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7 rasgos de un líder excepcional

¿Qué hace que un dirigente sea extraordinario? Descubre algunas de sus características.
7 rasgos de un líder excepcional
Crédito: Depositphotos.com
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Llevar a cabo un negocio exitoso requiere mucho más que una gran idea. Los negocios altamente efectivos tienen líderes efectivos en su mando. Y, seamos sinceros, no todo emprendedor es un líder nato.

La buena noticia es que, como cualquier otra habilidad, el liderazgo se puede cultivar.  Obviamente, aquellos que lo entrenan liderarán mejor y tendrán como recompensa buenos resultados en su negocio. Pero, ¿cuáles son las áreas en las que necesitas concentrarte para convertirte en un emprendedor efectivo?

A continuación, siete características que debes poseer si quieres ser un gran líder:

1. Pon el ejemplo
Los grandes líderes de pequeños negocios ponen como ejemplo conductas personales que desean que su equipo imite. Modelan maneras efectivas de manejar las situaciones y ejemplifican el tipo de negocio que buscan construir. Son consistentes en su estilo de liderazgo y en la manera en que manejan los problemas. Pero lo más importante: los grandes líderes cumplen sus compromisos y promesas.

2. Elabora una visión convincente
Una de las mejores maneras de conseguir que un equipo se comprometa y realmente trabaje para el éxito del negocio es elaborar una visión en la cual los empleados crean. Como se nos recuerda en la Biblia, "sin visión el pueblo perece".

Es responsabilidad del líder que la visión del negocio sea clara, consistente, inspiradora y alineada con los valores fundamentales de la empresa.
Una visión convincente hará que los empleados den todo de sí mismos, y al mismo tiempo, alejará a quienes no estén completamente comprometidos.

3. Piensa de forma de crítica
No eres perfecto. De hecho, nadie lo es y es imposible manejar un negocio sin cometer errores, así que adopta una postura crítica acerca de las decisiones que estás tomando. Considera los enfoques alternativos y proyéctalos; crea una estrategia.

Una de mis citas favoritas fue dicha por el investigador Michael Fullan: “Cuando el propósito personal está disminuido, un flujo continuo de innovaciones fragmentadas y efímeras toma su lugar. Vemos, en una oración, la aceptación no crítica de la innovación: entre más cambian las cosas, más permanecen sin cambiar. Cuando el propósito personal tenga el mayor peso, podrá darse una transformación realmente profunda”.

No pierdas de vista tu propósito y enseña a tu equipo a pensar de manera crítica. Eso te permitirá continuar innovando y por lo tanto,  atraer a personas que enriquezcan tu forma de pensar.

4. Ejecuta bien y delega
Rodearte de personas inteligentes y talentosas tiene todo el sentido del mundo, pero no sirve de nada si no las dejas hacer su trabajo. Entiendo perfectamente que tu negocio es como tu bebé, pero si no estás dispuesto a renunciar a ningún tipo de control, no podrá crecer a su máximo potencial.

Dedica tu tiempo a liderar, formular estrategias, planificar y analizar los resultados, y dale a tu equipo espacio para ejecutar sus planes. Tú los contrataste, deja que trabajen para ti.

5. Proporciona un refuerzo positivo
Nuestros cerebros están diseñados para desear retroalimentación. Por ende, los sistemas de retroalimentación son importantes en todas las compañías. Los mejores negocios ofrecen el apoyo y los retos necesarios para que sus empleados crezcan. Como líder, alinea tu sistema de retroalimentación a tu plan estratégico y comunica de manera clara las expectativas que tienes de tus empleados y de ti mismo.

El error más común que los líderes cometen con estos sistemas es que, en lugar de motivar a los empleados cuando las cosas van bien, solo los utilizan cuando están mal. Piénsalo como si fueras un niño pequeño, si  tu mamá siempre se dirige a ti para regañarte, probablemente no querrás estar cerca de ella. Aunque solo tengas un empleado, asegúrate de decirle si su trabajo está cumpliendo tus expectativas. Eso hace más fácil establecer una conversación cuando no estás obteniendo lo que buscas de él.

6. Controla y ajusta
Alguien tiene que estar a cargo de supervisar el éxito de tu negocio y tomar el control del barco. Aduéñate de este proceso y mantén a tu equipo informado sobre los cambios de planes.  En una pequeña empresa esto no siempre implica que se tenga que hacer una revisión exhaustiva de la planificación estratégica, sino que toda acción debe vincularse a un plan más amplio. No tengas miedo de hablar o de cambiar el rumbo de forma inesperada, claro, todo con base en los datos, tus instintos y visión.

7. Mantente presente y demuestra gratitud
Como líder, recuerdo que rara vez me tomaba el tiempo de celebrar los logros de la organización, ya que todo giraba en torno de los “negocios”. Realmente nunca me permití estar presente. Quiere a tu negocio, ama tu trabajo, sé consciente de tus logros y de los de los demás. Vive todos los momentos, son únicos.