Finanzas

Por qué debes invertir en tu salud

Conoce las ventajas que te ofrecen los seguros de gastos médicos y las membresías de descuento.
Por qué debes invertir en tu salud
Crédito: Depositphotos.com

Ya no necesitas grandes sumas de dinero para hacer frente a un imprevisto. Conoce las ventajas que te ofrecen los seguros de gastos médicos menores y las membresías de descuento.

Karina Sotelo desconocía la importancia de invertir en su salud hasta que un problema que parecía “mínimo” desequilibró sus finanzas. Un día de estrés más la ingesta de comida irritante, la llevaron al hospital con diagnóstico de reflujo gastroesofágico. Pero las consecuencias aumentaron cuando se enteró lo que debía pagar por las atenciones que recibió.

Primero, $600 por la visita al gastroenterólogo, más $4,800 de un estudio llamado panendoscopía, alrededor de $500 por medicamentos para disminuir las molestias y, para rematar, un presupuesto adicional para comprar alimentos que se ajusten a su nueva alimentación. En total: más de $6,000, cantidad que no tenía contemplada en sus gastos del mes.

“Al desempeñarme como profesionista independiente (freelance) no cuento con un servicio de salud. Pero a partir de esta experiencia buscaré alternativas para evitar que otro imprevisto de este tipo o algo más agrave desfalque mis finanzas”, dice. ¿Por qué esperar a que las cosas sucedan? Mejor, prepárate para diseñar una estrategia para prevenir que un padecimiento mínimo o mayor ponga en peligro tu economía. Aquí algunos consejos para que la salud figure en tu presupuesto, sin perjudicarlo.

1. Haz conciencia. “En México, la mitad de la población paga de su bolsa los gastos médicos. De ahí que una enfermedad o un accidente puede golpear la economía hasta acabar con el patrimonio familiar. Al contar con un seguro se evita desviar los ingresos que se  tenían planeados para otro fin; además, se crea una antigüedad, así la persona estará respaldada a largo plazo en caso de un padecimiento grave”, comentan Fernando Rodríguez Chapa, director de Asesores Profesionales Integrados (APIASSA) y Salvador Gómez Padilla, director comercial negocio individual privado de MetLife.

2. Identifica tus necesidades. El primer paso –aconseja Rodríguez Chapa– para hacer un presupuesto de salud es enlistar tus requerimientos médicos y los de tu familia. Toma pluma y papel y responde estas preguntas.

• ¿Hay predisposición a ciertas enfermedades?
• ¿Tienes hijos pequeños o planeas dar ese paso próximamente?
• ¿Practicas algún deporte de riesgo?

Escribe ahí mismo cuánto podrías destinar (anualmente) al pago de una póliza tras restar los egresos mensuales fijos y variables de tus ingresos. Considera que el precio de tu póliza dependerá de varios factores, como edad –a mayor edad, mayor será el costo, sobre todo, después de los 50 años– y sexo –los planes para las mujeres por lo general tienen un precio más elevado, ya que son más propensas a enfermedades entre los 20 y 50 años, además de los gastos por maternidad–.

3. Monitorea el mercado. “Debido a que los seguros representan una inversión continua, antes de elegir hay que comparar”, advierte Rafael Morfin Maciel, presidente de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas. Comienza por verificar que la empresa que elijas esté autorizada por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (www.cnsf.gob.mx).

Después, asegúrate de que el agente te presente tres o más opciones de cobertura. Algunas aseguradoras integran en un mismo producto gastos médicos menores y mayores. O bien, hay planes básicos de menor costo que te dan acceso a una red limitada de hospitales, pero que sin duda resultan de gran apoyo.

También hay otras alternativas, como las membresías que ofrecen algunas clínicas y laboratorios, las cuales asocian grupos de médicos y estudios, y hacen descuentos a cambio de que utilices sus servicios. “Infórmate sobre sus limitantes, porque al no estar reguladas por la autoridad podrían prometer beneficios que al momento de necesitarlos no cumplan”, coinciden los directores de APIASSA y MetLife.

4. Saca cuentas. Anota en un recuadro las características del seguro y el precio, evalúa la relación costo-cobertura y apégate a tu presupuesto. “Evita caer en tentaciones que al final no te sirven de nada; ¿por qué adquirir un plan internacional si casi no sales del país?”, dice Gómez Padilla.

Una vez que definas lo que necesitas y con la planeación adecuada, podrás cubrir el costo del seguro sin problemas y gozar de sus beneficios. Por ejemplo, hay pólizas desde $6,000 al año, que equivale a $500 mensuales, es decir, $16 diarios. Incluso, algunas compañías manejan el pago de la cuota con tarjeta de crédito y a meses sin intereses.

