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Oportunidades de monetización mobile en AL

América Latina es una región muy fuerte en términos de adopción de dispositivos tecnológicos, así como en la contratación de servicios móviles.
Oportunidades de monetización mobile en AL
Crédito: Depositphotos.com
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América Latina siempre ha sido una región muy fuerte en términos de adopción de dispositivos tecnológicos, así como en la contratación de servicios móviles (carriers). En 2013 la región alcanzó una nueva categoría como mercado que no parecía posible unos cuantos años atrás: en sólo 10 años logró duplicar sus ingresos, alcanzando un mercado equivalente a USD 107 mil millones por año.

De esta forma, la región, que representa el 8 por ciento de la población mundial en cuanto a número de dispositivos, alcanza un share del 10 por ciento global.

La penetración mobile alcanza 104 por ciento, porcentaje sólo menor a Europa Central-Oriental, donde el índice alcanza 154 por ciento y Europa Occidental, donde la métrica indica 154 por ciento de penetración.

Con estos números parecería que el mercado latinoamericano es el sueño de todo emprendedor tecnológico con enfoque mobile. Sin embargo, las cifras deben ser analizadas en correlación con otras para tener un panorama completo y realista que permita identificar las oportunidades en la creación de productos y servicios.

La telefonía móvil en América Latina

La amplia aceptación de la telefonía móvil en América Latina debe ser entendida, cuando menos en parte, como un problema de infraestructura básica. Y es que al final, para la población es más fácil adquirir un teléfono celular que uno de línea. 

Al contrario de culturas como la estadounidense y europea, que tienden a concebir la compra de servicios adicionales como una mejora en la calidad de vida, para los latinoamericanos el concepto de calidad de inversión está vinculado a la capacidad de control del mismo.

De allí que 82 por ciento de las líneas de telefonía celular en América Latina sigan siendo de prepago, y que sólo en Argentina los servicios adicionales produzcan ingresos mayores a la llamada de voz.

En este contexto, quien quiera hacer negocios en América Latina desde la perspectiva mobile deberá tomar en cuenta este hábito cultural. El ahorro es una forma inteligente de  invertir el dinero y el tiempo; en consecuencia, toda aplicación que sea capaz de empatar con este concepto tiene amplias posibilidades de ser exitosa en la región. Facebook y sobre todo  Whatsapp son un claro ejemplo de ello.

Los emprendedores que ahora piensen sus aplicaciones funcionando en América Latina deben hacerlo para el mercado que está por explotar: La tecnología LTE o 4G. La fuerza del mercado obligará  a un rápido deployment de la tecnología por parte de los operadores.

Si analizamos el tipo de contenido que el latinoamericano prefiere, lo primero a tomar en cuenta es que, en promedio ,el habitante de la región pasa mucho tiempo en redes sociales y cada vez tiende a consumir más productos de video.

Eso indica que aquellas aplicaciones o contenidos que sean capaces de capitalizar los espacios donde la gente ya está consumiendo un alto porcentaje de su tiempo en línea tienen más probabilidades de sostenerse en el tiempo.

Para decirlo rápido: es mejor que los emprendedores piensen en productos que funcionen muy bien con Facebook, Linkedin, Instagram y Twitter – al que debemos ver de cerca con sus usuarios vía SMS, a pesar de lo que digan los informes-  y no que sean el “nuevo Facebook”, el “nuevo Instagram” o  el “nuevo Linkedin”.

En mi experiencia como emprendedor con foco en desarrollo mobile y en la aceleración de empresas con este modelo de desarrollo, he constatado que la monetización de los productos móviles en la region va de la mano de las operadoras móviles, que son el gateway de pago digital más importante. Por lo tanto, debemos pensar desde el día cero en un modelo de producto y negocio que sepa articularse a las reglas de juego existente, donde los carriers son partners a explorar.

Es preciso indicar que estas diferencias o brechas en el mercado de América Latina –que no sólo está dado por la bancarización y capacidad de pago en línea– es una oportunidad para pensar fuera de la caja “made in Silicon Valley” y plantearnos soluciones que mejoren la calidad de vida de la población.

Nos encontramos frente a una gran oportunidad no sólo de negocios, sino de generar procesos creativos distintos, emergentes.

Sobre el autor

Antonio Peña estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires. En 1998 cofundó Novacash, la primera tarjeta de débito no- bancaria de la región. En 2003 cofundó Netpeople, el agregador de contenidos móviles más grande América Latina.  Asimismo, cofundó MundoMovil, plataforma electrónica de productos prepagos. Actualmente lidera la company builder para startups de base mobile Overboost y preside Mobile Monday Buenos Aires.