Recursos Humanos

10 lecciones para formar un equipo

Te compartimos algunos tips para poder formar un equipo ganador que sea productivo y que quiera alcanzar tus mismas metas.
10 lecciones para formar un equipo
Crédito: Depositphotos.com

¿La construcción de los equipos es un arte o una ciencia?

Cuando se trata de armar, motivar y mantener a un grupo de personas contento para que puedan trabajar bien, la respuesta es que es un poco de los dos. No se puede subestimar lo importante que es un gran equipo para el éxito de la empresa. La calidad del trabajo que hagas nunca excederá la calidad del equipo.

Para el disgusto de varios emprendedores y gerentes, la construcción de un equipo a veces resulta muy complicada, hay muchas cosas que deben moverse y estar en el lugar correcto para que suceda algo mágico.

Afortunadamente, la investigación académica en la cultura de equipo y las dinámicas de grupo nos dan un poco de luz en cuanto a crear y motivar al equipo perfecto. Hoy veremos los 10 mejores estudios y su importancia para asegurarte el éxito de tus empleados.

1. Los ejercicios de construcción de equipo pueden ayudar. Juntar a un gran equipo y este tipo de ejercicios es visto de diferentes formas. La formación de equipos es uno de esos temas de negocios que hartan. La primera cosa que nos viene a la mente es que esas actividades superficiales obligan a las personas a estar juntas, con todos los participantes odiando el proceso y esperando que termine.

El “secreto” para hacer esto es actuar lo más normal posible y evitar que las situaciones se sientan invasivas, extrañas o forzadas. No juntes a tu equipo y le pidas a todos que compartan su miedo más grande, mucha gente involucrada no apreciará mezclar su vida profesional y personal.

2. Las cinco mejores actividades para formar equipos. Debido a la mala reputación de esto, tal vez no te sorprenda leer la investigación de Citrix, la cual mostró que el 31 por ciento de los trabajadores dicen que no quieren este tipo de actividades.

Esa asociación negativa es una pena, ya que un equipo conectado es uno motivado. Casi todos los empleados que reportaron haberse sentido valorados se sintieron motivados para hacer su mejor trabajo. Existen distintas maneras de burlar esta mentalidad y cumplir las metas de proveer grandes experiencias para los compañeros de trabajo. David Ballard, jefe del departamento de psicología, compartió cinco actividades de formación de equipos que han resultado exitosas:

1. Voluntariado. Las mejores actividades son en las que el equipo entero se siente orgulloso de participar. La investigación establece que ayudar a los otros te hará sentir que tienes más tiempo en tus manos.
2. Actividades físicas. Los deportes son una buena actividad que permite a los empleados trabajar juntos para hacer ejercicio. Pero Ballard dice que hacer un deporte que al CEO le gusta puede provocar que esto se sienta como una obligación. Elige el deporte con cuidado: actividades que puedan lastimar a alguien no son tan efectivas como otras opciones.  
3. Excursiones. Viajes casuales y simples como visitar el parque, el museo o ir  a un juego de baseball puede ser muy bueno para tu equipo.
4. Actividades de desarrollo profesional. Los talleres de calidad le dan a los equipos la oportunidad de quedarse hasta tarde y desarrollar relaciones profesionales en nuevos escenarios, todo sin el estigma de hacerlo solo.
5. Comidas compartidas. Comer con regularidad con tu equipo permite que la conversación casual surja en un ambiente casual, además permitirá que los compañeros se conozcan.

3. Los grandes equipos necesitan comunicación no laboral. Un estudio de MIT muestra que cuando se trata de predecir el éxito de un gran equipo, el elemento más importante es qué tan bien el equipo se comunica en juntas informales.

Con gran consistencia, los datos confirmaron que la comunicación juega un papel importante al formar equipos laborales. Esto no quiere decir que los miembros del equipo tengan que ser mejores amigos, pero los gerentes deben reconocer que es importante crear un equipo en el que se cuiden los unos los otros.

4. Los trabajadores estrella son dependientes de su equipo. El trabajador que parece tener un talento natural, puede depender más de tu equipo de lo que crees. Un estudio de Harvard publicado en 2006 reveló que la actuación general de los cirujanos de corazón mejoró con el tiempo cuando fueron capaces de trabajar consistentemente con su equipo usual en el primer hospital en el que lo hicieron. Cuando los cirujanos cubrían a otros doctores, los investigadores se dieron cuenta que este mejoramiento medido no era el mismo que en los hospitales usuales con gente extraña. Aunque estos cirujanos estaban acostumbrados al hospital, no se entendían tan bien con los equipos.

5. Los equipos remotos pueden superar a los equipos locales. El anuncio reciente de Yahoo! de que su programa de trabajo remoto terminaría provocó una gran discusión. Esto muestra que no toda empresa debe quitar la práctica todavía. Un estudio del 2009 de la Escuela de Administración de MIT dice que los equipos virtuales trabajando para empresas de software seguirían superando a los equipos presenciales, mientras tuvieran todos los sistemas en su lugar.

