De medio tiempo

Samba y comida mexicana

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Samba y Comida Mexicana

El coloso de América del Sur abre sus puertas a la comidamexicana

Por Gabriela Balcázar

Con la integración comercial del Cono Sur (Mercosur), Brasil comienza asentirse más parte de América Latina, lo que convierte a estepaís sureño en terreno fértil para hacer negocios.

Una noche al son del mariachi, la salsa y el merengue, aderezada con unos ricosburritos y un Margarita de mango, se venden más que bien en esepaís.

En Brasilia, la capital brasileña, los restaurantes Tacomex, ChilliPepper, Coyote Café, El Paso Texas y Café Cancún --esteúltimo, una franquicia creada por brasileños-- son excelentesopciones de diversión y buena comida para los habitantes de esta ciudad.

Seducen con Margaritas

Comparada con urbes como São Paulo o la ciudad de México, cuyaspoblaciones rondan los 20 millones de habitantes, Brasilia es una ciudadpequeña, aunque cosmopolita, pues todas las representacionesdiplomáticas se encuentran ahí.

En el caso de México, la presencia no es tanto política comocultural, y los restaurantes mexicanos ocupan un lugar destacado en lagastronomía local.

A quienes ya han incursionado en el nicho de la comida mexicana o en el sectorTex-Mex no les falta clientela ni éxito en Brasilia: unos seisrestaurantes y bares mexicanos atienden al mercado brasileño, con unosdos millones de habitantes.

Joel Celis Ayon, empresario sonorense de 40 años de edad, yaabrió cinco casas de comida mexicana que gozan de amplia popularidad enBrasilia, y acaba de inaugurar un centro nocturno llamado Caribeño.

Si visita a Celis en cualquiera de sus restaurantes, seguramente lorecibirá con una sonrisa y un coctel Frozen Margarita Azul (especie denieve de tequila), preparado con curazao, una bebida típicabrasileña.

A su famosa barra de Margaritas multicolores Celis ha sumado un menúcompuesto principalmente por guacamole, tacos y comida tipo Tex-Mex, como elfamoso chilli (carne en salsa de jitomate, con una pizca de chile y frijoles) yburritos. Esta carta ha sido la llave del éxito de este restauranteromexicano en la nación carioca.

Cuando Celis pisó tierra brasileña, supo que para triunfardebía echar mano de todo su instinto empresarial y sus conocimientos enel manejo de restaurantes. Antes había trabajado más de diezaños en el área gastronómica en la ciudad de SanFrancisco, California.

En Estados Unidos Celis descubrió que la comida mexicana y losrestaurantes que explotan lo mexicano son industrias millonarias. &flashquotMe dije:¿por qué no hacer lo mismo en Brasil? Es un mercado enorme paraganar dinero&flashquot, comenta Celis, quien llegó a Brasilia en 1994 con US$15mil y el deseo de abrir un restaurante de comida mexicana.

En esta ciudad encontró que ese nicho de mercado eraprácticamente virgen. Había un pequeño restaurante-bar quehacía honores a lo mexicano: Don Taco, propiedad de Paulo y Fernanda,él brasileño y ella chilena. &flashquotEste fue el primer establecimientode comida Tex-Mex en Brasilia&flashquot, reconoce Celis.

Don Taco cerró y en su lugar Celis abrió Tacomex, primera marcaregistrada por este emprendedor. Sin embargo, las ganancias no llegaron en eltiempo que había estimado; se quedó sin capital y tuvo que cerrartres años más tarde.

En ese tiempo se dedicó a trabajar el Coyote Café, restauranteque fundó con un periodista brasileño, socio capitalista de laempresa. La idea de este local era más sofisticada; estaba pensado paraclientela de clases alta y media alta.

Una vez que se recuperó económicamente, Celis abrió unavez más Tacomex, restaurante-bar que actualmente registra una asistenciade 300 personas por noche, cifra que aumenta significativamente los fines desemana. Su clientela procede de la clase media y es predominantemente joven.Según sus cálculos, en promedio cada cliente consume US$50 pornoche.

&flashquotDespués del Coyote Café no paré más. Luego vino elChilli Pepper, que es un éxito hasta hoy&flashquot, dice Celis.

En cinco años logró abrir cinco restaurantes, &flashquoten promedio unopor año, claro, siempre en sociedad. Busco otros socios inversionistas yyo abro, asesoro y atiendo los lugares&flashquot, explica.

Un factor muy importante para que los restauranteros del rubro mexicanoentraran por la puerta grande al mercado brasileño fue adaptar la comidaal paladar local.

