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Renueva tus actitudes

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Renueva tus actitudes Renueva tus actitudes 1. Venderse barato 2. Subestimar tu tiempo 3. Subestimar los requerimientos financieros 4. Defender tus puntos de vista hasta la terquedad 5. Consentirse demasiado

Renueva tus actitudes

¿Cómo deshacerse de los 5 peores hábitos de losemprendedores novatos?

Por Sean M. Lyden

Por fin, tienes lo que siempre habías querido: ahora eres el jefe, ynadie te ordena cuándo despertar, cuándo comenzar a trabajar oqué tarea terminar este día. Ahhh, ¡québendición! ¿No es cierto? Sí, es una bendición sicultivaste los hábitos adecuados porque, de lo contrario, trabajar parati mismo puede ser una maldición. ¿Estás en riesgo? Acontinuación te señalamos los cinco peores hábitos queaquejan a los nuevos emprendedores y qué hacer para superarlos.

1. Venderse barato

Remedio: combatir la inseguridad con conocimientos. Cuando trabajabaspara otro, jamás dudaste de que tu trabajo merecía estar bienremunerado. Entonces, ¿por qué regatear ahora el precio de tusproductos o servicios?

A menudo, los nuevos emprendedores sufren la tentación de bajar susprecios con la esperanza de conseguir un trabajo. Pero cuando emprendes unproyecto, digamos de $500 pesos, y los precios del mercado indican quedebería ser de S$1,500, se crean dos problemas: a) te arriesgas a perderdinero en el trato, y b) reduces el valor percibido de tu ofrecimiento. Losposibles clientes sentirán temor de que estés desesperado porcerrar la venta y se cuestionarán : &flashquotSi está tan desesperado,¿realmente será tan bueno como dice?&flashquot

Para no abaratarte, indaga exactamente cuál es tu valor. Investiga en turamo; visita las páginas de Internet de tus competidores.¿Cuánto están cobrando? Si consideras que estásincursionando en una industria totalmente nueva, trabaja con grupos objetivopara descubrir el precio adecuado de tu producto o servicio. Si combates lainseguridad con datos y conocimientos, se arma de valor para pedir lo quemereces.

2. Subestimar tu tiempo

Remedio: duplicar tus cálculos. ¿Fallas constantemente conlas fechas de entrega de un proyecto o no cumples las promesas a los clientes,empleados o distribuidores? ¿Te sientes abrumado y sobrecargado de trabajoy a pesar de todo parece que no haces lo suficiente?

La respuesta es llevar un registro de ciertas tareas y, con base en él,calcular los tiempos para futuros proyectos. Otro método es, como reglageneral, calcular el tiempo máximo que crees que se llevará latarea, y duplicar la cifra. De esta manera ganarás tiempo adicional paraafrontar crisis inesperadas.

3. Subestimar los requerimientos financieros

Remedio: buscar una buena asesoría contable. Pese a que eloptimismo en una característica ineludible de los emprendedores, nosirve de mucho al proyectar los requerimientos financieros. El &flashquotmejorescenario&flashquot rara vez sucede. Los gastos imprevistos, los clientes morosos yventas menores que las previstas pueden aniquilar tu sueño si no losincluyes en tus proyecciones.

Para mantenerte a raya, tú y tus cifras, recurre a alguien que puedaayudarte, quizá un contador público, un asesor o un socio. Contoda certeza, cuando equilibres tu optimismo con una mente clara,tendrás los medios para mantenerse en el negocio por largo tiempo.

4. Defender tus puntos de vista hasta la terquedad

Remedio: aceptar con buen ánimo las críticas e ideasnuevas. Al igual que el optimismo, la obstinación puede ser un valorpositivo en el contexto adecuado, por ejemplo, para enfrentar a losaguafiestas, criticones y prospectos descorteses, ya que tu persistencia teayudará a no darte por vencido prematuramente.

El problema surge cuando eres demasiado testarudo para escuchar a quienes debeescuchar. Supón, por ejemplo, que uno de tus socios te comenta que elmodelo de empresa que diseñaste no se adapta a las condiciones actualesdel mercado. La respuesta natural sería defender a tu &flashquotbebé&flashquot,pero... ¿y si tiene razón? Acepta la crítica ypregúntate qué ideas nuevas puedes entresacar de lo que te diceesta persona. Probablemente descubras que incluso tus más severoscríticos pueden aportar buena retroalimentación.

5. Consentirse demasiado

Remedio: ser más estricto contigo de lo que seríacualquier jefe. Ahora que trabajas por tu cuenta, es fácil convencertede que no acudirás a una presentación muy temprano porque&flashquotnecesita descansar&flashquot. Descubrirás que cuando inicias un negocio, tubatalla más dura no será contra tus prospectos, clientes nicríticos, sino contra ti mismo.

Por lo tanto, imagínate más exigente que el jefe másdifícil que hayas tenido. Supón que delegas la lista dependientes a un empleado. ¿Qué esperarías? ¿Lepermitirías que se quedara dormido, que pospusiera las visitas de ventaso que retrasara un proyecto? Entonces, ¿por qué permitirse esanegligencia? Tú eres el jefe: de modo que toma el timón ysé el jefe.