¿Cuáles son estos sistemas? Según este estudio del MIT son aquellos procesos que pueden ser clasificados en dos: tareas relacionadas, incluyendo aquellas que los ayudan a asegurarse que cada miembro está contribuyendo y lo socio-emocional, incluyendo a aquellos que aumentan la cohesión del grupo.

6. La lluvia de ideas personal no es la mejor opción para los equipos. Los grandes equipos son denotados por su habilidad de ofrecer soluciones estelares para un problema. El inconveniente es que estudio tras estudio ha mostrado que la lluvia de ideas en grupo es generalmente un fracaso cuando se trata de generar las ideas más novedosas.

Aquí hay algunas razones por las que la lluvia de ideas en grupo puede fallar:

1. Holgazanería social. Los estudios bajo este concepto muestran que los creativos en las lluvias de ideas no se expresan por completo porque sienten que los otros puedan tomar las riendas.
2. Bloqueo de producción. En una sesión de ideas, el resto del grupo debe esperar mientras el compañero da la solución. Esto ha provocado que algunas personas eviten hablar cuando sientan que se habla de más.
3. Evalúa la aprensión. Como era de esperarse, los contribuyentes de estos grupos creen que sus ideas serán juzgadas. Los investigadores han descubierto que esto puede llegar a prevenir que la gente comparta.

La lluvia de ideas es importante en los equipos, las investigaciones muestran que hace que los empleados se involucren en los proyectos que trabajan. Cuando las personas sienten que han contribuido, tienden a estar más involucradas en hacer del proyecto un éxito.

¿Cuál es la solución?
De acuerdo a esta investigación, la respuesta es hacer una lluvia de ideas online conocida como ideas electrónicas. Esta práctica consiste en tener una sesión a través de un programa de plática que elude muchos de los problemas. Las siguientes reglas también son recomendadas:

- No critiques
- Enfócate en la cantidad
- Combina y mejora las ideas producidas por los otros.

7. Los grandes equipos se benefician de tener un pensador analítico. Cuando se trata de juntar a un gran equipo, un estudio de la Universidad de Carnegie Mellon sugiere que tener este tipo de pensador es obligatorio para balancear a los estrategas de las  grandes cosas. ¿Cómo se define un pensador analítico? El estudio describe a esta persona como alguien que pone mucha atención al enfoque del proceso, lo cual es el arte de identificar y enfocarse en los subtemas necesarios para alcanzar las metas.

En otras palabras, esta persona orientada por los detalles suda por las cosas pequeñas, es un gran complemento a los grandes pensadores que se concentran en la ejecución de la estrategia global. La clave es educar a los miembros del equipo para apreciar el proceso creativo, lo que puede ayudar a negociar las riñas potenciales. Cuando el equipo entero comprende la naturaleza en los detalles, este pensador analítico puede prosperar sin estar en desacuerdo con los que planean la estrategia.

8. Formar “micro culturas” puede ser malo para los equipos. La investigación muestra que es común que un lazo se forme entre empleados que comparten las similitudes basados en su identidad social y en el departamento en el que trabajan. En un estudio psicológico a cargo de la investigadora Doris Fay, se dieron cuenta de que los equipos multidisciplinarios producían innovaciones de buena calidad y que estos era mejores que los equipos uniformes.

Este aumento en el rendimiento seguiría siendo consistente si no había un problema en los equipos, como la fracturación en subgrupos más pequeños. Los líderes de equipos necesitan asegurarse  de que cada miembro se sienta comprometido con la cusa unificada y que todos en el grupo tengan una voz.

9. Los equipos necesitan “sensibilidad social”. Para que un equipo cumpla sus retos, es esencial que sus miembros tengan una característica de sensibilidad social. Investigaciones recientes en este tema muestran que es importante que los compañeros tengan la habilidad de leer estados emocionales para la determinación del éxito del equipo. Detectar el momento en el que los compañeros de trabajo están frustrados, ocupados, confundidos o avergonzados, ha probado que es útil en esta cohesión con el equipo.

Las cosas pequeñas, como ser capaz de tomar turnos cuando hablen, pueden llegar lejos al aumentar la sensibilidad social entre equipos. Tal vez no te sorprenda oír que las mujeres están más en sintonía con esto que los hombres. Esto es por lo que la investigación adicional sugiere que los equipos que tienen al menos una mujer, les irá mejor que los que sólo tienen hombres. De cualquier forma esta es una característica importante para establecer una cultura empresarial.

10. Los mejores equipos tienen introvertidos y extrovertidos.  “Si juzgas a un pez por su habilidad de subir un árbol, creerá toda su vida que es estúpido” Albert Einstein. Muchas empresas motivan a  sus empleados a abrirse y ser más extrovertidos. Ten cuidado con esta mentalidad, aunque los tímidos no tiendan a hacer una buena primera impresión como los otros, han probado ser miembros clave para los equipos. La investigación muestra que aunque los introvertidos “comienzan con un status bajo”, con el tiempo se volverán más seguros.