Franquicias

La revolución del sushi

Con Tashi, el emprendedor Arturo Grande cambió la forma de preparar, conservar y vender sushi, y hoy, su red suma 45 franquicias en el país. ¡Conoce su historia!
La revolución del sushi
Crédito: Depositphotos.com
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La comida japonesa, considerada hace unos años como un menú de platillos exóticos y costosos, hoy genera ingresos por más de $1,300 millones anuales en México. Esta cifra la coloca, según la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, como la segunda más consumida en el país –después de la mexicana y antes de la italiana–. En el caso del platillo conocido como sushi, es el segundo alimento más entregado a domicilio, sólo superado por la pizza.

También se observa que los rollos de arroz preparados con diferentes ingredientes al centro y por fuera, se posicionan rápidamente entre los favoritos de los mexicanos. Esta situación convierte a la comida japonesa en uno de los nichos más competidos dentro del sector de alimentos y bebidas.

Pero hubo un emprendedor que supo innovar el concepto del sushi –elaborado por chefs especializados y servido en trozos– para posicionarse en el mercado. Así surgió Tashi hace cinco años. “Para comer este platillo tenías que invertir al menos una hora, sentarte en un restaurante y pagar por un rollo hasta $90. En cambio, nuestra oferta es un producto sano, atractivo y a un precio accesible”, asegura Arturo Grande, director general de la franquicia.

La idea original siempre fue la de un negocio que no requiriera la renta y acondicionamiento de un local para operar. Esto llevó al empresario a pensar en una moto adaptada para transportar una barra de sushi fácil de armar y desmontar. Sin embargo, en el camino hizo varios ajustes al modelo hasta llegar al resultado final: carritos móviles equipados para conservar frescos los platillos y servirlos al instante.

Una vez preparados el plan y la estrategia de negocios en 2004, para marzo del siguiente año apareció sobre las calles de Polanco, en la Ciudad de México, la primera unidad móvil de Tashi. El concepto de la motocicleta fue el gancho perfecto para hacerse notar entre las personas que transitaban por el rumbo.

Para Arturo Grande, el lanzamiento fue un éxito desde el primer día debido a cinco factores clave:
1. Porque el modelo por naturaleza llama la atención.
2. El público jamás imaginó que se trataba de sushi.
3. Las personas se dieron cuenta de que es el mismo platillo que se prepara en un restaurante.
4. El precio era hasta un 70% más barato frente al resto de las opciones de la zona.
5. “Definitivamente el sabor de los productos”, señala.

Al principio todo marchó bien, incluso los clientes llegaban con recipientes para llevar más rollos. Las cinco variedades con las que inició fueron del gusto de los comensales y todos los días se terminaba el producto. Pero la empresa se enfrentó a la burocracia de las autoridades locales y tuvo que cambiar la estrategia.

Comercializar en la vía pública requiere de varios trámites que, a mediano plazo, distrajeron al emprendedor de las prioridades del negocio. Por lo que apostó por una nueva ubicación para la barra móvil de sushi: universidades y corporativos. Así, el primer punto de venta lo abrió en la Universidad Anáhuac México Norte, donde la respuesta también fue buena debido a que la población estudiantil era un mercado identificado plenamente con la comida japonesa.

Pero esto no fue suficiente. “Identificamos que había una oportunidad potencial en el rubro de los eventos sociales. De esta manera, comenzamos con Tashi Eventos bajo diferentes modalidades, como la barra libre. Una vez más, la respuesta fue positiva”, dice.

Volver a empezar
Cuando se trata de iniciar una empresa, no hay que olvidar que detrás de la idea original debe haber un plan de negocios que sirva de guía. Arturo Grande comprendió esta lección sobre la marcha, luego de abrir un local para cubrir nuevamente la demanda de la zona de Polanco tras retirar la unidad móvil.

Sin embargo, se dio cuenta de que Tashi no responde al concepto de instalaciones con barra y mesas. Por lo que decidió cerrar esa sucursal y enfocarse en otros puntos para fortalecer su modelo móvil. Entre ellos, mejorar la tecnología para la conservación de los rollos, así como la optimización de la logística de entrega para el resurtido de cada unidad.

Una de las limitantes que tenía el producto era el tiempo de vida. En un principio, el sushi no duraba más de día y medio. Además, por ser un alimento hecho a base de verduras, pescado y mariscos, había que tener cuidado con el manejo. Así que para incrementar el número de puntos de venta había que idear una manera de preservar el alimento fresco y por un periodo más prolongado.

