Lenguaje verbal

¿Tienes lenguaje de perdedor?

Muchas veces el error no está en perder sino en lo que se dice antes o después.
¿Tienes lenguaje de perdedor?
Crédito: Depositphotos.com
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No hace muchos días que se han dado una serie de derrotas para quienes participan en el terreno deportivo bajo el nombre de México y al preguntarles a quienes perdieron cuál es la razón de la derrota, sus respuestas no nos dejan satisfechos: “falta de apoyo”, “no vino mi entrenador”, “yo sólo esperaba calificar”, “me lesioné”, “los jueces estuvieron en mi contra”, “no bajé los kilos suficientes”, “me afectó el cambio de horario”, “las federaciones están corruptas”, “a nadie le interesa más que el fut”… bla, bla, bla.

El caso es que no hayan sido suficientes las justificaciones, entonces, ¿qué deberían decir para dejarnos, digamos, si no contentos, conformes?

Mira, no se trata sólo de ellos, de los deportistas, no, en la dinámica diaria de tu negocio ¿qué dices que no deberías decir?, ¿qué deberías decir que no dices?, ¿qué aceptas que te digan?, ¿cómo impacta lo que se dice, en los resultados de cualquier proyecto? 

Del clásico de Bernard Marr 10 frases que las personas exitosas evitan, pero que los perdedores usan todo el tiempo, extraigo aquellas que de verdad afectan negativamente nuestro actuar cotidiano:

1. “No es justo”

Lo justo es muy relativo y puede resultar que una vez tengas razón, pero debes entender que no siempre. Cuando lo dices suenas como un niño que se queja.

2. “No es mi culpa”

No te involucres ni te comprometas en asuntos en los que te puedan culpar. Decir "yo no soy culpable" no te exculpa, te señala.

3. “Eso no me toca a mí”

Si pudiste colaborar y no lo hiciste, sí estuvo en tus manos remediar el error de otra compañera. Es una mala justificación.

4. “Es que necesitaba…”

Si te refieres a lo que no te dieron, a lo que creíste necesitar para cumplir, no lo digas: es que no me diste la nómina a tiempo, me faltó tu firma…

5. “Creí que…”

No andes creyendo. Fallar es un verbo más cercano a creer que a saber: “nunca creí que me pudiera ganar…” Es un lenguaje poco asertivo.

6. “Lo intentaré”

Lo haré o no lo haré, pero ¿intentaré hacerlo? Es un mensaje a ti mismo que ya supone sólo la intención.

Ahora, cuando no das el resultado que se espera de ti, estas expresiones minimizan el impacto de tu derrota según la Programación Neurolingüística.

7. “Me da pena”

Puedes decir: siento haber fallado, haberme equivocado, no haberme preparado o no estar concentrada.

No culpes a otros. Asume que la responsabilidad es personal y reconoce con sinceridad que no fuiste capaz. Provoca simpatía.

Porque cuando alguien sí fue capaz, no existen los peros u objeciones, ¿cierto? 

¡Cuidado! Muchas veces el error no está en perder sino en lo que se dice antes o después.