compañía planea doblarseen tamaño durante los siguientes años a través de alianzasestratégicas con otros prestamistas. Las ventas llegaron a $1.8millón en 2004, y Siegel espera contratar a cinco nuevos empleados en2005.

Los empresarios no se preocupan tanto por la economía en general tantocomo en su sector específico, dice Donald Mazzella, editor de SmallBusiness Digest, una publicación en línea ubicada enPalisades Park, Nueva Jersey. Sondeó a más de cinco milpropietarios de pequeñas empresas el año pasado [2004] ydescubrió que 62 por ciento esperan exceder sus planes. Cuando se tratade sus propias empresas, los empresarios &flashquotEstán muy seguros con respectoa las cosas&flashquot, Mazzella dice. &flashquotIndudablemente en esas áreas que puedencontrolar, están muy seguros.&flashquot

Kimberly Gyuran es presidente de The Payroll Company, una firma denómina con 11 empleados ubicada en Las Vegas. Amigos y familia leinformaron que no era el tiempo correcto para empezar una empresa, pero Gyuranobtuvo un préstamo y usó su casa como garantía paraempezar la compañía en noviembre de 2000.

El 11 de septiembre ocurrió menos de un año después. Lacompañía se quedó a flote ofreciendo servicios denómina libres, como extender cheques y abrir cuentas de depósitodirectas para clientes que a su turno le enviaron nuevos clientes.&flashquotAumentó rápidamente&flashquot, dice Gyuran, de 39 años. Ayudar aclientes a navegar los cambios en las leyes de empleo federales ha espoleado laempresa en los meses recientes: hoy la compañía tiene másde 600 clientes y ventas que se acercan a $1 millón. En noviembre, laempresa se mudo a un nuevo espacio más amplio.

Gyuran siente que la realidad ha satisfecho sus expectativas, pero cuida evitar&flashquotLadrones de energía&flashquot como noticias de la TV y periódicos. Cuandose siente pesimista, medita cerca del agua. &flashquotNo puedo vivir en el miedo&flashquot, dice.&flashquotSi gastara todo mi tiempo en preocuparme, no tendría tiempo de crecerel negocio.&flashquot

Para los empresarios, mantenerse optimista implica mantener actualizado laconfianza en su producto o servicio. La situación de la economíasiempre toca segundo violín a una muy buena idea, según DougBrenhouse, cofundador de Metacarta, una firma de software de tres años,basado en Cambridge, Massachusetts, cuyo buscador lo utilizan clientes de latalla de Chevron, el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea de EstadosUnidos.

Brenhouse, de 31 años, pasó todo 2001 buscandofinanciación y recibió una subvención a través delMinisterio de Defensa al año siguiente. La guerra de Irak haincrementado la demanda para herramientas de software que hacen másfácil acceder a información específica; el personal deMetacarta ha incrementado el 50 por ciento en 2003 y ahora dan trabajo amás de 30 personas. Las ventas de la compañía ya sonmás de $2 millones al año. &flashquotLos clientes están comprandomayor cantidad. Su canasta de artículos es más grande&flashquot, comentaBrenhouse.

Brenhouse cree que la era de dotcom enseñó una buenalección de negocios a todos. Ve de regreso la industria de softwarejusto cuando más compañías con buenas proposiciones devalor están obteniendo financiamiento. Pero las compañíasestablecidas todavía se están liberando de la sobrecapacidad, yconoce a empresarios que tienen dudas serias sobre la economía. &flashquotAlgunosestán muy excitados sobre lo qué están haciendo ycómo están resultando para sus compañías lascosas&flashquot, dice. &flashquotAlgunos están diciendo&flashquot, wow. Esto es terrible. No puedoesperar que otra cosa ocurra.&flashquot Le gustaría pensar que las vecesmás penosas están detrás de nosotros, pero ser unempresario requiere hacer las decisiones difíciles y tomar riesgoscalculados todos los días, no importa qué estar ocurriendo&flashquotAhí.&flashquot ¿Su lema? Ya sea que usted piensa que usted puede o piensaque no puede, es verdad. &flashquotSi fuera pesimista realmente sobre el estado delmundo, nuestra empresa no estaría haciendo tan bien probablemente&flashquot,dice. &flashquot[La economía] sólo se puede poner mejor esta vez.&flashquot Si 2005es tan imprevisible como los pasados cuatro años, los empresariosnecesitarán toda la confianza que pueden conseguir.

Boca arriba

¿Te sientes un poco pesimista sobre el estado del mundo? Las ideasnegativas pueden afectar tu estado anímico en cuanto a tu empresa ycómo la operas. He aquí unos cuantos consejos para mantenerteoptimista, no importa lo que ocurra: no mires atrás, ve hacia el futuro.Es fácil obsesionarse en lo que no ha salido bien durante los pasadoscinco años. Voltea hacia el futuro para que puedas ver lo queestá ocurriendo en tu segmento y cómo puedes aprovechar lasnuevas oportunidades.

Minimiza tus &flashquotVirus de idea&flashquot. Libérate de las ideas que tedeprimen. Esto podría implicar ver menos noticias por televisióno deshacerte de gente que se pasan la vida quejando, esas personas que quierendebatir la política hasta que todos estén enfadados o te dejansintiendo inseguro, dice Ben Leichtling, fundador de Leichtling and Associates,una empresa de asesoría y entrenamiento en Denver.

Cuídate. Como empresario, cuidas toda una compañía.¿Quién te cuida a ti? Toma una hora todos los días pararestituir tu nivel de energía. Corre, ve una comedia, canta en la ducha,busca qué te funciona. Y no te dejes sentir culpable por hacerlo.

Trabaja en lugar de contar ovejas. Si estás preocupando a las 3a.m., recurre a un proyecto pequeño que este relacionado con tu trabajoen el que puedas recuperar energía, comenta Leichtling. Examina uninforme, escribe un folleto, responde a algunos correos electrónicoshasta que te sientas somnoliento. Esto te dará un poco de control y tepone una escala adelante de tus competidores (quienes, a propósito,probablemente están en cama preocupándose).

Resuelve tu vida privada. La enfermedad, la muerte y el divorcio puedenañadir al nivel del pesimismo de un empresario. Minimiza el ruidonegativo dependiendo de personas seguras o encuentra a un entrenador personal.&flashquotBusca personas que te ayuden&flashquot, sugiere Leichtling. &flashquotPregunta cómo puedeminimizar el impacto?&flashquot

Recuerda: ha sido peor. La Primera Guerra Mundial, la GranDepresión y la Segunda Guerra Mundial. Tres tiempos tumultuosos, tresépocas en las que muchos empresarios crearon compañíasprósperas. Considera a Chester Carlson, un empresario que gastóocho años durante la Gran Depresión buscando a un inversionistadispuesto a tomar un riesgo con su proceso de tinta electrostáticabasada en su idea. La compañía de Haloid caminó condificultad hacia adelante y al final cambiaron su nombre a Xerox Corporation.