Emprendedores

5 lecciones de mi primer trabajo

Un empresario comparte las enseñanzas que obtuvo como empleado en una tienda de retail cuando era joven y que hoy son parte de su vida.
5 lecciones de mi primer trabajo
Crédito: Depositphotos.com
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Últimamente he interactuado mucho con talento joven, y me ha hecho sentir nostálgico de cuando tenía esa edad. Es una época emocionante de nuestras vidas cuando apenas estamos empezando y todo es nuevo. Es un sentimiento increíble el tener toda tu vida y carrera por adelante.

Cuando estaba en la preparatoria tuve mi primer trabajo en la tienda departamental JCPenney. Empecé en el departamento de catálogos y luego subí (literal y figurativamente) al departamento de hombres. El Catálogo de JCPenney era algo importante en aquel entonces y definitivamente ayudó a modelar quien soy actualmente.

De muchas formas, aprendí más en mi primer empleo que a lo largo de mi carrera. De hecho, aprendí algunas lecciones fundamentales de la vida y los negocios que han permanecido conmigo desde entonces. Les comparto las cinco más importantes:

1. Haz del servicio al cliente la prioridad
Probablemente es lo más importante. Aprendí el valor de un buen servicio al cliente, y cómo las relaciones que construyes con los clientes pueden ayudarte a crecer tu negocio y hacerlo más divertido. Aprendí a reír con mis clientes, a escuchar sus historias e inspirarles la confianza de que iba a cuidar de ellos. Estas emociones son casi iguales hoy en día.

También aprendí a interactuar con los clientes, independientemente de su perfil y preocupaciones. Saber adaptarse a cada situación es una lección de vida que llevo conmigo todavía hoy.

2. Sé sensible al resolver conflictos
No creerías las cosas que las personas devuelven en una tienda de retail: vestidos que claramente han sido usados y cortinas que ya perdieron el color por el sol, por poner algunos ejemplos. Aprendí a resolver conflictos de una forma que mantuviera la conversación cordial y ayudara a las personas a aceptar la palabra “no”.

3. Integra las comunicaciones on y off line
Aunque esta experiencia fue mucho antes a la época digital, de cierta forma aprendí las bases de integrar distintas partes del negocio y la comunicación, trabajando simultáneamente en el call center, atención personalizada y ventas por catálogo.

El arte de integrar mantenía todo unido, bajo una misma marca y una misma experiencia, siendo un embajador de la marca en cada punto, que es exactamente lo que hoy enseño.

4. La apariencia importa
También hice algo de modelaje en aquel entonces. Aprendí rápidamente que la forma en que te vistes produce una impresión duradera en las personas y afecta directamente cómo te tratarán. Me vestía un poco más agrandado para mi edad, pero manteniendo la frescura. Ahora probablemente me visto como alguien más joven, pero aún intento conservar la frescura.

5. Sé tu propia marca
Aunque no lo llamaba así en aquel entonces, estaba lanzando mi propia marca personal y determinando qué quería de mi carrera, basándome en lo que me gustaba y para lo que era bueno. Aprendí a ser fiel a ello y a mantenerme en un camino consistente para que sucediera. Mi “marca” se estaba formando y sigue siendo consistente en la actualidad.