5. Sigue la regla de oro. “A mayor deducible (cantidad fija establecida en la póliza) y coaseguro (porcentaje sobre el monto total de un siniestro una vez descontado el deducible, que generalmente es un 10%) menor el pago total del seguro”, afirman Rodríguez y Morfin.

Sé realista respecto a cuánto podrías pagar por un padecimiento o accidente (sin que tu bolsillo se perjudique) y a partir de esta base fija el deducible, pues cualquier gasto menor a ese concepto debes asumirlo. Si te caes de una escalera y la cuenta médica asciende a $5,000 –y tu deducible es de $10,000–, la aseguradora no cubre nada.

6. Continúa con el ahorro. Ya que cuentes con tu póliza, busca la manera de sacarle el mayor provecho al dinero pagado. Por ejemplo, el costo total de la prima (cantidad que debes pagar al contratar el seguro) es deducible de impuestos. A su vez, la mayoría de las compañías maneja una red abierta de hospitales (que permite visitar, incluso, aquellos centros médicos fuera de su plan), aunque la aseguradora podría dar incentivos, como disminuir o eliminar el deducible si sólo utilizas su red.

“Busca las empresas que te den extras, como protección dental –aunque muy pocos la otorgan– o que garanticen el reembolso de gastos médicos en un período no mayor a cinco días”, recomienda el directivo de MetLife.

7. Arma paquetes especiales. Una opción ideal para salir de imprevistos menores y prevenir problemas médicos mayores (sin desfalcarte) es combinar el seguro (que da protección a largo plazo) con otros planes de salud. Toma nota de estas opciones.

• Membresía + promoción especial. Con una tarjeta médica accedes durante un año a consultas por $200 (en promedio), que representa un ahorro importante si consideras que desembolsaste alrededor de $400 por la membresía y que la mayoría de los especialistas normalmente cobra más de $600. También contempla las promociones que ofrecen algunos laboratorios. Por ejemplo, en el Centro de Diagnóstico Médico Chopo (www.chopo.com.mx) hay programas especiales, donde en un solo paquete se engloban varios análisis. Esto se traduce en un ahorro de un 20% o más, en lugar de cubrir cada estudio por separado.
• Descuento adicional. Pregunta por las promociones que a veces manejan las propias tarjetas, como una consulta de cardiología con un electrocardiograma a menor precio o los de odontología con atención básica y limpieza por cierta cantidad.
• No olvides los check up. En sí, al adquirir una tarjeta de una clínica o de un laboratorio te obsequian dos o más exámenes de salud, que puedes complementar con los paquetes de medicina preventiva que manejan los hospitales en el país, y los cuales incluyen diferentes estudios de laboratorio.

8. Más vale prevenir. En algunas universidades y las 16 delegaciones del Distrito Federal generalmente se instalan módulos de campañas de salud preventiva, que son atendidos por especialistas en diversas áreas. Si aprendes a prevenir, evitarás que una enfermedad acabe no sólo con tu salud física, sino también con la de tus finanzas.

Un buen ejercicio para entender el ahorro que significa asegurarse o contar con una membresía consiste en calcular lo que has gastado anteriormente en estudios y medicinas por un incidente imprevisto. Después, compara esa cifra con lo que pagarías si tuvieras una tarjeta médica y una póliza. Así tendrás un buen argumento para evitar gastos innecesarios en el futuro y crear hoy un “colchón” para tu salud y la de tu familia.

4 opciones para asegurarte
Médica VRIM (www.medicavrim.com.mx) es una de las membresías más consolidadas en el país. Su tarjeta clásica tiene un costo de $400 la anualidad. Además de consultas médicas de $200, ofrece asesoría por teléfono gratuita, descuento en servicio de ambulancias, atención a domicilio y exámenes de laboratorio, entre otros beneficios.

El Sanatorio Durango (www.santatoriodurango.com) maneja diversos planes de salud. El básico de $2,600 anuales (y $215 mensuales) incluye consultas médicas de $200 y $300, más descuentos en farmacias, hospitalización, estudios, etc.

Plan Clínica Familiar (www.clinicafamiliar.com.mx) ofrece opciones de seguros a partir de unos $2,000 anuales. A cambio, recibes un chequeo médico preventivo, descuentos en consultas médicas, estudios de laboratorio, adquisición de armazones, entre otros.

HSBC (www.hsbc.com.mx) cuenta con el Seguro de Apoyo por Hospitalización, con el recibes desde $500 hasta $1,000 diarios en caso de hospitalización por accidente o enfermedad desde el primer día.

 

www.SoyEntrepreneur.com