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TerraCycle: Todo se transforma

Tom Szaky identificó en los desechos no reciclables una oportunidad. Su empresa factura US$20 millones y opera en 21 países.
TerraCycle: Todo se transforma
Crédito: Depositphotos.com
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Con la premisa de que todo es reutilizable, Tom Szaky fundó hace 10 años TerraCycle (www.terracycle.com.mx), una empresa dedicada a la recolección y reconversión de desechos no reciclables.

La palabra clave en el modelo de negocios de Tom es upcycling. Este proceso consiste en convertir los residuos en materiales o productos ecológicos y de mayor valor. Un buen ejemplo es un sobre de bebida en polvo convertido en una bolsa o lapicera (lo que incluye un proceso de recolección, limpieza y reconversión).

El llamado downcycling, en cambio, se da cuando el reciclaje resulta en un producto de menor valor o se compromete la integridad del material a través del proceso de recuperación. Las botellas de agua, por ejemplo, no pueden ser recuperadas para su uso original.

El proceso inicia con un programa de recolección gratuita de basura al que las personas pueden inscribirse a través de la página de la empresa. En México hay seis brigadas operando: de sobres de bebidas en polvo, de empaques de botanas, de galletas, de productos de cuidado bucal, de bolsas de pan y de empaques multipropósito.  

Una vez enviados los desechos a la empresa, el recolector suma dinero a una cuenta individual ($0.25 por empaque), que es donado a organizaciones filantrópicas, escuelas y programas comunitarios. La basura recolectada (cajas, sobres, tubos, etc.) es convertida luego en carteras, monederos, estuches mochilas o bolsas, que son fabricados por terceros y comercializados en la página de TerraCycle.

Una de las claves del crecimiento de la compañía, que hoy factura US$20 millones al año, fue la alianza con grandes marcas de consumo masivo a nivel mundial, como Nestlé, PepsiCo, L’Oreal, Colgate, Kraft y Bimbo, que auspician los programas de recolección.

TerraCycle –con sede en Estados Unidos– hoy cuenta con filiales en 20 países –incluido México– y más de 30 millones de personas afiliadas a sus programas. El año pasado donó US$5 millones –por concepto de pago de empaques recolectados– y hasta ahora ha apoyado a unas 100,000 organizaciones sin fines de lucro a nivel internacional.

Como dice Tom, la basura no existe en la naturaleza. “Más bien es algo completamente hecho por el hombre y que se origina por dos factores: los elevados niveles de consumo que tenemos y la complejidad de los materiales utilizados, como los plásticos”.

Números alarmantes

Cada año se generan 5,000 millones de toneladas de desechos en el mundo, de los cuales sólo el 20% es reciclable. El 80% restante termina en tiraderos –como sucede la mayoría de las veces en México– o son quemados y usados como combustibles –en el caso de Alemania–.

El problema es que la población aumenta cada año y, en la misma proporción, la generación de basura. Actualmente, hay 7,000 millones de habitantes en el planeta y, según proyecciones de la ONU, para el 2050 habrá 9,000 millones. México ocupa el lugar 12 a nivel internacional en cuanto al número de habitantes (112 millones). A esto hay que añadir que el país es el sexto generador de basura en el mundo, con un promedio de 1kg por persona al día.

Soluciones como la de TerraCycle (que nació como una productora de fertilizantes) parecen indicar la salida. Y esta novedosa alternativa ya está operando en México desde 2009. Hoy, más de un millón de mexicanos se han adherido a sus brigadas, recolectando unas 400,000 piezas de basura cada mes.

Por otro lado, hasta la fecha se han hecho donaciones por casi $650,000 en el país. Bimbo, Gamesa, Kraft, Sabritas y Colgate auspician cinco de las seis brigadas que existen a nivel nacional.

Sin embargo, los desechos recolectados no tienen que ser necesariamente de cada una de las marcas, señala el emprendedor. “Por ejemplo, aunque Gamesa lidera la brigada de galletas, puede recibir desechos de Nabisco”. Además, la recolección se efectúa sin que los participantes hagan desembolsos. “Ellos sólo juntan los desechos y luego una paquetería pasa a recogerlos”, dice el empresario. 

El emprendedor, que siempre está en busca de nuevas alianzas, adelanta que ya hay acercamientos con L’Oreal México. “Y esperamos cerrar el 2012 con presencia en 30 países”, agrega. Tom, de origen húngaro y de 30 años, ha obtenido múltiples reconocimientos internacionales y sigue innovando. Ahora está por arrancar un programa de recolección de colillas de cigarro en Canadá, que se reciclarán para hacer muebles de plástico.