Esta necesidad se identificó desde que empezó a operar la primera moto Tashi en el Distrito Federal, lo que motivó al director general a invertir recursos para encontrar una solución efectiva. Luego de algunos meses y con la asesoría de científicos e investigadores, la empresa creó su propia fórmula para asegurar la calidad, higiene y sabor del sushi hasta por nueve meses sin conservadores.
“Esto hay que destacarlo, pues lo mejor de esta tecnología es que los alimentos mantienen su sabor y también garantizamos que el cliente consumirá un producto como si se acabara de elaborar”, afirma Arturo Grande.

El siguiente objetivo del plan maestro consistió en franquiciar el modelo de negocio. Fue así como en 2008 inició la construcción de una planta productora en Naucalpan, Estado de México. “La elaboración de los rollos es hasta cierto punto artesanal y eso comprometía algunos de nuestros estándares de calidad e higiene. Ése fue el motivo por el que invertimos en la creación de un robot –único en América Latina– para producir el sushi a gran escala”, explica el empresario.

Pedidos a toda la República
Con las instalaciones de la planta terminadas y la integración de nuevas opciones dentro del menú –como bebidas tipo frozen, bolitas de arroz rellenas y postres– Tashi estaba listo para desarrollar su modelo de franquicia. Para ello, en 2007 se contrató a la firma Gallástegui Armella Franquicias y, a finales del siguiente año, el proyecto quedó listo.

El objetivo era crear una franquicia que fuera congruente con la idea original. “Queríamos un concepto sencillo de operar, flexible y que no tuviera requerimientos técnicos complejos”, señala el directivo. Hoy, la red cuenta con 45 unidades ubicadas en el Distrito Federal, Estado de México, Jalisco, Quintana Roo, Baja California, Yucatán, Tabasco, Hidalgo, Guanajuato y Chihuahua.

Como oportunidad de negocios, la franquicia ofrece varias ventajas a los inversionistas, ya sea bajo el modelo de unidad móvil, para eventos o mixta. Por ejemplo, entrega todo el equipo necesario para operar (como la hielera para conservar el sushi), el producto ya elaborado (con un tiempo de vida de nueve meses), materiales y, lo más importante, el know how.

Todo esto facilita la operación, pues los franquiciatarios no tienen que lidiar con el factor proveedores. La empresa franquiciante resolvió este punto en particular a través de la implementación de estrategias de certificación y pruebas microbiológicas de los alimentos que utiliza. De este modo, se verifica que los ingredientes sean de calidad y cumplan con las normas de higiene necesarias.

Además, se trata de un concepto que no requiere de un local comercial, mobiliario, cocina y tampoco personal especializado en comida japonesa. Basta con encontrar un lugar con afluencia constante de personas, como universidades, corporativos o centros comerciales.

“Eso sí, una franquicia no es un negocio en el que sólo se invierte y por arte de magia obtienes ganancias; hay que trabajarla y esforzarse para asegurarte que sea exitosa”, advierte el emprendedor. La clave del éxito de Tashi: innovación permanente del concepto para adaptarlo a las necesidades del mercado.

Para este año, la franquicia ya trabaja en el desarrollo de más estrategias de negocio, lanzamiento de productos y, como plato fuerte, prepara un proyecto de expansión hacia otros países. Mientras tanto, Arturo Grande continúa con su principal tarea: crear ideas novedosas para fortalecer la red de franquiciatarios. 

Fresco y a tiempo
El valor agregado de Tashi es que los productos y materiales se entregan listos para su comercialización a los franquiciatarios. Para asegurar esta ventaja, además de un complejo sistema de congelamiento (a 270º bajo cero) para la conservación de la consistencia y sabor del sushi, se creó toda una estrategia de distribución y logística. 

La compañía hizo tratos con una transportista especializada en envíos en frío para surtir a lo largo y ancho de la República Mexicana. Gracias a esto, cada unidad no necesita hacer pedidos de gran volumen, ni requiere de rentar una bodega o almacén. También el corporativo garantiza una fecha de entrega menor a los siete días.

RADIOGRAFÍA
Inversión franquicia para eventos: $190,000 + IVA (incluye módulos de Tashi y equipo para operar)
Inversión franquicia individual: $230,000 + IVA (incluye el carrito y equipo para operar)
Inversión franquicia mixta: $300,000 + IVA (incluye un punto de venta, la comercialización de eventos, así como módulos y equipo)
Regalías: No aplica
Publicidad: 2% sobre las ventas
Margen de utilidad neta: 50%
ROI: 18 a 20 meses
Personal: un solo empleado para operar
Territorios disponibles: toda la República


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