Finanzas

Cómo fijar (y cumplir) tus metas financieras

Para alcanzar cualquier objetivo en la vida necesitas un plan y la disciplina suficiente para cumplirlo. Sigue estos consejos y toma el camino seguro hacia unas finanzas saludables y exitosas.
Cómo fijar (y cumplir) tus metas financieras
Crédito: Depositphotos.com
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Ya lo dijo Dwight D. Eisenhower, ex presidente de Estados Unidos: "Un plan no es nada, pero la planificación lo es todo". ¿Qué significa esto? Que la única forma para alcanzar cualquier objetivo es trabajar disciplinadamente hasta conseguirlo.

Si eres de los que hace tres años tiene los mismos proyectos inconclusos, esta guía te ayudará a fijar y cumplir tus objetivos financieros. A partir de este artículo no tendrás pretextos ni excusas como "es que tuve que pagar la tenencia del auto" o "justo ahora tengo que cambiar de celular". Sigue estos consejos y logra el control de tu presupuesto.

Por qué fijar metas
"En general, la razón por la que a una persona le va mal con su dinero es que no maneja sus finanzas, sino que permite que sus finanzas la manejen a ella", dice Ricardo Mayer, presidente del Instituto de Finanzas Personales (Ifip). 

Entre los mexicanos esa parece ser la regla. La "Primera Encuesta sobre Cultura Financiera en México", publicada en marzo pasado por Banamex y la Universidad Nacional de México (UNAM), sostiene que de más de 2,000 personas entrevistadas sólo el 18.5% lleva algún tipo de registro sobre sus deudas, gastos, ingresos y ahorros.

Por ello, lo primero que necesitas es un plan financiero, una brújula que te ayude a tomar el control de tus finanzas y a hacer que tu quincena te permita alcanzar tus objetivos, no sólo a pagar gastos y gustos diarios.

Es la hora de actuar
La base de todo plan financiero es un buen presupuesto personal o familiar. Sólo con un diagnóstico de la forma en la que realmente se gasta el dinero esposible ejercer un mayor control de los egresos y hacer rendir al máximo los ingresos. (Para saber cómo elaborar tu presupuesto, consulta el artículo "Toma el control de tus gastos").

Una vez identificado el ingreso excedente, es decir, el que no está comprometido con gastos fijos (como la renta) y variables (como el dinero que reservas para salir a comer o al cine), llegó el momento de establecer tus metas financieras. "Sin ellas, es como salir en la mañana a ver dónde me lleva el carro", comenta Mayer.

Tómate unas dos o tres horas de un fin de semana tranquilo para pensar en esto. Todos tenemos sueños, desde conocer Grecia hasta fundar nuestra propia empresa, pero lo importante es establecer prioridades para dar el primer paso y no quedarnos en ilusiones. Toma lápiz y papel y haz una lista de todo lo que te gustaría hacer.

Luego divide tus objetivos en dos columnas: una de necesidades y otra de deseos. Por ejemplo, liquidar la deuda de tu tarjeta de crédito para dejar de pagar intereses demasiado altos es una necesidad. Cambiar el modelo de tu automóvil, un deseo legítimo, pero no algo indispensable en la vida. Todas tus necesidades y deseos van a competir unos con otros, pero ten en cuenta cómo afectarán tu vida y tus planes personales y profesionales para tomar la mejor decisión.

Cuando tengas este panorama más claro podrás establecer tus metas financieras: esos objetivos a los que destinaremos todo el esfuerzo de nuestro trabajo durante un determinado de tiempo. "Un hábito por sí solo no tiene el mismos impacto que una meta concreta", explica Loreto García, directora del programa Educación Financiera Banamex (Educafin).

La clave, según los especialistas, es que esas metas tengan cinco características: que sean específicas, medibles, fáciles de acordar, realistas y alcanzables -SMART, por su sigla en inglés (specific, measurable, agreeable, realistic and timed)-.

* Específicas. Una meta debe indicar exactamente lo que quieres lograr, cómo vas a hacerlo y cuándo. Una meta general es decir "quiero eliminar mis deudas". Una declaración específica, "voy a pagar la deuda de $150,000 que tengo con mi padre en dos años".

* Medibles. Para saber qué se ha logrado, una meta debe poder medirse. Una cosa es que digas que para principios del próximo año ya vas a tener pagadas tus vacaciones. Y otra, que las vas a pagar en seis cuotas sin intereses, entre julio y diciembre de este año.

* Fáciles de acordar. Si la familia o pareja se verán afectados por tus metas, necesitas analizarlas con ellos. Si quieres, por ejemplo, que tu pareja pague por sus vacaciones, debes asegurarte de que pueda afrontar el gasto del crucero. Luego, entre ambos, tengan la meta siempre en mente.

* Realistas. Es importantísimo mostrarse decidido a ahorrar, pero sin ignorar tus limitaciones. Si quieres tener un fondo de emergencia de $30,000, lo mejor es que intentes juntar ese dinero en cuatro meses y no pensar que puedes reunirlo en forma inmediata destinando un sueldo entero a este propósito.

* Alcanzables. Es fundamental que tus metas tengan una fecha de cumplimiento. "Si se trata de metas de largo plazo, es una buena idea dividirlas en submetas a cumplir cada mes y cada año para darles un mejor seguimiento y animarse con los resultados", agrega García, de Educafin. No es lo mismo que una persona diga "quiero ahorrar $300,000 para el enganche de un departamento", que "voy a ahorrar $300,000 en cinco años", y que establezca montos de ahorro mensual y crecientes por año, relacionados a un aumento futuro en sus ingresos.

Las metas no deben ser demasiadas, sólo tres y a lo mucho cinco. En esto hay que ser selectivos, ya que los especialistas aseguran que es casi imposible trabajar exitosamente en muchos objetivos al mismo tiempo.

Una vez establecidas tus metas, debes seleccionarlas entre aquellas que puedes alcanzar en el corto plazo (en seis meses como máximo), en el mediano plazo (hasta dos años) y en el largo plazo. "Es mejor comenzar con una meta sencilla, como ahorrar para la fiesta de cumpleaños de uno de los niños, ¡porque nada enseña mejor que el éxito!", aconseja Mayer.

El establecimiento y el cumplimiento de metas es un proceso permanente, que acompañará la construcción de tu patrimonio y estabilidad financiera durante toda tu vida. Una vez que hayas alcanzado algunas, y a medida que tu situación económica mejore, aparecerán otras.

El próximo paso, probablemente, es pensar en un Plan Personal de Retiro (PPR). Si a la hora de jubilarte, por ejemplo, quieres que el PPR te asegure un ingreso de entre $10,000 y $15,000 pesos a valor presente, deberás ahorrar entre $1,000,000 y $1,500,000 en 30 años. Eso significa un ahorro mínimo mensual de entre $2,700 y $4,200 al mes (dependiendo de los rendimientos de tu inversión), que debería ocupar una columna entre tus compromisos mensuales.

En definitiva, todo el que quiera puede hacer que sus metas se cumplan. Pero eso sólo es posible con un esfuerzo sostenido en el largo plazo. ¡Manos a la obra!

Una vez definidas, selecciona qué metas puedes alcanzar en el corto, mediano y largo plazo.

 

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