&flashquotCuando conocí México me gustó mucho la comida por suvariedad y riqueza, pero me costó adaptarme porque todo tiene chile y enBrasil no comemos tanto picante. Por eso me gusta la comida de los restaurantesmexicanos de aquí&flashquot, comenta Kedyma, un cliente asiduo.

La comida mexicana resulta &flashquotexótica para los brasileños. Porejemplo, el aguacate no es un ingrediente que forme parte de los platillosbrasileños salados. Aquí el aguacate es postre&flashquot, dice DanielaMaris, otra comensal.

Aunque en la carta destacan los platillos estilo Tex-Mex, sin que falten en lamesa tortillas de maíz y de trigo, esto, junto con el tequila, essinónimo de México para los brasileños. Y les encanta.

México Desde Perú y Honduras

Los dueños del restaurante El Paso Texas, el hondureño Roberto yla peruana Fanny Lechtig --también jóvenes y exitososentrepreneurs-- trajeron a Brasilia influencias de la comidamexico-americana.

Fanny --quien tiene escuela en restaurantes mexicanos en Estados Unidos--volvió a Brasilia, donde vivió de niña, y abrió elrestaurante El Paso Texas justo un mes después de que se inauguróEl Coyote Café.

Roberto y Fanny invirtieron unos US$ 40,000 en abrir el restaurante y dosaños después recuperaron su inversión.

Los empresarios se encargan de la producción de tortillas y de losdiferentes platos que sirven. ¿Y los chiles? Bueno, en Brasil existe unaespecie de picante, la pimienta brasileña, que se emplea como sustitutodel condimento mexicano.

&flashquotCuando llego a recibir de México chiles jalapeños, a la gente lefascinan. Cuando faltan, los clientes se decepcionan&flashquot, comenta Fanny.

Es tal la demanda de ese ingrediente, que Joel Celis está planeando sucultivo e industrialización en Brasil.

&flashquotYa tuve dos producciones, sólo que no continué por falta decapital&flashquot, explica Celis.

Compitiendo con los negocios de Celis y la pareja Lechtig se encuentratambién Café Cancún. Para éste, sin embargo, elfuerte no es la comida, sino el baile y el servicio de bar, que se centra en lacomercialización del tequila. Por cierto, la casa patrocinadora de estafranquicia es la marca mexicana Tequila Sauza.

Una Frozen Margarita --idea importada de Estados Unidos que ha pegado fuerte enel mercado brasileño-- llega a costar hasta US$5 en Brasilia.

Estrategias

Además del sabor de la comida mexicana adaptada al paladarbrasileño, la presentación de los platos es parte de laestrategia de marketing en los restaurantes de Brasilia.

&flashquotMi comida tiene que estar bien hecha y bien presentada. Los platos tienen queser bonitos. Son tres los pilares de mi estrategia: atención al cliente,buena comida y ambiente agradable. Este último incluye que el lugartenga temática. Si el cliente no identifica el bar con algúntema, no funciona&flashquot, asevera Celis.

Estos emprendedores han superado, por mucho, la expectativa de éxito enel mercado de alimentos en Brasilia, que es de un año de vida,según comenta Arnaldo, socio propietario de Café Cancún.Joel Celis señala que el margen de ganancia de un restaurante en Brasiles mayor que el que puede tenerse en Estados Unidos.

&flashquotAquí se tiene una ganancia bruta, aproximada, de 20 por ciento sobre lafacturación, y bien administrado todavía puede ser de 25 porciento. Son cifras buenas, si se considera que en Estados Unidos el margen deganancia de los restaurantes se encuentra apenas entre el ocho y 12 porciento.&flashquot

Lusiano Faleiro, distribuidor exclusivo de la cerveza Sol y XX Lagger enBrasilia, confirma el boom del concepto mexicano en estas tierras.

Por ser importadas, el precio de estas cervezas es el doble del de lasnacionales. Por ejemplo, la Antártica-Cristal, puntera en el mercadointerno, cuesta un real (US$0.50), frente a los tres reales (US$1.50) de unacerveza mexicana importada.

&flashquotUn restaurante-bar como Tacomex o El Paso Texas consumen una media semanal de50 cajas de 12 cervezas. Una casa nocturna como Caribeño anda por las 80cajas. Y las ventas son cada día mejores&flashquot, apunta Faleiro.

Los antojitos y los mariachis han creado una fiesta eterna en tierras cariocas,donde los sabores de las comidas mexicana y Tex-Mex han educado paladares. Enconjunto, han abierto una apetitosa veta de negocios para los emprendedores conalma internacional y ganas de arrancar su empresa.

Contacto

Caribeño, Chilli Peppers, Tacomex, Tel. México (5) 447-1819