Franquicias

Tips para renovar la marca de una franquicia

Conoce casos de marcas famosas que lograron resurgir sin modificar su esencia y elementos básicos.
Tips para renovar la marca de una franquicia
Crédito: Depositphotos.com

En los 70, tener una Polo Lacoste era más que un lujo, se guardaba como una valiosa posesión y llegó a ser un símbolo de estatus. Pero para sorpresa de muchos, de pronto la marca se apagó. A finales de los 90 sin embargo, se reinventó y hoy, sus tiendas existen en centros comerciales y aeropuertos de todo el mundo. Este es uno de los casos más relevantes de cómo una marca puede resurgir sin modificar su esencia y elementos básicos.

Las marcas no son eternas y con el tiempo deben renovarse; esto involucra un rediseño de imagen, a veces de productos e incluso de procesos. Los tiempos cambian, los gustos se modifican y los clientes son diferentes. Y con las franquicias es válido el mismo principio: renovarse o morir.

Para rediseñar una franquicia se deben tomar en cuenta las tendencias pero sobre todo, qué es lo que el consumidor demanda en un mercado cambiante y muy diferente al que subsistía cuando ésta nació.

¿Algunos ejemplos? Sushi-Itto, que nació a principios de los 90 conquistando en su momento a niños y jóvenes y manteniendo su éxito basándose en la renovación de su menú y en una imagen fresca y relajada. 20 años después, rediseñó su logo, productos y procesos pues tuvo claro que aquellos consumidores habían crecido, algunos ya tenían hijos, y debían reconquistarlos con un concepto más ad hoc al siglo XXI.

Con una campaña agresiva y la participación de sus franquiciatarios, se convirtieron en un restaurante casual. El resultado: incremento en ventas, mayor asistencia y desplazamiento de productos como el Sake.

Otro caso es Burger King. Lo que más llamó mi atención de su transformación fue el área de juegos para niños, que ahora incluye un espacio para consolas y juegos electrónicos.

Los Bisquets Bisquets Obregón, marca muy convencional y conservadora, también se dio cuenta de que debía cambiar para ser más atractiva. Así, en su recién inaugurada unidad de Monterrey, NL., presentó su nueva imagen con un rotundo éxito, ventas superiores a las esperadas y una importante afluencia de clientes, en un mercado donde no tenían presencia.

El mundo cambia y los negocios se deben ajustar a dichos cambios para mantener el posicionamiento de su marca y el gusto del consumidor. Y las franquicias deben estar preparadas para responder a esos cambios, pues la franquicia es sinónimo de modernidad comercial y competitividad. Para mantener estos principios, no debe olvidar su constante renovación.